Después de las repercusiones por las declaraciones de Valentín Yankelevich, quien denunció públicamente haber sufrido violencia física y psicológica por parte de su padre durante su infancia, Darío Giordano rompió el silencio en LAM (América TV). El exmarido de Romina Yan difundió este lunes 12 de octubre un extenso comunicado en el que rechazó las acusaciones, defendió su rol como padre y se refirió a distintos momentos de su historia familiar.
El descargo llegó después de que Valentín relatara en una entrevista con Infobae los presuntos episodios de maltrato que tanto él como su hermano Franco habrían atravesado tras la muerte de su madre, ocurrida el 28 de septiembre de 2010.

En su primera respuesta pública, Giordano negó categóricamente los hechos denunciados por su hijo y aseguró que nunca existieron situaciones de violencia dentro de su familia.
“Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, sostuvo.
Además, hizo referencia a una causa judicial relacionada con aquellas denuncias y afirmó que había sido sobreseído en 2018.
“Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y, por lo tanto, nunca fueron comprobados”, agregó.
En otro tramo del comunicado, Giordano recordó cómo cambió su vida después de la muerte de Romina Yan, cuando tenía 36 años y quedó a cargo de los tres hijos que habían tenido juntos: Franco, Valentín y Azul.

“La muerte inesperada y repentina de Romina destruyó el mundo que conocía. Nunca imaginé vivir una vida sin ella”, expresó.
También señaló que, en medio de aquel proceso de duelo, recibió distintas opiniones sobre cómo debía continuar con la crianza de sus hijos.
“Viudo a los 36 años y en medio de ese dolor había algo que tenía absolutamente claro: quería estar con mis hijos y seguir siendo su papá”, manifestó.
El pedido de perdón de Darío Giordano a sus hijos
Uno de los pasajes más significativos del escrito llegó cuando Giordano reconoció que pudo haber cometido errores durante la crianza de Franco y Valentín, aunque mantuvo su rechazo a las acusaciones de violencia.
“Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude, con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar”, sostuvo.
En ese sentido, dirigió unas palabras especialmente a sus dos hijos mayores y les pidió disculpas por las posibles dificultades que pudieron haber atravesado durante aquella etapa.
“Aunque es posible que, en ese momento de duelo y dolor, yo no haya estado a la altura de lo que él y Franco necesitaban. Les pido perdón por eso y puedo entender su angustia”, expresó.
Sin embargo, dejó en claro que no pretende iniciar un enfrentamiento mediático con Valentín ni exponer públicamente otros aspectos de su intimidad familiar.

“No voy a discutir públicamente con mi hijo Valentín. No voy a responderle a través de los medios de comunicación. No voy a cuestionar sus sentimientos ni a exponer episodios de nuestra intimidad familiar para intentar demostrar que tengo razón”, aseguró.
La referencia a Azul y la fuerte frase sobre la muerte de Romina Yan
En otro fragmento de su descargo, Giordano se refirió a Azul, su hija menor con Romina Yan, quien permaneció viviendo con él cuando Franco y Valentín se fueron de la casa familiar.
“Siempre me resultó extraño que alguien ayudara a salir de un hogar supuestamente violento a dos menores y dejara allí a una pequeña de apenas siete años”, planteó.
Sus palabras llegaron después de que Gustavo Yankelevich explicara públicamente que había sido él quien solicitó que Azul continuara viviendo con su padre, en el marco de un acuerdo con la Justicia para supervisar su situación.
El productor también cuestionó la exposición mediática del conflicto y sugirió que existen diferencias de poder a la hora de dar a conocer distintas versiones de una misma historia.

“Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia. Otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra. Pero la exposición pública, los contactos y el poder no convierten una versión en verdad”, manifestó.
Además, incluyó una frase sobre el fallecimiento de su exesposa que llamó especialmente la atención: “Nunca pudimos entender con claridad qué pasó aquel 28 de septiembre de 2010”.
Hacia el final del comunicado, Giordano expresó su deseo de que, en algún momento, pueda existir una conversación privada con sus hijos.
“Por encima de cualquier acusación, de cualquier conflicto y de cualquier diferencia, hay algo que nunca cambió: soy el papá de mis hijos. Los amo profundamente. Los amé desde el primer día y los voy a amar siempre”, concluyó.



















































