El 20 de julio de 2026, apenas un día después de la final del Mundial de Fútbol, Karina Gao (conocida popularmente como Kari Gao) emprendió junto a su marido, Dominique Croce, y sus tres hijos, Simón, Benjamín y Teo, una aventura que venían soñando y preparando desde hacía cuatro años: dar la vuelta al mundo en familia durante casi 360 días.
Con más de 15 países en el itinerario, la reconocida cocinera e influencer dejó atrás su rutina en Argentina para lanzarse a una experiencia que prometía mucho más que conocer nuevos destinos. Australia, Singapur, Tailandia y China fueron algunas de las primeras paradas de un recorrido que ya les regaló momentos inolvidables, reencuentros familiares y situaciones tan emocionantes como inesperadas.

A tres meses de aquella partida, y mientras se preparaba para continuar su travesía rumbo a Corea, Kari habló en exclusiva con Revista GENTE e hizo un primer balance de esta nueva vida nómada.
La mujer que en febrero de 2021 estuvo al borde de la muerte tras contraer Covid-19 durante su embarazo de Teo —y que debió permanecer 12 días en coma inducido— hoy disfruta de un sueño que nació después de aquella experiencia límite.
Desde el otro lado del mundo, contó cómo se organizan económicamente para sostener el viaje, de qué manera continúan con la educación de sus hijos y cuáles fueron los episodios que más la conmovieron. Entre risas, recuerdos y reflexiones, también reveló qué es lo que más extraña de Argentina y qué descubrió sobre sí misma después de pasar tres meses viajando con su familia.

-Ya pasaron casi tres meses desde aquel 20 de julio en el que dejaron Argentina para dar la vuelta al mundo. Si hoy tuvieras que hacer un primer balance, ¿cómo describirías lo que están viviendo?
-Mucho mejor de lo que pensábamos. Uno no tiene experiencia, ni viene con un manual de cómo hay que hacer para la vuelta del mundo. Así que no teníamos mucha idea y uno tiende a pensar lo peor y la verdad es que no, es mucho mejor de lo que pensábamos, sobre todo a nivel familiar. Me dio una grata sorpresa. Nos conocemos muy a fondo. Acá son 24 horas en las buenas y en las malas. Y eso para mí es recontra fuerte.

-En estos primeros meses pasaron por Australia, Singapur, Tailandia y China, y ahora se preparan para conocer Corea. Si tuvieras que elegir tres momentos inolvidables de esta primera etapa, ¿cuáles serían y por qué?
-Los tres momentos más inolvidables fueron cuando mi papá llegó a Australia: estaba muy emocionado por volver a la tierra donde arrancó nuestra historia de familia. Se le veía en los ojos. El segundo fue en China, cuando los chicos conocieron a mi abuelo de 93 años. Para ellos fue muy emotivo saber que tienen a su bisabuelo. Y para mí también, que estando tanto tiempo afuera, me olvido que tengo una gran familia acá. Y después el tercer momento fue en la casa donde yo viví hasta mis ocho años y medio, cuando me fui de acá y hacía hace 35 años que no entraba... Vi que era un instituto, tipo de apoyo escolar y a mí no me gusta molestar pero mis hijos me insistieron, y cuando nos dejaron entrar, vi mi habitación y me largué a llorar. Volver al lugar donde vos creciste y que siga estando fue muy fuerte...

-¿Hubo algún destino que los sorprendiera especialmente o que les cambiara por completo la mirada?
-En Australia aprendí mucho sobre la conciencia social, el hacer un poquito más por el otro o el cuidar también. Por ejemplo, en ese país hay muchas cosas públicas y están todas impecables. Hay baños públicos con papel y con jabón y eso nos pareció como totalmente alucinante. No hay gente que va y aprovecha: cada uno agarra lo que necesita y ahí está. Eso me pareció increíble.

-Una de las experiencias que vivieron fue recorrer Australia en motorhome. ¿Cómo fue convivir los cinco en un espacio tan reducido?
- Espacio personal salió del grupo (risas). Nos reímos de eso porque la verdad es que si bien ya estamos las 24 horas todos juntos, estas fueron encima en un espacio reducido. Y la verdad es que bueno, salimos bastante ilesos, nadie tiró a nadie por la ventana (más risas). Fue como medio mandada la experiencia pero nos encantó así que seguramente vamos a repetir mejor preparados.
-¿Cómo organizaron económicamente un viaje de casi 360 días por más de 15 países?
- Primero, lo fundamental es achicar al máximo los gastos fijos. Nosotros vendimos el auto, alquilamos el departamento y pausamos absolutamente todo lo que se puede pausar en Argentina. Esto es una preparación de 4 años. Entonces, preparamos todo.
-¿Y ahora cómo se manejan en la travesía y los gastos por mes entre alojamiento, traslados, comidas y actividades?
-En el viaje tenemos un presupuesto fijo que no se puede cambiar: alojamiento, comida y pasajes. Después hay gastos flexibles, que son como un poquito más de lujos, y eso depende de lo que generamos cada mes, porque seguimos trabajando a distancia. Entonces, por ejemplo, en China que es mucho más accesible, nosotros podemos ahorrar un poquito para los próximos destinos que quizás son un poco más caros. Y las actividades las elegimos. Por ejemplo, vamos a uno o dos lugares por destino pagos y después, vamos a las cosas gratis. Nuestra idea es conocer la vida real, ver cómo vive la gente.

-Uno de los grandes interrogantes de este proyecto es la educación de los chicos. ¿Cómo resolvieron la escolaridad durante este año fuera de Argentina?
-Los chicos van a un colegio que tiene un sistema internacional por lo que ahora aplicaron un sistema de homeschooling. Hace poquito que arrancaron las clases online a distancia porque tuvieron un periodo de vacaciones y con mi marido los guiamos y van muy bien. De hecho mi marido es ingeniero y en Francia él puede ser profesor. Además, viajando aprendieron muchas cosas de la vida, que para mí es lo más interesante.

-Llevan tres meses lejos de casa. ¿Qué es lo que más extrañás de Argentina, más allá de los afectos? ¿Hay alguna comida, costumbre o pequeño ritual cotidiano que hoy valores mucho más? Y, por el contrario, ¿qué es lo que menos extrañás de tu vida anterior?
-El asado y la milanesa (risas). Juro que pagaría lo que sea pero no se consigue... Y como pequeño ritual un buen alfajor de maicena, ¡uh! Eso es tremendo. Y sí, extrañamos los domingos en casa y las afinidades... Pero sabemos que esto es un año y tiene una fecha final. Nosotros volvemos y vamos a disfrutar de nuestra vida como antes. Y lo que menos extraño es todo lo material: no extraño nada de toda la ropa que tengo. Viajé con el método Sudoku, así que me traje la ropa en dos bolsitas minis y y vivo bien, digo, ¿cómo puede ser que tengo tantas cosas materiales al divino botón? Y eso me hizo reflexionar. Definitivamente eso va a ser en mi vida un antes y un después.

-Todavía les quedan alrededor de nueve meses de aventura. ¿Cuáles son los próximos destinos después de Corea y qué países o experiencias esperan con más ilusión?
- Después de Corea viene Marruecos, que es algo que cayó de la nada porque el hermano de mi marido cumple 40, así que vamos para allá. Después viene Egipto, Turquía y Sicilia, todas antiguas civilizaciones, que justo los chicos están estudiando en el programa de historia, así que para nosotros está buenísimo. Y la oportunidad de que ellos puedan viajar con sus otros abuelos a otros lugares que significan mucho para los padres de Domi, así que eso me tienta bastante.

Con alrededor de nueve meses de viaje todavía por delante, Karina Gao y su familia ya tienen nuevos destinos en el horizonte: Corea, Marruecos, Egipto, Turquía y Sicilia. Lugares que prometen sumar experiencias, aprendizajes y nuevos encuentros familiares a una aventura que recién comienza.
Mientras tanto, la cocinera disfruta de una vida con menos pertenencias materiales y más momentos compartidos, una transformación que la llevó a replantearse algunas de sus prioridades.
Aunque asegura que extraña los domingos en casa, el asado y las milanesas, también tiene claro que esta experiencia dejará una huella profunda en su manera de vivir. Porque, como ella misma reconoció en diálogo con GENTE al reflexionar sobre todo lo que dejó atrás: “Definitivamente eso va a ser en mi vida un antes y un después”.






















































