Un simple video familiar terminó abriendo un debate en las redes sociales. Es que en las últimas horas, Muriel López Benítez, pareja de Lisandro Martínez, compartió en sus historias de Instagram un fuerte descargo luego de las repercusiones que generó una grabación en la que el defensor de la Selección Argentina aparecía barriendo junto a su hija Aurora.
En las imágenes que se viralizaron, se veía al futbolista sosteniendo una escoba mientras la pequeña intentaba imitarlo con otra de menor tamaño. Ambos compartían un momento cotidiano en el patio de su casa en Gualeguay, entre risas y juegos, mientras realizaban una tarea doméstica.
A raíz de ese video, Muriel mostró una conversación de WhatsApp que mantuvo con una persona de su círculo íntimo, quien le escribió con humor al ver la repercusión que había tenido la escena.
El mensaje decía: "Todos en las redes hay 'Licha, Licha con la nena y la escoba', la pobre madre vomitada 15 hs sin pegar un ojo". Luego, agregó: "Bueno amiga igual cuando llegues" y completó: "Playa, mar, sol, todo lo que te hace feliz".
Lejos de quedarse únicamente con ese intercambio, Muriel aprovechó la publicación para compartir una reflexión sobre cómo se suele valorar la participación de los padres en la crianza de sus hijos.

"Aprovecho esta conversación entre amigos para decir algo que siempre he pensado: dejemos de romantizar a un padre por el simple hecho de cumplir con su rol y hacer lo que le corresponde", comenzó escribiendo.
En otro recuadro, se refirió directamente a su pareja: "Licha es un padrazo porque se preparó para esto, porque lo deseaba, porque entendió la responsabilidad que implica ser papá y porque asumió el papel que le toca desempeñar".
Luego de esas primeras palabras, Muri aclaró que su intención iba más allá del caso puntual del jugador del Manchester United y apuntó a una mirada más amplia sobre la paternidad.

"Mejor normalicemos que estar presente, cuidar, criar, involucrarse y responsabilizarse también es parte de ser padre. No son 'méritos extra', son responsabilidades que vienen con traer —de manera planeada o no— una vida a este mundo", sostuvo.
Por último, cerró con una frase que resumió el eje de su mensaje: "Y sí, claro que se valora y se reconoce, pero no debería parecernos extraordinario que un papá ejerza su paternidad".

Con esas palabras, Muriel López Benítez dejó en claro que, si bien destacó el compromiso de Lisandro Martínez como padre, también buscó instalar una reflexión sobre la importancia de naturalizar el involucramiento de los hombres en la crianza y las tareas cotidianas, sin convertirlo en una excepción.

