Caso Aralí Vivas: el revelador dato de la autopsia a la nena de 8 años que fue asesinada en Córdoba – Revista GENTE
 

Caso Aralí Vivas: el revelador dato de la autopsia a la nena de 8 años que fue asesinada en Córdoba

Los estudios sobre el cuerpo de la pequeña permitieron cuestionar la hipótesis inicial y reconstruir las circunstancias de su muerte.
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El crimen de Aralí Vivas, la nena de 8 años asesinada en Brinkmann, Córdoba, en noviembre de 2024, volvió a conmocionar al país después de que la Justicia condenara a prisión perpetua a su madre, Rocío Milagros Rauch, y a los otros dos acusados por el abuso sexual y homicidio de la pequeña.

La sentencia puso nuevamente bajo la lupa los elementos que permitieron avanzar en una investigación que comenzó con el hallazgo de un cuerpo dentro de una vivienda incendiada. Entre ellos, un resultado de la autopsia fue especialmente importante para determinar que la muerte no podía explicarse únicamente por el fuego.

Los estudios forenses revelaron que no se habían encontrado rastros de monóxido de carbono en el cuerpo de Aralí, un dato que respaldó la hipótesis de que la pequeña ya había fallecido cuando comenzó el incendio.

Este hallazgo resultó determinante para orientar la investigación hacia lo que había ocurrido dentro de la vivienda antes de que se desataran las llamas.

El cuerpo de Aralí fue encontrado el 2 de noviembre de 2024, cuando los bomberos acudieron a una vivienda incendiada de la calle Caseros, en Brinkmann, Córdoba.

La ausencia de monóxido de carbono indicaba que no había evidencia de una intoxicación por inhalación de humo. Sin embargo, por sí sola no permitía establecer con absoluta precisión cuál había sido la causa de la muerte.

Fue por eso que los investigadores debieron analizar otros elementos encontrados durante los estudios médicos y las pericias realizadas en el lugar.

Qué reveló la autopsia de Aralí Vivas

Además de la ausencia de monóxido de carbono, los especialistas detectaron un traumatismo craneal, aunque inicialmente advirtieron que eran necesarios estudios complementarios para determinar si esa lesión había provocado el fallecimiento.

El estado en el que fue encontrado el cuerpo representó una dificultad adicional para los peritos. Aralí estaba carbonizada y parcialmente calcinada, por lo que el análisis de las lesiones requería especial cuidado.

Uno de los hallazgos más importantes de la autopsia fue la ausencia de monóxido de carbono en el cuerpo de la pequeña, un dato que respaldó la hipótesis de que había muerto antes del incendio.

El perito Mario Vignollo explicó que las temperaturas extremas pueden producir alteraciones en los huesos, lo que complica la tarea de distinguir entre lesiones ocasionadas por el fuego y aquellas que podrían haberse producido antes del incendio.

“Cuando un cuerpo se quema, pueden generarse estallidos que complican identificar fracturas causadas por violencia”, señaló el especialista al referirse a las dificultades de este tipo de estudios.

Por ese motivo, los investigadores debieron evaluar los resultados de la autopsia junto con otras pruebas para reconstruir la secuencia de los hechos.

Otro de los aspectos que se investigó fue la posibilidad de que Aralí hubiera sufrido abuso sexual antes de morir.

Los primeros informes forenses no permitieron descartar esa hipótesis, que posteriormente formó parte de la acusación judicial contra los tres imputados.

De esta manera, el análisis del cuerpo permitió abrir nuevas líneas de investigación y alejar el caso de la interpretación inicial de una muerte provocada por un incendio.

El crimen de Aralí Vivas y las tres condenas a prisión perpetua

El hecho ocurrió el 1° de noviembre de 2024 y se conoció al día siguiente, cuando los bomberos acudieron a una vivienda ubicada sobre la calle Caseros, en la localidad cordobesa de Brinkmann.

En medio de las tareas por el incendio, los efectivos encontraron el cuerpo de Aralí, de apenas 8 años.

A partir de ese momento comenzó una investigación que derivó en la detención de Rocío Milagros Rauch, madre de la víctima; Ezequiel Matías Simeone, expareja de la mujer; y Cristian Hernán Varela, vinculado con los otros acusados.

La Justicia de San Francisco condenó a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch como partícipe necesaria del abuso sexual y asesinato de su hija Aralí Vivas, de 8 años.

Con el avance de las actuaciones, la Justicia reunió distintos elementos para reconstruir lo sucedido antes de que comenzara el fuego.

Entre las pruebas evaluadas también estuvieron las imágenes de cámaras de seguridad y las pericias realizadas en la vivienda, que permitieron analizar los movimientos de los involucrados.

El proceso judicial se desarrolló ante un jurado popular en la Cámara del Crimen de San Francisco, en Córdoba, y las audiencias se llevaron adelante a puertas cerradas.

Finalmente, los tres acusados fueron declarados culpables por los delitos vinculados con el abuso sexual agravado y el homicidio de la pequeña.

Rocío Milagros Rauch fue condenada como partícipe necesaria, mientras que Ezequiel Matías Simeone y Cristian Hernán Varela recibieron la misma pena como autores de los delitos.

Los tres fueron sentenciados a prisión perpetua, una resolución que marcó una instancia decisiva en el caso.


 
 

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