"Me desperté del coma decidida a vivir": Karina Gao patea el tablero y se va a dar la vuelta al mundo en familia – GENTE Online
 

"Me desperté del coma decidida a vivir": Karina Gao patea el tablero y se va a dar la vuelta al mundo en familia

A cinco años de ganarle la batalla al Covid-19, la chef tomó la decisión más radical de su vida. En charla con GENTE, cuenta la verdad detrás del viaje: por qué decidió vender su auto para financiarlo, la estricta rutina laboral que planea tener en la ruta y el enorme desafío de educar a sus tres hijos sin ir al colegio.
Celebrities
Celebrities

Quizás todos alguna vez fantaseamos con irnos a vivir a la playa o con dar la vuelta al mundo, pero los que cumplen esos sueños son pocos, ¡muy pocos! Y Karina Gao (41) está a punto de convertirse en una de esas valientes.

Lo que para muchos podría ser el resultado de un arrebato, en realidad es la materialización de cinco años de deseos y tres de planificación.

La idea comenzó a gestarse en la mente de la chef en su momento más oscuro, es decir, en plena pandemia, cuando estando embarazada de su tercer hijo, pasó doce días en un coma inducido por severas complicaciones con el Covid-19 y más de treinta días internada en el Sanatorio Otamendi.

Tras ganarle la pulseada a la muerte, la mujer que despertó en una sala de terapia intensiva ya no era la misma.

"Después de todo lo que pasó, lo que más me quedó grabado es que la vida se trata de experiencias; al final, es lo único que uno se lleva", le confiesa a GENTE con una sinceridad que eriza la piel. "En el momento que yo me despedí de todos, porque había chances de que no me fuera a despertar, lo único que me dio lástima es no poder vivir distintas cosas y etapas con los chicos", agrega.

Ese instante se le quedó en la cabeza y se convirtió en su brújula. "No es que me desperté diciendo 'vamos a dar la vuelta al mundo'. Yo me desperté pensando 'a partir de ahora, en mi segunda vida, quiero priorizar todo lo que son las experiencias vividas, quiero vivir'". Y el cambio de chip fue tan profundo que modificó hasta la cotidianidad de su hogar: "Nosotros ya no nos hacemos casi regalos materiales, nos regalamos experiencias".

El 2026... ¿va a ser el mejor año de sus vidas?

El destino, siempre tan irónico como perfecto, quiso que este gran salto al vacío ocurra justo en uno de sus picos de mayor éxito profesional. Es que mientras Karina y su familia piensan cómo van a embalar su vida en unas pocas valijas, ella se encuentra terminando los detalles para inaugurar la semana próxima su segundo restaurante. Esta vez, en el corazón de Recoleta.

La sonrisa de Kari en la puerta de la nueva sede de GĀO Restó ubicada en Presidente Roberto M. Ortíz 1815, CABA. Con ella, su "auténtica cocina china" va a seguir sumando adeptos.

Frenar la máquina productiva en este momento de plena expansión para muchos podría parecer una locura, pero para ella tiene todo el sentido del mundo. De hecho, nos confesó que desde el día uno ya había hablado con los inversores de que ella, en algún momento, se iba a ir un año.

Ahora, ¿cómo se pasa de soñar en la mesa del living a diagramar una travesía semejante? El germen nació en su propia casa: "Tenemos varios amigos franceses que dieron la vuelta al mundo, y que, en su paso por Argentina se quedaron en nuestra casa. Fue justamente viéndolos que pensamos 'Che, no es tan loca la idea, es bastante viable'".

Eso sí, hacerla realidad demandó tres años de pura reingeniería vital. Mientras ella se dedicaba de lleno a las redes y a la gastronomía, su marido –"el Franchu", que es francés e ingeniero– se hizo experto en el desarrollo de medios de pago digitales. Y cuando finalmente lograron independizarse geográficamente de las oficinas físicas, la decisión cayó por su propio peso: "Dijimos: 'Bueno, ahora literalmente somos digital nomads (nómades digitales). ¿Por qué no nos vamos?'".

Ya con el trabajo remoto asegurado, fijaron el objetivo en el calendario: "La idea es salir entre el 19 o 22 de julio... después del Mundial", nos revela Kari en exclusiva, atando el inicio de la aventura a la finalización de la máxima cita del fútbol.

Karina Gao junto a su marido, Dominique Croce, y sus tres hijos -a quienes preserva en la web-: Benjamín y Simón (son gemelos), y Teo, el niño que fue noticia nacional por acompañar a su madre desde el vientre en el coma farmacológico que duró doce días.

La ingeniería financiera del viaje y el plan de "una rutina heavy"

A la hora de hablar de números, Karina es tajante y se apura en desmitificar el gran mito nómade: viajar por el mundo no es sinónimo de vacaciones eternas ni requiere de una herencia millonaria. Para costear el inicio de la travesía y asegurar su estabilidad, el matrimonio tomó decisiones pragmáticas: "Nosotros vamos a vender el auto y también vamos a alquilar nuestra casa".

A esos ingresos les sumarán sus sueldos a distancia y una inteligente reasignación de su presupuesto mensual. "Vamos a trasladar nuestros gastos de acá. Así, en vez de salir a comer acá, salgo a comer allá. O en lugar de comprar carne y verdura para cocinar en casa, esa plata la voy a estar gastando allá", detalla con precisión de administradora. Además, marca una línea roja: "No es que vamos a vivir de la plata de la educación de los chicos".

Para que la ecuación cierre, van a mantener un ritmo superexigente: "Vamos a ir trabajando y viajando. La idea es levantarnos temprano, tener toda una rutina de trabajo hasta el mediodía, comer y después salir a pasear a la tarde. Y a la noche, cuando los chicos duerman, nosotros vamos a seguir con el trabajo. Va a ser una rutina heavy".

¿Y qué pasa si no alcanza la plata? El pacto es inquebrantable: "Si en el medio se me corta un trabajo y no me alcanza, se suspende el viaje", dice ella sin vueltas, sabiendo que habrá disfrutado todo lo que haya durado. ¿Si hay un "colchón"? "Sí, tenemos un colchoncito para dos o tres meses", blanquea.

Siempre hogareña, Karina retrató a dos de sus hijos en el living de su hogar (sí, el mismo que planea alquilar para hacer realidad parte de su sueño compartido).

El mundo como aula: el desafío del homeschooling

El otro gran reto es la educación de los chicos. Ante la falta de un sistema oficial a distancia en nuestro país para este tipo de casos, los inscribieron en un programa internacional de educación a distancia "con un costo bastante inferior al de la escuela privada a la que van en Buenos Aires". "Los chicos van a hacer homeschooling. Nosotros les vamos a enseñar. Y la idea es que vuelvan el año que viene y se puedan insertar en el grado que les corresponde", confirma la chef.

Cada niño tendrá su plan: "El más chico está en preescolar, así que lo vamos a alfabetizar nosotros. Y los mayores, que cursan sexto grado, volverán para arrancar séptimo". ¿Si tienen miedo al retraso? En absoluto: "Ellos siempre están en el mejor promedio de la clase", ataja su mamá.

De hecho, la currícula escolar se convirtió en la mejor bitácora de viaje posible. "Justo este año en el programa les tocan las civilizaciones antiguas. Y nosotros vamos a visitar bastantes", anticipa Gao.

La famosa cocinera y su marido, adelantan en redes lo que será su nueva vida.

La ruta de viaje de la familia Gao-Croce

El punto de partida será Australia. "Arrancamos por Sídney porque para mi familia es el punto de entrada al occidente. Mi papá se había ido a Australia cuando yo tenía 5 años por dos años y medio", relata con emoción Kari, sumando el plus de que allí sus hijos tendrán "una inmersión en el inglés desde el inicio".

Luego, la familia se trasladará a Singapur y Tailandia, para desembarcar más tarde en China, donde pasarán casi dos meses. El siguiente punto asiático será Seúl (Corea del Sur).

Y aunque Medio Oriente (Dubái, Egipto y Turquía) estaba en los planes originales, la tensión geopolítica los tiene en vilo ("veremos", duda Karina), pero el mapa europeo ya está casi sellado: Grecia (Atenas), Italia (con una parada hiperemotiva en Sicilia para conocer los orígenes de su marido), Eslovenia, Austria, República Checa e Islandia, en busca de las auroras boreales.

Para la etapa final del viaje, que estiman concluir en julio de 2027, cruzarán a Canadá (Quebec), Estados Unidos (donde planean pasar dos meses haciendo ruta), México, Colombia y Perú. Y para coronar la hazaña, el merecido premio: "Quisiera terminar todo este viaje en un All Inclusive descansando siete días, así que la idea es cerrarlo en República Dominicana", sentencia con una carcajada.

Tras 17 años de amor, Karina y Dominique se preparan para dar la vuelta al mundo que tanto soñaron.

¿Si toda esta experiencia vale la pena? Karina Gao no duda. "Es una re linda aventura y un regalo que nos damos a nosotros como familia. ¡Nos emociona muchísimo!", dice emocionada.



 
 

Más Revista Gente

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig