Así impacta tu refrigerador en el recibo de luz: la promesa (y el precio) de la inteligencia artificial – Revista GENTE
 

Así impacta tu refrigerador en el recibo de luz: la promesa (y el precio) de la inteligencia artificial

La CFE revela que este electrodoméstico puede representar hasta una cuarta parte del consumo eléctrico en casa. Entre modelos inteligentes y pequeños cambios en los hábitos, ¿cuál es la mejor estrategia para ahorrar energía?
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En la rutina silenciosa de cualquier hogar, hay un protagonista energético que rara vez recibe atención: el refrigerador. Según la Comisión Federal de Electricidad (CFE), este electrodoméstico puede consumir hasta el 24% de la electricidad doméstica, una cifra que lo convierte en el principal responsable del gasto energético en miles de familias mexicanas.

La razón es simple pero contundente: a diferencia de otros aparatos, el refrigerador permanece encendido las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin importar si hay alguien en casa. En más de 82,000 diagnósticos energéticos realizados por la CFE, el consumo de este equipo superó incluso al de la instalación eléctrica general, lo que pone en evidencia su peso en el recibo de luz.

La promesa de la inteligencia artificial (y su precio)

Frente a este panorama, la industria de electrodomésticos ha apostado por la tecnología para ofrecer soluciones. Los modelos de refrigeradores equipados con sensores, conectividad y sistemas de inteligencia artificial (IA) prometen ajustar su funcionamiento según los hábitos de cada hogar. Empresas como Samsung han desarrollado funciones como el AI Energy Mode, que aseguran pueden reducir hasta un 15% el consumo de energía.

Sin embargo, la promesa tecnológica viene acompañada de un reto: el costo. Los refrigeradores inteligentes con IA pueden alcanzar precios cercanos a los 40,000 pesos, una inversión considerable para la mayoría de los hogares. Así, la decisión de renovar el electrodoméstico para ahorrar energía se convierte en un dilema entre el beneficio a largo plazo y el desembolso inicial.

Pequeños cambios, grandes diferencias

Para quienes no están listos para invertir en un nuevo refrigerador, la CFE recomienda prestar atención a los hábitos cotidianos. La ubicación del aparato, su limpieza y el uso responsable pueden marcar una diferencia significativa en el consumo eléctrico. Mantener el refrigerador alejado de fuentes de calor, asegurarse de que las puertas sellen correctamente y evitar abrirlo innecesariamente son acciones sencillas que contribuyen al ahorro.

La limpieza periódica de las bobinas y el ajuste de la temperatura a niveles recomendados también pueden reducir el gasto. Estos cambios, aunque menos espectaculares que la inteligencia artificial, están al alcance de todos y pueden ayudar a mantener bajo control el recibo de luz sin grandes inversiones.

El futuro del ahorro energético en casa

El refrigerador, ese guardián constante de los alimentos, se ha convertido en el centro de la conversación sobre eficiencia energética en el hogar. La llegada de la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades, pero también plantea preguntas sobre accesibilidad y prioridades. Mientras tanto, la combinación de tecnología y buenos hábitos se perfila como el camino más realista para quienes buscan cuidar tanto el planeta como su economía familiar.


 
 

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