Es común que un perro bostece después de despertarse, antes de acostarse o cuando lleva un rato descansando. En esos casos, el comportamiento no suele llamar demasiado la atención.
Pero también puede suceder en momentos inesperados: cuando su dueño lo acaricia, durante una visita, antes de salir a pasear o mientras alguien intenta enseñarle una orden.
Por eso, un bostezo aislado no necesariamente significa que el perro tenga sueño. El contexto es fundamental para interpretarlo.
Cuando está relajado
Una de las situaciones más sencillas de interpretar es cuando el perro bosteza mientras está tranquilo.
Después de dormir o durante un momento de descanso, puede bostezar como parte de la transición entre el sueño y la vigilia.
También puede hacerlo cuando se encuentra cómodo junto a su dueño, especialmente si está acostado, tiene el cuerpo relajado y no presenta ninguna otra señal de preocupación.
En estos casos, el bostezo puede formar parte de un comportamiento completamente normal.
El bostezo también puede aparecer cuando está nervioso
Hay situaciones en las que un perro bosteza aunque no tenga sueño.
Una visita al veterinario, la llegada de personas desconocidas, un ambiente con mucho ruido o una situación que no conoce pueden generar cierta tensión.
En esos momentos, el bostezo puede aparecer acompañado de otros gestos, como lamerse el hocico, apartar la mirada, mover las orejas hacia atrás o intentar alejarse.
Si el bostezo aparece junto con varias de estas señales, puede indicar que el perro no está completamente cómodo con la situación.
Esto no significa necesariamente que esté asustado. Puede tratarse simplemente de una forma de responder ante una situación que le genera cierta tensión o incertidumbre.
¿Por qué mi perro bosteza cuando lo acaricio?
Esta es una de las situaciones que más puede confundir a los dueños.
Si el perro bosteza mientras recibe caricias, no significa automáticamente que quiera que lo dejen tranquilo. Puede estar relajado y simplemente responder a ese momento con un bostezo.
Sin embargo, conviene observar el resto de su lenguaje corporal.
Si mantiene el cuerpo suelto, se acerca voluntariamente, tiene las orejas en una posición natural y continúa buscando contacto, probablemente esté cómodo.
En cambio, si intenta apartarse, gira repetidamente la cabeza, se queda rígido o muestra otras señales de incomodidad, el bostezo puede estar indicando que prefiere tomar distancia.
También puede aparecer cuando está excitado
No todos los bostezos están relacionados con emociones negativas.
Algunos perros pueden bostezar cuando están muy excitados o ante situaciones que anticipan algo importante para ellos.
Por ejemplo, puede ocurrir antes de salir a pasear, cuando su dueño se prepara para irse de casa o mientras espera que le den una recompensa.
En esos casos, el comportamiento debe interpretarse junto con el resto de las señales que muestra el animal.
Mirar solamente el bostezo puede llevar a una interpretación equivocada.
La postura corporal, la posición de las orejas y la cola, la mirada y la distancia que busca mantener con las personas son datos mucho más útiles cuando se analizan en conjunto.
Cuándo conviene prestar atención
Un perro que bosteza ocasionalmente no debería ser motivo de preocupación.
Sin embargo, si el bostezo se vuelve muy frecuente y aparece acompañado de otros cambios en su comportamiento, conviene observar la situación con mayor atención.
Si además pierde el apetito, está decaído, parece tener dolor, tiene dificultades para respirar, presenta vómitos o muestra un cambio marcado respecto de su comportamiento habitual, es recomendable consultar con un veterinario.
El bostezo por sí solo no permite saber qué le ocurre a un perro, por lo que no conviene utilizarlo como único indicador de un problema de salud.
En definitiva, si alguna vez te preguntaste por qué tu perro bosteza mucho, la respuesta no siempre es que tiene sueño. Puede hacerlo cuando está relajado, excitado, frente a una situación nueva o cuando algo le genera cierta incomodidad. Observar cuándo ocurre y qué hace el animal antes y después del bostezo permite interpretar mucho mejor ese comportamiento.
Mirá También

Revelaron qué dice la carta que escribió el joven asesinado en Chaco: “No me conviene ella”
Mirá También



