El mundo del espectáculo argentino está de luto. Zulema Galperín murió a los 90 años, según confirmó la Asociación Argentina de Actores y Actrices, institución a la que permaneció vinculada durante más de dos décadas.
Su rostro atravesó distintas generaciones de la televisión argentina gracias a sus participaciones en ficciones emblemáticas como Chiquititas, Gasoleros, Poliladron, Verdad consecuencia y Primicias, aunque su trayectoria se extendió mucho más allá de la pantalla chica.
“Con tristeza despedimos a la actriz Zulema Galperín, quien desarrolló su trayectoria en teatro, cine, televisión, plataformas y publicidad, y mantuvo un permanente lazo con nuestra asociación hasta sus últimos días”, expresó la entidad al comunicar su fallecimiento.
La Asociación también destacó el compromiso que mantuvo con la actividad gremial: “Su vínculo con nuestra asociación se expresó en una presencia sostenida en las actividades, en su interés por seguir formándose y en su participación en elecciones y asambleas”.
Quién era Zulema Galperín, la actriz que encontró su vocación después de los 50
La historia profesional de Zulema Galperín tuvo una particularidad: su carrera como actriz comenzó cuando ya era una mujer adulta. Nacida el 18 de abril de 1936, durante años trabajó realizando tareas administrativas hasta que la actuación terminó modificando el rumbo de su vida.

En 1997 participó del taller de Entrenamiento Teatral del Teatro Regio. Aquella experiencia se convirtió en un punto de inflexión y, lejos de tratarse de una incursión pasajera, continuó capacitándose mediante diferentes talleres y seminarios.
Con el tiempo llegaron las oportunidades en televisión. Además de Chiquititas y Gasoleros, formó parte de Epitafios, Infómanas, Viudas e hijos del rock and roll y Buenos chicos, entre otras producciones.
Y consiguió mantenerse activa durante los cambios que atravesó la industria. En los últimos años también apareció en ficciones para plataformas como Nada, Envidiosa, El tiempo de las moscas y Gutiérrez is mai neim.
El personaje de Zulema Galperín que conquistó a una nueva generación
Uno de los trabajos que mayor repercusión le dio llegó desde el humor. En Préstico, los sketches encabezados por Sebastián Presta dentro de Duro de domar, Galperín interpretó a la denominada “Abuela cocainómana”.

El personaje, deliberadamente provocador y desinhibido, se convirtió en una de sus composiciones más reconocidas y acercó su trabajo a una generación de espectadores mucho más joven.
Su recorrido teatral también fue amplio. Participó de Fango negro, de José Gabriel Núñez y dirigida por César Sambataro, una particular experiencia en la que la acción transcurría dentro de un colectivo que circulaba por Buenos Aires mientras los espectadores viajaban como pasajeros. También integró Motivos para levantarse por la mañana, presentada en el Teatro Arlequino.
Su extensa carrera en el cine argentino
Galperín también construyó una importante filmografía. Trabajó en Puan, Los justos, Eva Perón, Pacto de silencio, Blindado, Los adoptantes, La estrella roja y La extorsión, además del cortometraje Las devotas.

Incluso durante la pandemia continuó vinculada con la actuación. En 2021 participó de la miniserie Superhéroes y heroínas urban@s, surgida de un taller de la Fundación SAGAI.
Su muerte cierra así una carrera de casi tres décadas que comenzó cuando muchos otros intérpretes ya piensan en retirarse. Zulema Galperín encontró tardíamente su lugar frente a las cámaras y sobre los escenarios, y continuó trabajando hasta convertirse en un rostro reconocible de ficciones que marcaron distintas épocas de la televisión argentina.























































