La noche caía sobre el Estadio Azteca cuando Juninho Vieira, con la camiseta de Pumas empapada por la lluvia, se convirtió en el protagonista que los auriazules necesitaban. Después de cinco jornadas sin conocer la victoria, el equipo universitario encontró en el delantero brasileño la chispa para romper la racha y vencer 2-1 al Atlante en la Jornada 12 del Torneo Apertura 2026.
El partido, disputado en un ambiente cargado de tensión y esperanza, fue testigo de cómo Pumas resurgió. La última vez que los universitarios habían celebrado un triunfo fue en la Fecha 7, y la presión se sentía en cada pase y en cada grito de la afición que llenó el Coloso de Santa Úrsula. Pero fue Juninho quien, con temple y precisión, cambió el destino del encuentro y, quizás, el ánimo de toda una hinchada.
Un primer tiempo de emociones y contrastes
El duelo comenzó parejo, con ambos equipos buscando romper el cero. Sin embargo, el Atlante sufrió un golpe inesperado cuando su técnico, Miguel “El Piojo” Herrera, fue expulsado al minuto 34 tras reclamar airadamente una decisión arbitral. La ausencia del estratega se sintió en el banquillo azulgrana, mientras la lluvia seguía cayendo sobre el césped capitalino.
Cuando el primer tiempo parecía encaminarse a un empate sin goles, apareció la conexión sudamericana: el paraguayo Robert Morales asistió de cabeza y Juninho, con un derechazo certero al 42’, desató la euforia en la tribuna auriazul. El grito de “¡Goya!” retumbó bajo el aguacero, pero la alegría duró poco. Apenas segundos después, Luis Calzadilla sorprendió a todos con un disparo raso desde fuera del área, venciendo a Keylor Navas y devolviendo la igualdad al marcador justo antes del descanso.
El homenaje y el renacer auriazul
El entretiempo fue escenario de un emotivo homenaje al “Hobbit” Bermúdez, leyenda del Atlante, recordando viejas glorias y la final del Apertura 2007. Pero en el regreso al campo, la historia sería otra. Esteban Solari, técnico de Pumas, había anticipado un partido complejo, pero confió en la imagen que su equipo mostró en el empate anterior ante Cruz Azul. Esa confianza se transformó en determinación durante la segunda mitad.
El momento clave llegó al minuto 72. Adalberto Carrasquilla filtró un pase preciso y Juninho, esta vez de zurda, definió con clase para firmar su doblete y devolverle la ventaja a Pumas. El grito de gol fue un desahogo colectivo: jugadores, cuerpo técnico y aficionados celebraron no solo el tanto, sino el fin de una sequía que amenazaba con dejar huella en el torneo.
Lo que viene para Pumas y Atlante
Con esta victoria, la cuarta en el Apertura 2026, Pumas recupera terreno y, sobre todo, confianza para lo que resta del campeonato. El próximo desafío será ante Santos Laguna en el Estadio Corona, donde buscarán encadenar triunfos y mantener viva la ilusión universitaria.
Por su parte, Atlante deberá reponerse rápidamente de la derrota y de la expulsión de su entrenador. Los Potros de Hierro, que se hunden en la tabla, visitarán a FC Juárez en busca de respuestas y puntos urgentes.
En una noche marcada por la lluvia, la pasión y el recuerdo de viejas gestas, Juninho Vieira se ganó un lugar en la memoria reciente de Pumas. Su doblete no solo significó tres puntos: fue el renacer de un equipo y de una hinchada que, por fin, volvió a sonreír.



















































