Viajar con una casa rodante enganchada detrás puede tener mucho de postal soñada y bastante de concentración. Cada maniobra exige más espacio, el viento se siente distinto y los cientos de kilómetros de autopista pueden volverse agotadores. La nueva Ford F-150 quiere hacer justamente ese tipo de viaje un poco más sencillo.

La pick-up más famosa de Ford estrenará BlueCruise with Towing, una evolución del sistema de asistencia a la conducción que permitirá circular en determinadas autopistas sin mantener las manos sobre el volante incluso cuando el vehículo lleva un remolque.
Puede ser una casa rodante, una lancha, un trailer con motos o cualquier otra carga compatible con los límites del vehículo. La idea es trasladar una tecnología que ya existía para viajar por autopista a una de las situaciones en las que el conductor necesita mayor atención. Eso sí: no significa que la F-150 maneje completamente sola.
BlueCruise continúa siendo un sistema supervisado. Una cámara controla permanentemente que quien está al mando mantenga la mirada sobre el camino y esté preparado para intervenir. No vale ponerse a dormir, mirar una película o instalarse a trabajar mientras la camioneta avanza. Las manos pueden descansar; la atención, no.
La novedad tiene mucho sentido en Estados Unidos, donde las grandes pick-ups son utilizadas tanto para trabajar como para viajar. Según Ford, más del 75% de los propietarios de una F-150 utiliza su vehículo para remolcar alguna carga.

Y eso puede significar escenarios muy diferentes: una familia llevando su camper de vacaciones, alguien trasladando una embarcación hasta un lago o un propietario que transporta herramientas y equipos todos los días.
El sistema funcionará dentro de las llamadas Blue Zones, autopistas divididas que Ford ya tiene relevadas y habilitadas para BlueCruise. Allí la camioneta puede ocuparse de mantener el carril y controlar la velocidad mientras el conductor continúa supervisando todo lo que ocurre.
Antes de iniciar el viaje, el conductor deberá ingresar las características del trailer. A partir de esa información, el sistema adapta su funcionamiento y puede detectar movimientos que indiquen una situación inestable. Si considera que la intervención humana es necesaria, pedirá volver a tomar el volante.
También habrá algunas restricciones. Mientras se utilice BlueCruise con un remolque, por ejemplo, ciertas funciones automáticas quedarán deshabilitadas. El cambio de carril deberá seguir haciéndolo el conductor y la velocidad estará limitada dentro de los parámetros establecidos para el sistema.

La tecnología de conducción es la gran novedad, pero la nueva F-150 también tendrá cambios debajo del capó. Ford incorporará un nuevo V6 EcoBoost de 3.0 litros en reemplazo del anterior 2.7. Mantendrá una potencia de 325 HP, aunque la marca trabajó para conseguir mayor fuerza disponible a bajas revoluciones.
La gama continuará ofreciendo otras alternativas, entre ellas el conocido V8 de 5.0 litros, versiones híbridas y las configuraciones de mayores prestaciones reservadas para la familia Raptor.
Pero para buena parte del público, probablemente la noticia más interesante no esté en cuántos caballos tiene el motor sino en cómo cambia la experiencia de viajar.
Durante décadas, llevar una enorme casa rodante detrás significó pasar horas con ambas manos firmes sobre el volante. Ahora Ford propone que una computadora pueda hacerse cargo de parte de ese esfuerzo cuando las condiciones lo permitan.
La escena seguirá siendo la misma: una familia en ruta, una pick-up adelante y un camper detrás camino a unas vacaciones. La diferencia es que, durante algunos tramos, las manos podrán descansar. Los ojos, en cambio, deberán seguir mirando el camino.























































