Se recibió y daba clases en la UBA, pero un día cambió Administración por los medios: quién es Martín Arevalo, el periodista "incondicional" de Maradona y Messi – GENTE Online
 

Se recibió y daba clases en la UBA, pero un día cambió Administración por los medios: quién es Martín Arevalo, el periodista "incondicional" de Maradona y Messi

Reconocido y respetado por sus primicias y su cercanía con los protagonistas, viajó a cubrir su quinto Mundial en nombre de ESPN y Radio La Red. "Esta profesión no es para cualquiera", afirma el esposo de Cora Debarbieri y padre de Isabella, que nació pocos días después de su regreso de Qatar 2022. "Lionel y Diego tocaron mi carrera con una varita y la tornaron mágica", afirma.
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Toma entusiasmado el acrílico plástico transpartente de doce por doce centrímetros cuya base de repente cede, pero no al punto de hacer caer su contenido. Entonces Martín Alejandro Arevalo (49), el caballero que suele estar del otro lado del grabador, reacciona a puro instinto, como un nene a punto de ver desaparecer la figurita que le faltaba para llenar el álbum:

-¡¡Ufffff!!, casi se me cae el pastito del la zona del punto penal que me traje del Estadio Icónico de Lusail, Qatar.

Arevalo en la tribuna argentina durante el arranque de México/Estados Unidos Canadá 2026, su quinto Mundial.

-¿Tras la final?

-Tras la final.

-Ufffff, decimos ahora nosotros: un verdadero tesoro silencioso, de esos que no brillan en los estuches pero sí en los corazones.

-Tal cual. Y tenía más. Pasa que…

-¿Los amigos le pidieron?

-Le di un poco a Leo.

En una de sus primeras entrevistas a Diego Maradona.

-Yo no lo recibí. Perdón, ¿¡está hablando del Leo que suponemos!?

-Sí, a ese Leo, a Messi. No había recogido ni un cachito. Así que le regalé una parte, así la suma a su santuario futbolero.

-Linda anécdota para arrancar esta nota de GENTE.

-¿Viste?

-Usted, que es especialista en la materia, ¿la iniciaría por ahí o por el principio de todo, su llegada a la profesión, Martín?

-Bueno,  me llegada al periodismo fue “culpa” de Marian.

-¿Marian?

-Mi hermana.

En un duelo de metegol con Lionel Messi, filmado para ESPN.

-¿Su hermana?

-Ella me dijo las palabras mágicas.

-¿Y cuáles fueron?

-En realidad se trató de una pregunta.

-¿Una pregunta? ¿Su especialidad?

-(Risas) Tal cual.

-¿Y qué le preguntó su hermana Mariana al futuro especialista en preguntar?

-“Martín, ¿por qué no seguís de una vez a tu corazón y te dedicás al periodismo deportivo?”

Martín Arevalo
En el jardín de infantes, cuando el deporte y el periodismo eran una pasión pero imaginaba otro camino laboral. Cursaría la primaria entre San Clemente del Tuyú, Flores y Palermo, y la secundaria en Barrio Norte.

Nací el 26 de agosto de 1976 en San Clemente del Tuyú, y no por casualidad. Hay una historia detrás”, se apresta a relatarla Arevalo. “Mi abuelo Antonio Pérez Navarro fue uno de los primeros en llegar al pueblo, un pionero. Lo hizo con toda su familia y como agradecimiento ya que una hermana de mi mamá, Olaya, estaba enferma con mucha fiebre, les comentaron que había un lugar bendito. Era San Clemente pero la llamaron "Don Clemente". Lo cierto fue que se metió al mar ahí y logró recuperarse. Ergo, resolvieron quedarse. Pronto allá don Antonio abrió una almacén de ramos generales que hasta vendía combustible: el primer litro de nafta salió de ahí”, continúa.

Martín Arevalo
Al recibirse como licenciado en Administración el 19 de diciembre de 2001, tapado de huevos y compañía y siempre custodiado por sus padres, Manucho y Mimí. Allá por 2010 Martín se compró su primer departamento de soltero, en Palermo.

-Faltaba una generación para que llegara usted. ¿Allí, a 330 kilómetros del Obelisco se conocieron sus padres?

-Sí, mi mamá, Mimí (Noemí Angélica Pérez Navarro; 89) trabajaba con su familia, mientras que papá, Manucho (Manuel José Arévalo; falleció en 2024), que era de Dolores y laburaba en una ferretería, también tocaba el saxo y el clarinete en una orquesta, así que cierto día fue a tocar a San Clemente del Tuyú y terminaron enamorándose. Dejó su ciudad, se casaron y empezaron a trabajar juntos en un bazar general que fundaron -Casa Arevalo-, y cerramos el año pasado luego de casi siete décadas.

-Epa.

-Cuando llegó el momento en el que mi hermana empezaba la facultad, en lugar de mandarla sola a estudiar en la Capital, decidieron -siempre generosos, ejemplares y amorosos con sus hijos- acompañarla y traer a toda la familia. Recalamos en un departamento de Flores, en Membrillar y Rivadavia. Cerraban el negocio de marzo a noviembre y así estaban con nosotros. Pronto nos mudamos a Palermo, a Santa Fe y Araoz, donde permanecimos un cuarto de siglo. Mi hermano Freddy (Manuel Alfredo) cursaba segundo año de secundaria y yo andaba por los seis pirulos.

Martín Arevalo
En sus primeros viajes, cubriendo el amistoso del 9 de junio de 2012 entre Argentina y Brasil. Nuestro Seleccionado ganó 4-3 con hat-trick de Lionel Messi. Se jugó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde el 19 de julio próximo se consumará la final del Mundial 2026.

-Llegamos a sus hermanos y a “Marian”, ¿no?

-Sí, María Angélica Arévalo, cirujana plástica.

-¿Y cómo había sido en detalle aquella charla, aquel consejo que lo acercó hasta la profesión que hoy lo ve brillar. ¿Se anima a contarlo como si fuera una crónica?

-Jajajá. Dale… Transcurrían los primeros día del milenio cuando una tarde, mientras yo, que había empezado a cursar Abogacía en paralelo con la licenciatura en Administración, llegué cabizbajo a mi casa proveniente de la Facultad de Derecho. De la misma manera que adoraba Administración, no me sentía muy feliz con Abogacía, pese a haber rendido cuatro materias de primer año. Fue cuando mi hermana, intuitiva como toda hermana mayor, luego de indagarme un poquito me preguntó eso: por qué, si me gustaba el deporte y el periodismo, no seguía ni corazón y me anotaba en una carrera afín. Así que le hice caso a ella y a mi instinto: dejé Derecho, me anoté en Deportea, donde me recibí en 2000, y terminé Administración.

Martín Arevalo con Maradona
Algunas de sus entrevistas y de encuentros con el Diez a lo largo de su carrera.

-¿Entonces?

-Si bien también terminé las otras treinta materias en la Universidad de Buenos Aires y durante tres años hasta di clases ad honorem de Administración de la producción, una pasantía en el diario Olé, allá por 1999, que se convirtió en efectivización, sumada a mi ingreso en Radio Mitre (2003) a través del programa Súper Olé Deportito me marcó los próximos casos: en 2006 entré a TyC Sports, donde trabajé hasta 2022, y en el medio (2012) también a Radio La Red, donde continúo, al igual que es ESPN, cadena a la que ingresé hace cuatro años. En resumen, media vida hermosa dedicándole a la profesión.

-Media vida en la que entrevistó a innumerables futbolistas.

-Un montón.

Martín Arevalo con Messi
Ahora con Leo, otra amistad que se inició a través de coberturas y reportajes.

-Aunque deberíamos deternos en dos, ¿no?

-Seguro: en Diego y en Leo.

-No le vamos a pedir anécdotas de ellos porque debe haber…

-Miles. Con Diego, de vida y de trabajo. Una de vida, por ejemplo, de ir a jugar partidos y luego, a comer pizza y ver la tele a su casa hasta la madrugada. ¿Con Leo? Otras tantas, aunque la que recuerdo mucho es una de 2007 justamente de su encuentro con Maradona en Rosario. Fue con su papá y sus hermanos. Si será grande Lionel que la vez pasada en un reportaje tuvo la gentileza de recordar aquella charla. La verdad, siento que ellos tocaron mi carrera con una varita, y la tornaron mágica. Siempre agradezco y agradeceré que los dos mejores futbolistas de la historia hayan sido tan generosos conmigo. De la misma que agradezco a las familias de Maradona y Messi por haberme abierto las puertas de sus casas y haberme, también siempre, tanto cariño.

Martín Arévalo, Cora Debarbieri e Isabella
Con su mujer y colega Cora Debarbieri en la cocina-comedor del departamento que comparten departamento de Belgrano.

Piensa un par de segundos cuando le planteamos qué es el periodismo para él. Y pronto dispara a pura seguridad: “Una forma de vida. Me encanta lo que hago, entrevistar, informar, dar primicias, tener contacto con los protagonistas. Pero hay que ir por la verdad. Es algo que siempre hablamos con mi mujer, Cora (Debarbieri, 45, integrante de Infama y Secretos verdaderos, ambos envíos de América TV). Cuando uno elige a una persona para su vida, también elige su manera de vivir y sus códigos. Y acá compartimos bastante de eso. Los periodistas sabemos mucho más de lo que contamos, y no contamos todo. Hay cosas que quizá son importantes para el protagonista en cuestión, pero no para el afuera. De la misma manera que mi mujer conoce un montón de cosas en espectáculo que no expone porque tiene códigos, a mí me pasa lo mismo en deportes”, deja bollando la siguiente pregunta.

Martín Arevalo
La primera foto pública de la pareja, en 2017, cuando ya casi llevaban un año juntos, tras conocerse en los pasillos de Radio La Red, donde Cora era columnista de Ciudad GotiK, y Martín de Un buen momento.

-¿Se cruzan datos y demás?

-Claro, sabiendo que muere en el otro y no va a trascender. Jamás pero jamás rompimos ese pacto tácito que tenemos como pareja. De hecho, en muchos casos ella en la tele debía tratar temas determinados, y yo le avisaba: "Mirá que esa persona es amiga mía. Buscá hablarle porque me parece que te va a aclarar que la cosa no es como vienen diciendo”. Y Cora nunca dejó de tomarse el trabajo de llamarla para chequear. No es casualidad: uno se maneja en la vida como se maneja en la profesión, como se maneja con los amigos. Si sos bueno sos bueno, si sos malos sos malo.

MARTÍN ARÉVALO Y CORA DEBARBIERI
El 18 de diciembre de 2022, por videollamada: Debarbieri en su casa y Arevalo en la final Argentina-Francia desde el Estadio de Lusail, Qatar.

-¿Qué sintió cuando se anunció sin chequear, sin rigurosidad y sin sentido aquella fake sobre Jorge, el papá de Messi?

-Mirá, si algo ha sido siempre Messi a lo largo de su carrera es respetuoso. No sólo nos llenó y llena de alegrías, jamás dejó de ser, como te digo, respetuoso. Y aquella resultó una mañana triste por varios motivos pero especialmente porque se le faltó el respeto con algo tan fuerte, a partir de rumores y confirmaciones falsas. Del otro lado había una familia con dolor y preocupación por un ser querido. Repito lo que escribí en mis redes sociales: el mejor ejercicio para hacer en estos casos es ponerse en los zapatos del otro. Se trató de un llamado de atención para lo que se sientan delante de un micrófono. No es para cualquiera. Ninguna persona entra con un bisturí en un quirófano si no es cirujano. Ninguna persona se sienta a volar un avión si no es piloto. Ninguna persona construye un edificio si no es arquitecto o ingeniero. Ninguna persona defiende a un acusado en un juicio si no es abogado… Y así, podríamos seguir con mis trabajos y mil profesiones.

Martín Arevalo
Su efusiva despedida de Qatar, en terreno victorioso, tras la tercera estrella obtenida por Argentina.

-Sin embargo, los actuales son tiempos más fáciles para comunicar, ¿cierto?

-Tal cual. Hoy existe una gran facilidad para prender una cámara, encender un micrófono y hablar. Mirar bien fijo a la luz roja, abrir bien los ojos y contarle al mundo… Dicen una barbaridad, y después “me equivoqué” o “perdón”, con la misma facilidad con la que no chequearon. Todos nos podemos equivocar. Y, lo dije recién: en el periodismo también hay buenos y malos. Como los pilotos. Como los médicos. Como los arquitectos. Como los ingenieros. Como los abogados. O como los actores. O como quien ejerce un oficio. La comunicación y el periodismo también se estudian; no es una carrera para cualquiera.

MARTÍN ARÉVALO Y CORA DEBARBIERI
La pequeña Isabella, ingresando a la cancha con los familiares y amigos de los jugadores (buscarla abajo de Nicolás Tagliafico). Fue el 31 de marzo último cuando la Selección argentina goleó 5-0 a Zambia el La Bombonera, consumándose el último amistoso de la Scaloneta en el país antes del Mundial 2026.

-Volviendo a las cuestiones de rutina laboral: Si están cenando en familia y le cae un WhatsApp de alguien rutilante, ¿suspende todo o abre el audio para que se escuche en la mesa familiar?

-Nos pasa a los dos, a Cora y a mí, y es un mal de hoy que haya pocos momentos de ocio. Muchas veces estamos cenando o ella prepara la comida mientras yo pongo la mesa, y nuestros trabajos nos interrumpen la vida. Pero es parte del periodismo. El periodismo ahora no se ejerce sólo en una redacción, sino que va de la mano del teléfono. A veces nos encontramos a deshoras subiendo cosas a las redes. Los dos trabajamos en tele, en radio, y cuando pasa algo interrumpe los momentos. No lo consideramos bueno, hay que aprender a cortar. Está en uno dejar a un costado de acuerdo a la urgencia e importancia de la cuestión, pero hay una gran diferencia con conocidos que no son periodistas: a las seis de la tarde dejan sus teléfonos, mientras que a nosotros nos acompañan hasta que nos vamos a dormir.

Martín Arévalo, Cora Debarbieri e Isabella
Los Arevalo Debarbieri en modo Mundial días antes de que Martín volara a cubrir México/Estados Unidos/Canadá 2026, donde se encuentra desde el debut de Argentina ante Nigeria.

"La realidad es que Isa nos sorprendió -mete cuarta velocidad Martín apenas le mencionamos a la pequeña que viera la luz el 1ro. de febrero de 2023, cuarenta días luego de que el Seleccionado nacional obtuviera en Asia su estrella número tres-. Somos papás primerizos, ya de grandes y habíamos visto las experiencias en hermanos y en amigos. Los nenes son maravillosos, aunque a veces dan algunos dolores de cabeza. Y la verdad que en nuestro caso debemos reconocer que Isabella no nos ha hecho trabajar más que de mamá y papá. Desde que a sus dos años fuimos con miedo al jardín, para ver si se adaptaba, y el segundo día ya nos despidió con un beso, diciendo 'Chau mamá, chau papá', no ha tenido nunca, gracias a Dios, problemas con nada. Casi no nos hace renegar -manifiesta-, lo ha facilitado todo. Es una nena muy feliz.

Martín Arevalo y entrevistados
A lo largo de su cuarto de siglo de periodismo mantuvo decenas de manos a mano con figuras del fútbol. Aquí, junto al brasileño Ronaldo Nazário, el croata Luka Modrić, nuestro Gabriel Batistuta, el paulino Roberto Carlos, el español Cesc Fabregas, el francés Antoine Griezmann, el italiano Roberto Baggio y el argentino Javier "Pupi" Zanetti; el galo Paul Pogba y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino (suizo-italiano).

-A la hora de poner límites, ¿es cierto que usted resulta más blandito que su esposa, menos firme, que prácticamente le brinda todos los gustos?

-¿Eso es pregunta o información de la madre?

-Información de la madre.

-(Extiende el pulgar derecho) Es verdad. A mí me tienta acercarle a Isabella las cosas que yo comía de chico, como algún caramelo o chocolate, hasta que la mamá me avisa: "¡Cuidado con caries!, ¡¡va a tener que ir al dentista!!, ¡¡¡no le des tanto dulce, que después no se puede dormir!!!." Así que en eso, admito, mientras Cora respeta las buenas costumbres de alimentación, el padre la consiente más.

En el bazzar general Arevalo, de San Clemente del Tuyo, con sus adorado padres, Manuel (José Arévalo; cambió de plano en 2024) y Noemí (Angélica Pérez Navarro; 89), "quienes me enseñaron el valor de la honradez y el trabajo: mis guías en la vida y en la profesión".

-¿Y a la hora de despertar para alimentarla, cambiarle el pañal, ¿cuál saltaba primero de la cama, la madre, el padre o los dos?

-En los primeros meses, siempre fue mucho más la mamá. Y le agradecí ese doble trabajo como mujer. A mí me encanta cambiar un pañal, levantarme de noche cuando me toca (porque a veces nuestra hija pide por su madre y a veces por mí, y entonces nos turnamos), pero la verdad es que Cora se sigue encargando de muchas más cosas que yo.

-Supongamos que en un futuro medio lejano su hija les comenta que pretende dedicarse al periodismo: ¿La acompañará o le va a sugerir que tome otro camino?

-Los padres debemos acompañar a que nuestros hijos sean plenos con lo que elijan. Sólo estar ahí para apoyarlos. Cora y yo tuvimos la suerte de venir de familias que nos dieron todo, así que hay que cumplir con ley de la vida y hacer lo mismo de cara al porvernir de Isa.

Martín Arévalo, Cora Debarbieri e Isabella
Desafío de metegol, con la foto de Isabella y Leo Messi de por medio, tomada un año y medio atrás en Miami.

-Y eventualmente, si ocurriera, ¿qué quisiera que tuviera, como periodista?

-Yo quisiera que en realidad tuviera todo de su madre. Me parece la mejor en lo que hace, no hay periodista como Cora. Soy de los que creen que un periodista debe tener acceso a las fuentes, querer chequear y manejarse con responsabilidad, porque el micrófono es un arma. O sea, cuando uno dice una cosa debe hablar con la verdad, porque si no el que se encuentra del otro lado puede salir lastimado y lastimar a un montón de gente. Cora posee todas esas aptitudes y cualidades que me encantaría que tuviera Isabella si quisiera ser periodista.

Martín Arévalo, Cora Debarbieri e Isabella
El cuarto de trabajo de Martín, rebosante de "tesoros", como camisetas autografiadas de Maradona y Messi y una símil Copa del Mundo.

Inquieto, minucioso y larguero en las respuestas (según su propia definición "... y la de mi mujer", reconoce tentado), Arevalo convida café a pedido, un tentador bizcochuelo marmolado y pepitas dispersadas cuidadosamente en una fuente ("también obra y gracia de Cora", resalta bajando los párpados), antes de recordar el pedido de Revista GENTE apenas llegó a su domicilio: "¿Quieren visitar ahora mi cuartito de recuerdos?", se levanta como una ráfaga de su sillón ocre mientras termina la frase, y nos invita a seguirlo por una escalera en rulo que conduce al piso superior de su dúplex del Bajo Belgrano. "Miren", abre la puerta y pronto surgen, entre otros tesoros, camisetas (de distintas etapas), balones y cintas de capitán firmadas por "los dos más grandes de la historia: Diego Armando Maradona y Lionel Andrés Messi" (resalta los nombres completos), credenciales, una réplica de la Copa del Mundo y el bendito pasto del Lusail...

Martín Arevalo
Celebrando los Martín Fierro de Oro y a Programa deportivo de radio que Un buen momento, el ciclo de AM conducido por Marcelo Palacios durante la última entrega, el domingo 27 de julio de 2025. "Mis maestros del periodismo son un montón, y gracias a Dios trabajé con varios", asegura orgulloso.

-Comienza un nuevo Mundial (la entrevista fue consumada antes de que viajara Martín), una competencia tan sentida que, incluso, en su versión anterior lo hizo vivir por pantalla hogareña parte del final del embarazo de su señora. Ninguna mejor excusa para consultarle: tras la llegada de su hija justo treinta y seis años después de haber obtenido la anterior Copa, en 1986, con Maradona a la cabeza, y ante la oportunidad de reiterar el título 2022 de Messi, ¿pergeñó alguna promesa por si logramos la cuarta estrella en Norteamérica?

-Después de lo que vivimos en 2022 siento que todo lo que viene es de yapa. Sería hermoso repetirlo, pero nada fácil. Fijate la carrera que tiene Leo y recién se le pudo dar en Qatar, cuando muchos decían que con su edad, ya más avanzada, no iba a poder estar a la altura del Messi que conocíamos. ¡Pero él jugó su mejor Copa del Mundo allá!.. El fútbol es muy loco. ¿Viste que a veces subís un contenido en las redes que parece malo y sin embargo explota y se hace viral, mientras otro que preparaste y cuidaste es visto por apenas diez personas? En el fútbol pasa lo mismo. La suerte del campeón, que llega en determinados momentos, te tiene que acompañar. Por supuesto que vamos con toda la expectativa de repetir y conseguir la cuarta estrella, pero ya lo vivimos y sería injusto enojarnos si no volviera a ocurrir.

Martín Arévalo, Cora Debarbieri e Isabella
En otro rincón del santuario, sosteniendo una porción de pasto del Estadio Icónico de Lusail que tomó del campo tras las final que le ganamos a Francia por penales. "Le regalé un poco a Messi, que no tenía", cuenta a GENTE. Detrás, el mapa en el que va marcando los viajes propios y familiares a lo ancho y alto del globo terráqueo.

-A propósito de nuevas oportunidades y cuartas estrellas, ¿andan "concentrando" usted y Cora con la intención de buscar un hermano para Isabella?

-De hecho, lo estamos buscando. Pero es como en el fútbol: ganar no es una decisión. Podés intentar jugar bien, tratar de encontrar la mejor manera de triunfar, pero nunca es seguro que suceda. Como te digo, Cora y yo hace un tiempo que estamos buscando un hermanito para Isa, pero todavía no se dio. Sí, lo que nos dijimos y cumplimos fue disfrutar los primeros años de nuestra hija pasando mucho tiempo sin la urgencia de afrontar un nuevo embarazo. Entonces tomamos vacaciones, nos mimamos mucho, descansamos, le dimos la sorpresa de conocer -como ella quería- la Torre Eiffel, Disney; la llevamos con sus abuelas a Playa del Carmen. Hicimos todo aquello que nos llenara el alma. Así que ahora hay que pensar que en algún momento el hermanito puede venir.

Martín Arevalo
De San Clemente del Tuyú a México/Estados Unidos/Canadá 2026: "Van cinco Copas ya desde la de 2010 -piensa en voz alta-... Soy una agradecido de la vida".

-¿Y si, más allá de los difícil que puede llegar a ser, el "aura argentino" permanece abierto hasta el domingo de 19 de julio y, ahora en el MetLife Stadium de Nueva Jersey/Nueva Jersey, la Scaloneta vuelve a Levantar la Copa del Mundo, ¿qué promesa se animaría a hacer de antemano para luego de correr a todo el plantel y reportearlo?

-Bueno, ya veremos, ya veremos. Por lo pronto, volveré a agarrar un poco de pastito (ríe).

-A Messi ya le obsequió. En todo caso, si le sobra un poco, acá hay otro Leo, colega suyo, que no se enojaría si le separa un poquito...

-(Lanza una carcajada) Hecho. Ahí está la promesa: si Argentina gana la cuarta, esta vez el pastito, en lugar de ir a Messi, va para vos.

Fotos: Diego García y cortesía de M.A.A.



 
 

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