Cande Molfese (33) atraviesa una de las etapas más movilizantes de su vida con el desarrollo de su embarazo. En las últimas horas, la futura madre primeriza decidió compartir en sus redes sociales los detalles de un malestar físico que desencadenó en una profunda lección personal.
Todo comenzó durante el mediodía del domingo, cuando la influencer decidió almorzar una porción de lasaña en un restaurante porteño. Según contó, el plato le causó un severo cuadro de acidez e indigestión pocos minutos después de haberlo ingerido. La actriz admitió que cometió el error de dormir una siesta de dos horas de manera inmediata a la comida sin realizar la digestión previa.
Tal como relató la actriz en sus historias de Instagram, el malestar físico le impidió volver a ingerir cualquier tipo de alimento durante el resto de la jornada. Fue ahí cuando, ante la persistencia de la molestia, la influencer decidió apelar a su red de apoyo para encontrar una solución rápida a su estado.
Después de decidir "no joder a su obstetra un domingo" ni consultar ChatGPT –"porque no me va a decir la posta"–, la siguiente reacción de la actriz fue recurrir a "Mom", su grupo de WhatsApp integrado por "amigas de toda la vida que ya son madres" y al que ella se unió desde hace apenas cuatro meses. Como era de esperarse, las recomendaciones de su red le permitieron obtener un alivio efectivo e inmediato frente a la acidez estomacal.

"Gorda, te tomás esto y esto y vas a estar mucho mejor", le dijo una de ellas. "Dicho y hecho, estoy mucho mejor", aseguró Cande visiblemente aliviada.
Sin embargo, el instante decisivo de la jornada ocurrió cuando su pareja actual, Joaquín Laviaguerre, notó su estado de dolor. Según narró Cande, el futuro padre de Otto –ese el nombre elegido para su primogénito– le ofreció salir inmediatamente a la farmacia para comprar la medicación requerida: "Gorda, yo voy a comprártelo. Así te sentís mejor".
La actitud de su novio provocó una sorpresiva emoción en la creadora de contenidos, quien se sintió movilizada por la naturalidad con la que asumió la ayuda. Pero aquel gesto cotidiano de atención detonó un recuerdo amargo del pasado afectivo de la actriz.

Entre los aprendizajes del embarazo y la lección que le dejó un episodio de acidez estomacal
La influencer rememoró una experiencia previa sufrida durante una relación sentimental anterior. En aquella oportunidad previa, la joven padeció una infección urinaria severa a las tres de la mañana. El dolor agudo de aquel episodio le exigió acudir de urgencia a una guardia médica durante la madrugada, pero su pareja de aquel entonces se negó a acompañarla. La falta de asistencia del novio de ese entonces –muchos apuntaron a que se refería a Gastón Soffritti– la obligó a trasladarse sola a la clínica.
"¿Vos pensás que me acompañó a las tres de la mañana. No. Entonces la conclusión es: si estás con alguien que no se ofrece a comprarte el remedio, no te acompaña a la guardia, que no hace nada de ese tipo de cosas... ¡Rajá!", dijo al cerrar el relato del episodio con un llamado a no naturalizar el desamor y a actuar ante las red flags. Y, por supuesto, celebrar la presencia de un compañero atento en el camino de la maternidad.




















































