En la actualidad, Lionel Ferro y Amira Chediak son una de las parejas más sólidas del mundo digital. Formaron una hermosa familia con dos hijos y, juntos, generan contenido que es seguido por más de diez millones de personas en sus redes sociales. Sin embargo, en los inicios de su romance, allá por el año 2016, no todo fue tan dulce como la gente imagina.
Durante una distendida charla en el programa de streaming Solo por hoy, la pareja dejó a todos boquiabiertos al confesar una anécdota que parecía salida de una película: el día que Lionel le hizo firmar un contrato laboral a Amira al poco tiempo de conocerse.
"A los meses de haberlo conocido me hizo firmar un contrato laboral", reveló Amira, ante la mirada atónita de sus compañeros de mesa. La anécdota, que hoy pueden contar entre risas, en su momento fue una situación bastante particular y, según la propia Amira, una clara señal de advertencia. "La primera red flag", aseguró la influencer sin dudarlo ni un segundo.
El lado B del amor: negocios y abogados
Pero, ¿qué motivó a Lionel Ferro a tomar esta peculiar decisión? Según relató el propio influencer, él vio en Amira un potencial enorme para el mundo de las redes sociales, un terreno que él ya dominaba a la perfección. "Yo le dije: 'Escuchá, vos estás trabajando en una agencia de modelos, ganás esto. Yo veo que podés ganar esto siendo influencer'", recordó Lionel, explicando cómo intentó convencerla de dar el salto al mundo digital.
La propuesta de Ferro, sin embargo, venía con un "pequeño" detalle: él se ofrecía a ayudarla a potenciar su carrera, pero a cambio de un porcentaje de sus ganancias. "Yo le digo, ¿qué tal si yo te ayudo a ser influencer pero me llevo un porcentaje de las ganancias que traigamos?", explicó el actor.
Aunque Lionel argumentó que en su momento lo pensó como un negocio a futuro para la familia que podrían formar, Amira no tardó en retrucar: "Se olvidó de contármelo".

Lejos de ser un simple acuerdo de palabra, la situación escaló a niveles impensados. "Firmamos un acuerdo súper chill", intentó minimizar Lionel, provocando la indignación de su esposa. "¿Súper chill? ¡Puso un abogado en el medio! ¡Fui a una escribanía a firmar un contrato!", exclamó Amira, dejando en claro que la anécdota de sus inicios amorosos tuvo tintes mucho más legales y formales de lo que cualquiera podría haber imaginado.


