El video del momento en que Diego Lewen salió corriendo detrás de los delincuentes se convirtió en la escena más impactante del robo que sufrió el equipo de A24 en Dock Sud este miércoles a primera hora. La secuencia, que se vio en vivo, mostró desde la sospecha inicial de los trabajadores del canal de noticias hasta la persecución desesperada por recuperar lo robado.
Todo comenzó con un detalle que no pasó desapercibido. Valentín, el camarógrafo que trabajaba junto al periodista, detectó a un joven encapuchado que caminaba por la zona con una rueda de auxilio en la mano. La imagen le resultó extraña y lanzó una advertencia que cambió el rumbo del móvil: “Me parece que nos robaron”.

Sin perder tiempo, Valentín y Diego regresaron al auto que habían dejado estacionado mientras realizaban la cobertura de las inundaciones. Al llegar, confirmaron lo peor: el vehículo había sido violentado y varias pertenencias ya no estaban.
Un grupo de delincuentes había arrojado un cascote para finalmente romper el vehículo y sustraer varios objetos de valor. Entre lo robado hubo una rueda de auxilio, un trípode, baterías, un maletín y una mochila, herramientas clave para el trabajo del equipo. La escena fue inmediata, sin margen para procesar lo ocurrido.
Fue entonces cuando el video tomó otro ritmo. Mientras Lewen relataba al aire el robo, se cruzó cara a cara con los delincuentes que escapaban con los elementos sustraídos. Sin dudarlo, comenzó a correrlos en plena transmisión, con la cámara registrando cada segundo.

“Mirá ese pibe corriendo, mirá, ahí están corriendo con el trípode, están con capuchas… Veni acá loco, veni chorro, hijo de p, lo veo corriendo con mi mochila, veni, descartá todo hijo de p”, gritó el periodista mientras avanzaba detrás de los ladrones. En las imágenes se lo vio señalando, acelerando el paso y tratando de acortar la distancia, en una mezcla de bronca e impotencia.
La persecución, sin embargo, no tuvo final feliz. Los delincuentes lograron perderse entre las calles del barrio y se escabulleron con los objetos robados, entre ellos el trípode y la mochila que aparecían claramente en la secuencia.

El video dejó expuesto no solo el accionar de los ladrones, sino también la vulnerabilidad del equipo en medio de una cobertura en vivo. En cuestión de minutos, una sospecha se transformó en una confirmación y luego en una corrida desesperada que terminó sin respuestas.
La escena, cruda y sin filtro, sintetizó el impacto del robo: un periodista corriendo detrás de quienes minutos antes habían desvalijado su propio auto, con la cámara como único testigo.
Ante lo sucedido, vecinos se acercaron al lugar y hablaron sobre la inseguridad que se vive en esa zona del Conurbano. "Acá nadie hace nada", dijo una mujer, totalmente indignada.
