El Estadio Mario Alberto Kempes fue testigo de una noche especial: la Selección Argentina, sin Lionel Messi en el campo, abrió la gira de despedida del astro con una goleada 4-0 sobre Bolivia. El marcador, abultado y sin sobresaltos, marcó el inicio de una nueva etapa para la Albiceleste y el preámbulo de los encuentros que sellarán el adiós de Messi del fútbol internacional.
La emoción no solo estuvo en el resultado, sino en el significado. Por primera vez desde la final del Mundial, Argentina jugó sin su capitán histórico, y lo hizo con autoridad y frescura. Lautaro Martínez, Nicolás Paz, Cristian 'Cuti' Romero y José Manuel 'Flaco' López fueron los encargados de firmar los goles que entusiasmaron a los hinchas y dejaron en claro que el equipo de Lionel Scaloni está listo para afrontar el futuro.
Una noche de estrenos y relevos
El partido, disputado con aforo reducido por una sanción de la FIFA, fue también escenario de varios debuts. Román Vega, Ezequiel Fernández, Santiago Simón, Leonel Flores y Valentín Gómez vivieron su primera vez con la camiseta mayor, sumándose a la lista de 70 futbolistas promovidos por Scaloni al seleccionado absoluto. Esta renovación de nombres y energías se sintió en cada jugada, especialmente en el despliegue de Nico Paz, la joven figura que brilló con un gol y una asistencia.
Lautaro Martínez abrió el marcador tras un pase en profundidad de Alexis Mac Allister, definiendo con frialdad ante Guillermo Viscarra. Minutos después, Nico Paz amplió la ventaja con una exquisita definición por encima del arquero boliviano, tras una asistencia de Exequiel Palacios. El tercer tanto llegó en el complemento, con un cabezazo de 'Cuti' Romero, y el cierre fue obra de 'el Flaco' López, que selló su primer gol con la selección tras una jugada de Leonel Flores.
El legado de Messi y la mirada al Monumental
La ausencia de Messi en el césped no opacó el ambiente de celebración y expectativa. Al contrario, el equipo supo transformar la nostalgia en motivación, mostrando un juego dinámico y solidario. Scaloni, fiel a su estilo, apostó por la rotación y el protagonismo de los jóvenes, mientras Lautaro Martínez y 'Cuti' Romero asumieron el rol de capitanes, guiando a la nueva generación.
Este triunfo es apenas el primer capítulo de una serie de partidos que tendrán su punto más alto en el Estadio Monumental de Núñez. Allí, el sábado frente a Burkina Faso y el martes ante Benín, la Selección no solo buscará consolidar su identidad renovada, sino también rendir homenaje a Messi, quien vivirá su despedida definitiva ante su gente y el mundo.
Un ciclo que se reinventa
Mientras Bolivia suma otra derrota tras su eliminación mundialista, Argentina se permite soñar y construir. La gira de despedida de Messi no es solo un adiós, sino también una bienvenida: a los nuevos talentos, a la ilusión renovada y a la certeza de que el legado del 10 seguirá inspirando a quienes visten la camiseta celeste y blanca.
El fútbol argentino, fiel a su historia, demuestra que puede reinventarse sin perder la esencia. Y aunque el adiós de Messi será inevitablemente emotivo, la contundente victoria ante Bolivia es la mejor manera de iniciar este nuevo capítulo.



















































