La confirmación llegó desde París y tuvo algo de escena de película: Tini Stoessel (29) viajó con sus amigas más íntimas –Carola Gil y Sofía Fernández– y abrió las puertas de su viaje en un íntimo vlog, donde confirmó oficialmente su boda con Rodrigo de Paul (32) –en una de sus célebres perlitas, Susana había revelado que el festejo será el 19 de diciembre– y mostró el primer capítulo de uno de los vestidos más esperados de los próximos meses.
En primera persona presentó al encargado de darle forma a su traje nupcial: Ludovic de Saint Sernin (35), uno de los diseñadores más interesantes de la nueva generación parisina, cuyo universo ya conquistó a Dua Lipa, Sabrina Carpenter, Bad Gyal, Kylie Jenner, Georgina Rodríguez y otras figuras que funcionan como auténticos radares de tendencias.

El diseñador que Tini eligió para el día más fotografiado de su vida
Tini no eligió a un diseñador asociado a la idea clásica de novia: nada de Vera Wang ni Valentino. Y justamente ahí está lo interesante. Ludovic de Saint Sernin construyó su identidad alrededor de una moda sensual, contemporánea y deliberadamente libre de fronteras de género, con prendas que juegan con transparencias, corsetería, cuero, encajes, siluetas ajustadas y una relación muy directa con el cuerpo. Su firma nació en 2017 y rápidamente consiguió posicionarse en el circuito internacional.

El vínculo con Tini, además, no empezó ahora. En marzo de 2025, durante su primera Semana de la Moda de París, la cantante asistió precisamente al desfile de Ludovic de Saint Sernin y llevó una de sus creaciones. Aquella aparición marcó una especie de declaración de intenciones fashion: Tini se incorporaba a una escena parisina en la que el diseñador belga criado en París representa una de las miradas más contemporáneas.

Ahora, poco más de un año después de aquel primer encuentro fashion, la relación llega a un terreno mucho más íntimo. Tini volvió a París para comenzar el proceso de creación de su vestido de novia con él y mostró en su vlog parte de esa primera prueba. La elección permite imaginar que el resultado difícilmente será una novia de manual: si algo caracteriza a Saint Sernin es su capacidad para tomar códigos conocidos y hacerlos sentir completamente nuevos.

Quién es Ludovic de Saint Sernin, el diseñador que conquistó a las celebrities
Nacido en Bruselas y criado en París, Ludovic de Saint Sernin estudió diseño de moda en la École Duperré y pasó por grandes casas antes de lanzar su propia etiqueta. Trabajó en Balmain y anteriormente tuvo experiencias profesionales vinculadas a Dior y Saint Laurent, según Vogue España.
En 2017 presentó su primera colección bajo su propio nombre y, apenas un año después, fue finalista del prestigioso LVMH Prize. El reconocimiento no fue menor: el premio se convirtió en uno de los primeros indicadores de que aquella estética sensual y genderless tenía posibilidades reales de trascender el circuito de nicho.
Su propuesta tampoco quedó encerrada en la moda masculina. Aunque sus primeras colecciones se presentaron principalmente sobre cuerpos masculinos, Saint Sernin diseñó desde el comienzo pensando en prendas capaces de ser usadas por mujeres, y con el tiempo consolidó una mirada directamente genderless. La Fédération de la Haute Couture et de la Mode lo define como una de las voces visibles de la llamada nueva ola queer de la moda.

De Dua Lipa a Sabrina Carpenter: el club de famosas que lo convirtió en tendencia
La lista de celebrities que eligieron a Ludovic de Saint Sernin ayuda a entender por qué su nombre está tan presente en el radar de la moda. Dua Lipa, Sabrina Carpenter y Troye Sivan forman parte de esa comunidad de artistas que han llevado sus diseños, mientras que Vogue también identificó entre sus seguidores a Hailey Bieber y Bad Bunny.
El caso de Dua Lipa resulta especialmente significativo porque la cantante británica no solo vistió sus prendas, sino que llegó a cruzarse con él en el backstage de uno de sus conciertos. En una conversación publicada por Vogue, Saint Sernin contó que conoció allí a Jean Paul Gaultier, con quien después trabajaría, en una de esas situaciones que muestran cómo funciona actualmente el circuito entre música, celebrities y moda.

El diseñador explicó a Vogue que trabaja con artistas que tienen una fuerte presencia escénica porque el vestuario para una performance exige pensar la ropa de una manera diferente. Esa conexión entre moda y espectáculo es particularmente relevante para Tini, una artista cuya imagen también se construyó sobre el escenario y que ahora está trasladando esa identidad a una nueva etapa de su vida.
Esa afinidad estética, que ya venía de antes, terminó de confirmarse este martes con la primera prueba real del vestido de novia. En el vlog, Tini contó que llegó al atelier pensando que solo iba a ver telas, pero se encontró con el vestido ya armado. "Todo está en piezas. El corsé, la falda, todo separado, para que podamos poner la base y después ir construyendo y quitando", le explicó el propio Ludovic mientras la ayudaba a probárselo.

El ADN de Saint Sernin
Para entender qué podría pasar con el vestido de Tini hay que mirar primero el ADN de Saint Sernin. Sus colecciones incorporan referencias al bondage, transparencias, corsés, prendas ceñidas y una sensualidad explícita que no busca esconderse detrás de la ropa. Vogue lo describió como un diseñador capaz de convertir esos códigos en una propuesta de glamour contemporáneo.
Su trabajo también tiene una dimensión artesanal y conceptual muy marcada, y su firma reivindica una belleza que no depende de las categorías tradicionales de género. En sus propias palabras, el diseño funciona casi como un diario personal, una manera de convertir experiencias y emociones en ropa.
Su capacidad para moverse entre lo sensual y lo sofisticado quedó especialmente expuesta en sus trabajos para celebrities. En 2026, por ejemplo, Georgina Rodríguez llevó un vestido suyo en la MET Gala, mientras que otras figuras internacionales como Tate McRae eligieron creaciones de la firma para grandes apariciones públicas.

Del culto a lo masivo: cómo Ludovic de Saint Sernin pasó de las pasarelas de Gaultier a las vidrieras de Zara
Uno de los momentos que terminó de confirmar su ascenso fue su incorporación como diseñador invitado de Jean Paul Gaultier Haute Couture. Gaultier había seguido su trabajo desde sus primeras colecciones y destacó precisamente la audacia con la que Saint Sernin trabajaba la moda masculina. El encuentro terminó convirtiéndose en una colaboración entre dos generaciones con una misma fascinación por romper reglas.
En 2022, además, Saint Sernin fue nombrado director creativo de Ann Demeulemeester, aunque su etapa al frente de la firma fue breve. Su propio proyecto continuó creciendo y consiguió algo que para muchos diseñadores independientes resulta mucho más difícil: convertirse simultáneamente en una referencia editorial, una elección recurrente de celebrities y una marca comercial reconocible.
La expansión llegó incluso al universo masivo cuando Zara anunció una colaboración con él en 2025. Vogue destacó entonces que el diseñador había pasado de ser un nombre de culto a convertirse en una figura capaz de conectar su lenguaje con una audiencia mucho más amplia, sin abandonar sus códigos de cuero, transparencias, encajes y siluetas ajustadas.
Ahora queda esperar qué sucede cuando ese lenguaje fluido abrace a una popstar como Martina para transformarse seguramente en uno de los vestidos de novia más comentados de los últimos tiempos.
