La muerte de un niño argentino de 12 años durante un violento robo en la comuna chilena de San Bernardo sigue generando conmoción a ambos lados de la cordillera. Mientras la investigación avanza y ya hay sospechosos detenidos, una de las declaraciones que más impactó fue la de la tía del menor, quien presenció los segundos previos a la tragedia.
La mujer viajaba junto a su sobrino y al padre del niño cuando fueron interceptados por una banda armada durante la madrugada del martes. La familia regresaba a Chile después de haber pasado el fin de semana largo en Mendoza por los festejos del Día del Padre.
Según reconstruyeron las autoridades, los delincuentes les bloquearon el paso, los amenazaron con armas y les exigieron descender del vehículo. En medio de la desesperación, el padre y la tía lograron bajar, pero el menor no alcanzó a liberarse de su cinturón de seguridad.

La declaración de la tía del nene de 12 años que murió en el asalto
La escena quedó grabada para siempre en la memoria de la mujer. "Me percato que a mi sobrino se lo llevan colgando del cuello por el cinturón que no logró sacárselo", declaró ante las autoridades chilenas, según trascendió en medios locales.
Sus palabras describen uno de los momentos más dramáticos del caso. De acuerdo con la investigación, los delincuentes abordaron el automóvil familiar y escaparon a gran velocidad sin advertir —o sin importarles— que el niño seguía atrapado.
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La hipótesis que manejan los investigadores es que el menor intentó descender del vehículo cuando la banda ya había iniciado la fuga, pero quedó enganchado con el cinturón de seguridad.
Lo que se sabe de la investigación
El fiscal de la Fiscalía Metropolitana Occidente, Juan Carlos Hidalgo, explicó que el niño habría quedado enredado mientras intentaba liberarse.
"Probablemente, el niño quiso liberarse o bajar del vehículo, quedando enredado en el cinturón de seguridad, por lo que fue arrastrado por varios kilómetros", señaló el funcionario judicial.
Las autoridades sostienen que el menor fue arrastrado durante aproximadamente 30 cuadras, un recorrido de más de tres kilómetros. Su cuerpo fue hallado posteriormente sobre el asfalto, mientras que el vehículo apareció abandonado en otro sector de la comuna.

Horas después del crimen, la policía chilena detuvo a tres sospechosos de 17, 18 y 21 años, mientras que un cuarto involucrado fue identificado. Según trascendió, el presunto conductor del automóvil durante la fuga sería un adolescente de 17 años.
El caso provocó una fuerte reacción pública en Chile. Entre quienes se pronunciaron estuvo el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, quien calificó lo ocurrido como "un delito brutal que enluta a una familia y golpea a todo Chile".

