Antoine de Massy, hijo del barón Christian de Massy y primo segundo del príncipe Alberto II de Mónaco (68), tenía 29 años cuando apareció sin vida en una zona ajardinada junto al boulevar del Larvotto, detrás de la Villa Sauber. Según publicó el diario local Monaco-Matin, el cuerpo fue hallado la noche del domingo 25 de octubre, pocas horas después de que un familiar diera aviso a la policía por su ausencia en un almuerzo.
La Fiscalía General del Principado abrió una investigación para determinar las causas de la muerte y, el lunes hubo una persona detenida y el Palacio difundió un comunicado con la noticia.

El almuerzo al que no llegó y el aviso a la Seguridad Pública
La alarma sonó el domingo al mediodía. Antoine no se presentó a la comida familiar en la que lo esperaban y un familiar preocupado se dirigió a la Seguridad Pública de Mónaco, la policía del Principado. Unas horas después, ya de noche, apareció el cuerpo en el jardín que bordea el Larvotto, uno de los tramos más concurridos del pequeño Estado.
El fiscal general de Mónaco confirmó a medios de Mónaco que, tras el hallazgo, se abrió una investigación para esclarecer las causas del fallecimiento. Las imágenes de videovigilancia permitieron a los investigadores identificar a una persona que se encontraba cerca del lugar. Para detenerla y ponerla bajo custodia policial, explicó el magistrado, debieron modificar el marco procesal de la causa.
El punto central sigue abierto: no se informó si esa persona es sospechosa o un testigo al que se le pidió declarar, y tampoco se reveló su identidad. Una detención no implica responsabilidad penal, y en este caso ni siquiera se aclaró qué rol cumple el detenido. La causa de muerte de Antoine, además, hasta el momento no fue difundida.
El comunicado de Alberto y Charlène y el dolor de Cécile Gelabale
El Palacio difundió un comunicado en el que Alberto II y la princesa Charlène (48) señalan que recibieron con tristeza la noticia, recuerdan que Antoine era nieto de la princesa Antoinette y lo definen como un joven “apasionado por el tenis”, integrante de una familia ligada a ese deporte. Los príncipes se sumaron al dolor de su familia y de sus seres queridos, extendiendo el pésame a todos ellos.

Quien carga con el peso mayor es su madre, Cécile Gelabale, que nació en 1968 en Guadalupe, en el Caribe, y es hija de Denis Gelabale y Lucie Darius Denon. Su romance con el barón Christian de Massy la introdujo en el mundo de los salones palaciegos y la integró a la rama colateral más relevante de los Grimaldi.
El barón ya había tenido matrimonios previos. Cécile, por su parte, ya era madre de Brice Souleyman, a quien Christian de Massy adoptó y que lleva el apellido Gelabale-de Massy. Brice creció como hermano mayor de Antoine y, siempre según ese medio, hoy es el principal sostén de su madre.
La pareja se divorció en 2015, tras seis años de separación. Cécile es empresaria: dirige G2B Conciergerie, una firma de servicios de conserjería de alto nivel en la Costa Azul, y fundó The Ladies Lunch, una iniciativa benéfica que recauda fondos para proyectos infantiles, sanitarios y comunitarios. La presidencia honoraria de esa organización la ejerce la princesa Charlène.

Quién era Antoine: la rama Massy del árbol Grimaldi
Antoine nació en 1997 y era el menor de la familia que formaban el barón Christian de Massy y Cécile Gelabale. Su abuela paterna era la princesa Antoinette, hermana mayor de Rainiero III y tía de Alberto II, fallecida en 2011. Por eso algunos medios lo presentan como primo segundo del soberano.
A nivel títulos nobiliarios, el único de barón aparece asociado a su padre, mientras que su madre llegó a ser baronesa durante su matrimonio con él. Antoine creció lejos del protagonismo que rodea a los hijos de Carolina (69) y Estefanía (61) y su perfil público era mínimo.

Una raqueta con Mickey Mouse, Miami y el sueño de los Juegos Olímpicos
Su padre lo inició en el tenis a los tres años, como recordó el propio Antoine en una entrevista de 2012 con L’Uomo Vogue. Según contó, su primera raqueta estaba decorada con Mickey Mouse.
A los 11 años se instaló con su padre en Miami para intensificar los entrenamientos sin abandonar los estudios. Admiraba a Novak Djokovic y su meta era representar a Mónaco en los Juegos Olímpicos, mientras era Alberto II quien acompañaba de cerca ese sueño.
La pasión no venía solo de su padre. Su abuelo, Alexandre-Athenase Noghès, fue tenista monegasco; su tía Elizabeth-Ann de Massy presidió el Monte-Carlo Country Club y la Federación Monegasca de Tenis hasta su muerte, en 2020; y su prima Mélanie-Antoinette de Massy dirige hoy ambas instituciones y el Rolex Monte-Carlo Masters.




















































