Fue hace diez años, para el 50.º aniversario de GENTE. En un mano a mano con quien escribe, el crack, que ya era crack más allá de que no había ganador aún ningún título mayor con la Selección argentina, respondía sin duda a la pregunta de las preguntas:

–Todos lo quieren, todos lo idolatran, todos lo copian. ¿Por qué supone que Dios lo eligió a usted para ser Lionel Messi? -le consultábamos.
–¿Por qué Dios me eligió para ser Messi (sonreía)?... Así como hay grandes profesionales que salvan vidas o que construyen cosas para que vivamos mejor, a mí me tocó jugar al fútbol para que otros se entretengan mirando y generando polémicas durante la semana (agregaba enfocándose en ciertas críticas nacionales que recibía por no consumar títulos para el país, como sí lo venía haciendo de manera recurrente para su club, el Barcelona).
-¿Y se lo agradece a Dios o le pesa que lo haya elegido a usted para ello, para entretener?
-Claro que sí. Soy muy agradecido de que haya sido así.
"SABÍA QUE DIOS ME IBA A DAR UN MUNDIAL..., LO INTUÍA"
Lo dijo bastante antes de aquella consagración del 10 de julio de 2021, cuando el equipo argentino logró la Copa América, derrotando a Brasil por 1-0 en aquella legendaria final disputada en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro, con un gol de Di María, y "la pared se rompió" para Fideo y para Leo, quien a partir de allí no sólo logró la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y otra Copa América (Estados Unidos 2024) -igual que Angelito-, sino que siguió batiendo récords "inalcanzables" con la camiseta celeste y blanca, dentro de la cual por estos días brilla como una estrellas en la Copa del Mundo 2026.
Sí, lo dijo bastante antes de la catarata de títulos y el prodigioso presente, cuando le había anticipado a Martín Arevalo, por entonces periodista de T&C Sports, con inusitada confianza y certeza: "¡Yo sé que Dios me va a regalar un Mundial!". Un momento sublime que el propio Messi recordó cuando lo entrevistó Andy Kusnetzoff para Perros de la calle, su ciclo de Urbana Play 104.3, luego de que el rosarino obtuviera el Mundial de Qatar. Allí Messi volvió al tema.
"Siempre le hablo con Dios. Le agradezco y le pido, sobre todo por el bienestar de mi familia, de mis seres queridos -concedía a sus 36 años, que ahora son 39, para luego hacer referencia, ante Andy, a aquella entrevista de Arevalo, para continuar-. Después de la nota a Martín pasó lo de Brasil (perdimos la final con Alemania), donde estuvimos tan cerquita... Pero yo sabía que me iba a regalar un Mundial", recordaba.

Mundial que llegó el 18 de diciembre de 2022, cuando el Seleccionado argentino venció por penales al de Francia en el Estadio Icónico de Lusail, Qatar, y Lionel obtuvo la 22ª edición de la Copa de la FIFA. "Creo que no había mejor momento que éste, como tampoco hubo mejor momento para ganar mi primera Copa América, por cómo se dio (en plena pandemia), dónde se dio (con Brasil como sede) y cuando se dio (2021). Yo hubiese elegido cada uno de esos momentos: en el último tramo de mi carrera, cerrando el círculo de mi etapa profesional", le agregaba a Andy, quien terminaba preguntándole si ya le había agradecido a Dios todo lo que le dio: "¡Sí, obvio! Yo le agradezco todos los días de mi vida no sólo los logros que me dio a nivel profesional, a nivel individual, sino todo lo que me dio siempre", concedía Messi.
El tema no quedó ahí...
“CREO QUE ME REGALARON MI PRIMERA PELOTA UN 6 DE ENERO, EL DÍA DE REYES MAGOS"

Pero antes recrearemos aquella nota en la que el dios de las canchas -junto a Maradona- comenzó hablando precisamente sobre Dios. Nos referimos a un mano a mano que le había brindado a GENTE desde Barcelona para la sección Grandes reportajes, al cumplirse medio siglo de nuestra revista y antes de que Lionel viajara a Japón en busca del Mundial de Clubes (campeonato que logró para el equipo culé tras superar a River Plate 3-1 con un gol propio y dos del uruguayo Luis Suárez). Lo cierto fue que an aquella entrevista Messi desandó datos desconocidos de una vida que merecería innumerables tomos si se tratara de una colección de libros, o interminables temporadas, si fuera una serie de streaming. A saber:

-Su historia de archivo, la de Lionel Andrés Messi Cuccittini, consigna que vio la luz el 24 de junio de 1987 en la Clínica Italiana de Rosario, Santa Fe, con 47 centímetros de altura y 3,6 kilos de peso. Que es hijo de Jorge y Celia, hermano de María Sol, Matías y Rodrigo. Incluso menciona que se crió en una casa de la calle Lavalleja 525. Lo que no especifica es su recuerdo inicial con una pelota de fútbol...
–Bueno, no me viene a la memoria con exactitud, pero creo que cuando recibí una que me regalaron un 6 de enero, no me acuerdo el año, para Reyes.
–¿Cuál fue la primera persona que vio jugar en el potrero, la tele, donde sea, y lo impactó?
–Jamás seguí a nadie en especial, aunque cuando comencé a tener uso de razón Diego volvía a la actividad grande en nuestro país. Fue durante 1993. De España llegó a Newell’s y se sumó al Seleccionado argentino que clasificó para Estados Unidos 1994... Si alguien me inspiró, sin dudas fue él, Maradona.

–¿Lo sigue divirtiendo la pelota? ¿Puede ser ese factor el secreto determinante que lo haya convertido de una década a la fecha en el mejor de los mejores?
–Yo siempre disfruto jugando al fútbol. No sé si ése es el secreto o no. Sí sé que es lo que más me gusta y que voy a seguir haciéndolo siempre que pueda.
–Cuando duerme, ¿sueña con jugadas?
–Yo sueño como cualquiera. No vivo pendiente del fútbol. Juego cuando tengo que hacerlo en forma profesional o cuando tengo ganas de divertirme con amigos, pero te aseguro que no todo en mi vida es el fútbol.

–Háblenos de un consejo relevante que le hayan dado respecto a su actividad, y de quién se lo acercó.
–Recibí varios y de distintas personas. Pasa que uno va tomando lo que cree que le hace bien. Sin embargo, yo a la hora de la verdad apunto en especial a los valores que puede darte un deporte como el mío.
–Invirtamos la pregunta: ¿Qué sugerencias les daría usted a los millones de pibes que lo admiran y pretenden practicar fútbol? No existe familia sin un pariente que lo endiose hasta el límite. Para el caso, quien escribe tiene un sobrino (Francisco) que sólo se saca su camiseta para ir al colegio, y que desde que puede decidirlo incorpora su foto en cada invitación de cumpleaños.
–Les aconsejaría que se diviertan, que disfruten sin presiones y que aprendan que, ante todo, el fútbol es un juego.

–Si le pidiésemos dividir en tres sus principales atributos deportivos, ¿qué porcentaje le atribuiría al talento y cuánto al trabajo y a su inteligencia dentro de la cancha?
–Yo entreno fuerte durante la semana, con la idea de estar físicamente bien para, una vez en el partido, lograr aquello que intente. Pasa que en la cancha las cosas no salen porque antes las hayas practicado demasiado. Las circunstancias son distintas a las de los entrenamientos, y las situaciones, en plena competencia, salen según el momento.
–Todos lo quieren, todos lo idolatran, todos lo copian. ¿Por qué supone que Dios lo eligió a usted para ser Lionel Messi? ¿Se lo agradece o le pesa? -le acercábamos la pregunta con que iniciamos la presente nota.
–Así como hay grandes profesionales que salvan vidas o que construyen cosas para que vivamos mejor, a mí me tocó jugar al fútbol para que otros se entretengan mirando y generando polémicas durante la semana... Y soy muy agradecido de que haya sido así -respondía.
"LA TENEMOS QUE CUMPLIR, PORQUE LAS PROMESAS SE CUMPLEN"

Un tema, como mencionamos, que no había quedado ni quedará nunca ahí. Porque antes de lograr el título en Qatar, el Diez -también como Maradona- se animó, de nuevo ante Martín Arevalo (¿acaso su confesor?) a doblar la apuesta, cuando el mismo periodista de 2014 (¿acaso su confesor?), ahora en la previa de Rusia 2018, le preguntó:
–Si salimos campeones, ¿Vamos caminando a Luján o vamos caminando a San Nicolás desde Rosario si salimos campeones? ¿Te animás? –le consultó Arevalo.
–Sí, obvio –respondió Messi subiendo y bajando la cabeza.
–Si querés lo hacemos desde Arroyo Seco, para no caminar tanto. Pero ¿vamos? –avanzó Martín.
–Sí, hay que ir, vamos. Todo sea por el Mundial –Lionel estrechó la mano del cronista comprometiéndose, de consumarse dicho anhelo, a caminar hasta el santuario distante 63 kilómetros de su ciudad natal.
Y en anhelo se consumó nomás, pero en Qatar 2022, cuatro años luego. De la misma manera que cuatro años luego Lionel refrendó su compromiso:
"La tenemos que cumplir, porque las promesas se cumplen. Va a ser difícil, pero hay que cumplir la promesa. No sé por qué, pero yo sentía que Dios quería que yo fuera campeón del mundo en el algún momento, y se terminó dando", aceptó al regresar del estado soberano árabe ubicado en el oeste de Asia, tras lograr el título ante Francia, por penales, después de igualar 3-3 en tiempo suplementario.
Un ímput que la intendencia de la ciudad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos tomó con entusiasmo e inspiración para lanzar a mediados de 2024 una campaña viral a partir del spot Cuestión de fe, de 1,39 minutos, en el que le recordaban a Lionel su promesa de ir caminando hasta el Santuario local si Argentina si salía campeón del mundo. El simpático corto cerraba señalando: "Te esperamos, Leo, cuando puedas y como quieras".
"¿CÓMO ME VEO A LOS 50 AÑOS?"

Entretanto tal peregrinación aguarda su fecha de concreción (¿acaso acompañada por un segundo título mundial, ahora en México/Estados Unidos/Canadá 2026?), culminamos este particular recorrido por "el Messi menos conocido", terminando de replicar aquella entrevista de GENTE en la que, además de seguir brindándonos respuestas sobre su pasado y presente de persona y figura pública internacional, se animaban a asomarse al futuro...

–¿Cómo hace para manejar su inconmensurable popularidad?
–Intento tomarlo con normalidad. Como cualquier persona, salgo, disfruto de la vida y de los momentos libres. Y claro que también gozo con las cosas buenas que, en lo profesional y social, me dio y da el fútbol, pero sucede que también hay otro aspecto, el familiar –donde el deporte no interfiere–, que considero muy importante, fundamental.
–Más allá de títulos, si pudiera agregarle algún pedido a ese deporte que le dio tanto, ¿qué sería?
–Supongo que la posibilidad de jugar durante mucho tiempo y sin lesiones, y que mis hijos, aún chiquitos, puedan verme en un nivel parecido al actual.

–Supongamos que de repente ellos, sus niños en pareja con Antonela Roccuzzo, le anticipan que desean seguir los pasos del padre. ¿Okay? Revélenos qué les respondería.
–Serán lo que quieran, y si el fútbol les gusta, mejor, pero no intervendré. Debe surgirles de forma natural.

–Previamente mencionó a Diego Maradona como primer referente. Con un camino largo, intenso y exitoso ya recorrido, ¿se anima a formar, puesto por puesto, al equipo ideal de futbolistas de siempre?
–Mejor no. Hay grandísimos jugadores que han pasado por el mundo y me parece que sería injusto nombrar a uno solo por puesto.

–Última pregunta, Leo (cerrábamos el reportaje hace una década): ¿cómo se imagina a los 50 años, la edad que nuestra revista cumple en los días que corren?... ¿Vinculado al fútbol? ¿Como DT o comentarista? ¿En su ciudad natal, alejado del ruido? ¿Con su familia, dedicándose a criar chicos?
–Nunca lo pensé. Seguro me veo relacionado a este querido deporte, aunque no como técnico.
Producción: @LeoGente
Fotos: Archivo Atlántida, cortesía de @afaseleccion y redes sociales


