La tomó con sus dedos desde la cintura, con la delicadeza de siempre, y comenzó a envolverse en ella iniciando un ascenso pausado por su torso. Experimentó el roce sutil del confortable tejido color celeste y blanco avanzando hacia el mismo pecho que tantas veces aguantó el peso de la gloria y el latido de todo un pueblo. Al hacerla transitar la zona del cuello sintió la garganta seca, cerrada, incontrolable de nostalgia. Cuando la deslizó a ella hacia su rostro, supo que ya no había vuelta atrás. Entonces se detuvo un instante, como el romántico que se resiste a quemar las cartas de un gran amor, respiró profundo, cerró los ojos y se dejó llevar. Acto seguido separó de ella sus manos y su cuello, desprendiéndose finalmente uno del otro para siempre.

El martes 6 de octubre de 2026, a las 23:37, mientras en el vestuario local del Monumental pocos lo miraban -tal vez respetando su íntima despedida-, al separarse por última vez de la camiseta argentina, Lionel Andrés Messi supo que no sólo daba vuelta la página de una etapa fundamental de su vida, sino que cerraba toda una Era: “Es el día más triste de mi carrera".
Pero, ¿cómo sintetizar en apenas unas páginas su sanmartinesco derrotero portándola? ¿Acaso alcanzaría un libro? ¿Y un tomo? ¿Una película? ¿Una serie? ¿De cuántas temporadas? ¿21, como las que transitó luciéndola, sudándola y honrándola?

Creemos que la mejor manera es jugar a pegarnos de manera invisible a su figura y acompañarlo durante sus últimas horas en el país, como les gustaría hacerlo a todos los argentinos: desde su llegada, en el crepúsculo del viernes 2, pasando por su viaje a Rosario natal del sábado 3, y viéndolo transitar su última concentración el domingo 4 y su último el entrenamiento el lunes 5, para finalmente decirle adiós a la Selección argentina tal martes 6.
Así, casi sin que nos vea, proponemos recorrer las últimas cien horas de Lionel Messi con la Selección argentina a través de imágenes, momentos y escenas que acaso expliquen mejor que cualquier texto lo que significó, significa y significará verlo vestir esa camiseta celeste y blanca que lo convirtió en leyenda.
LA ANTESALA DEL ÚLTIMO TANGO








EL DÍA QUE ARGENTINA SE DETUVO;EL DÍA QUE NUNCA QUERÍAMOS QUE LLEGARA







EL PRIMER PARTIDO DESPUÉS DEL MUNDIAL 2024, EL ÚLTIMO DE SU VIDA CON LA CAMISETA ARGENTINA






PRIMER ACTO: YO QUIERO A MI BANDERA













SEGUNDO ACTO: AL MAESTRO CON CARIÑO
















QUISIERA QUE ESTO DURE PARA SIEMPRE







POR OTRA NOCHE COMO ÉSTA, DOY MI VIDA




La tomó con sus dedos desde la cintura, con la delicadeza de siempre, y comenzó a envolverse en ella iniciando un ascenso pausado por su torso. Experimentó el roce sutil del confortable tejido color celeste y blanco avanzando hacia el mismo pecho que tantas veces aguantó el peso de la gloria y el latido de todo un pueblo. Al hacerla transitar la zona del cuello sintió la garganta seca, cerrada, incontrolable de nostalgia. Cuando la deslizó a ella hacia su rostro, supo que ya no había vuelta atrás. Entonces se detuvo un instante, como el romántico que se resiste a quemar las cartas de un gran amor, respiró profundo, cerró los ojos y se dejó llevar. Acto seguido, separó de ella sus manos y su cuello, desprendiéndose finalmente uno del otro para siempre.
El martes 6 de octubre de 2026, a las 23:37, mientras en el vestuario local del Monumental pocos lo miraban -tal vez respetando su íntima despedida-, al separarse por última vez de la camiseta argentina, Lionel Andrés Messi supo que no sólo daba vuelta la página de una etapa fundamental de su vida: También de la nuestra.

Fotos: Cortesía de la AFA (@afaseleccion), Diego García,
RS Fotos/UNAR y redes sociales
Agradecemos a Claudio Tapia, a Nicolás Novello y al
Departamento de Prensa de la Asociación del Fútbol Argentino
Redes sociales: Juan Rostirolla
Arte de portada: Darío Alvarellos

























































