Con el avance de la investigación por el crimen que conmociona a Chile y a la Argentina, también comenzaron a conocerse detalles de la familia que quedó en el centro de una tragedia que cruzó fronteras.
Todo ocurrió durante la madrugada del martes en la comuna de San Bernardo, en la región metropolitana de Santiago. Allí viajaban un hombre de 57 años, su hijo de 12 y la hermana del conductor cuando fueron interceptados por una banda de delincuentes armados.
Pero detrás de la noticia policial hay una historia familiar que había comenzado días antes con un motivo completamente distinto: celebrar juntos el Día del Padre.

Un viaje familiar para compartir una fecha especial
Según informó TVN Chile desde el lugar donde ocurrió el hecho, el conductor del vehículo era un ciudadano argentino nacionalizado chileno que había viajado junto a su hijo para encontrarse con familiares en Mendoza.
De acuerdo con esos antecedentes, el hombre tiene otro hijo en la provincia argentina y había aprovechado el fin de semana largo para reunirse con parte de su familia y compartir los festejos por el Día del Padre.
Tras el encuentro familiar, emprendieron el regreso hacia Chile. En el automóvil viajaban el padre, el niño y una tía del menor, que ocupaba el asiento del acompañante.
El trayecto parecía desarrollarse con normalidad hasta que, ya en territorio chileno, ocurrió una situación que habría cambiado el recorrido previsto.

Un desvío inesperado antes del ataque
Según relató el cronista de TVN Chile, la familia se dirigía hacia la comuna de Puente Alto, donde reside parte de su entorno. Sin embargo, se habrían equivocado de salida y terminaron circulando por la Ruta 5, una de las principales autopistas del país.
Fue en ese contexto cuando el automóvil fue interceptado por delincuentes que les bloquearon el paso.
Los investigadores intentan reconstruir cada movimiento previo y posterior al ataque para determinar cómo actuó la banda y cuáles fueron las circunstancias exactas que derivaron en la tragedia.
El presente de la familia
Mientras la causa judicial continúa avanzando, los familiares del menor ya llegaron a Chile para realizar los trámites correspondientes y acompañar la investigación.
Los restos del niño fueron derivados al Servicio Médico Legal, organismo encargado de los peritajes vinculados a la causa.
En paralelo, las autoridades chilenas informaron la detención de tres sospechosos y la identificación de un cuarto involucrado, mientras continúan las diligencias para esclarecer completamente lo ocurrido.

