Una mujer de 22 años y cuatro niños de entre seis meses y cinco años murieron en Quitilipi, Chaco, en un hecho que se investiga como un presunto homicidio múltiple.
Alberto Luis Ávalos, de 25 años, pareja de la joven y padre del bebé, quedó detenido. La hipótesis policial sostiene que habría estrangulado a la mujer, atacado con un cuchillo a tres chicos y provocado un incendio con su hijo más pequeño en brazos.
El episodio ocurrió el domingo, alrededor de las 6, en una vivienda ubicada sobre la calle Islas Malvinas al 1200, en el barrio Matadero. La llegada de policías y bomberos permitió advertir que, además de las consecuencias del fuego, había lesiones que debían investigarse.
Las víctimas fueron identificadas como Rocío Aranda, de 22 años; sus hijos Franco Aranda, de cuatro, y Bernardo Ávalos, de seis meses; y sus sobrinos Adriana Barrios, de cinco, y Bruno Barrios, de cuatro.

La secuencia que reconstruyeron los investigadores
De acuerdo con la reconstrucción difundida por el jefe de la Policía de Chaco, Fernando Romero, el sospechoso habría atacado primero a Rocío y luego a los tres niños mayores. Después habría tomado al bebé en brazos y prendido fuego la vivienda.
Romero informó que Bernardo murió por inhalación de humo. Esa información formó parte de la reconstrucción policial: las autopsias fueron solicitadas para establecer con precisión las causas de los cinco fallecimientos.
Tras el incendio, Ávalos habría intentado quitarse la vida y fue auxiliado por vecinos. Cuando llegaron los efectivos, lo encontraron inconsciente en la parte delantera del inmueble.
El bebé estaba en brazos de su abuela paterna y también se encontraba inconsciente. Ambos fueron trasladados al hospital local, donde se constató que el pequeño había ingresado sin signos vitales.
Dentro de la casa, los rescatistas encontraron los cuerpos de Rocío y de los otros tres chicos. Dos menores estaban en el sector construido con madera y nailon. En otra habitación, de material, hallaron a la mujer sobre el suelo y a una niña en una cama.

Las pruebas que quedaron bajo análisis
Los exámenes iniciales detectaron heridas cortantes en el cuello y quemaduras en los tres niños encontrados dentro del inmueble. En el caso de Rocío, el primer informe consignó escoriaciones en la región lumbar.
Durante la inspección se secuestraron un cuchillo de 27 centímetros con manchas similares a sangre, dos tramos de soga, un encendedor, tres celulares y un fragmento de sábana con manchas rojizas. Su relación con los hechos deberá determinarse mediante peritajes.
La investigación quedó a cargo del fiscal subrogante Gustavo Valero, de la Fiscalía N° 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña. Ávalos fue trasladado al Complejo II del Servicio Penitenciario Provincial de esa ciudad, mientras los estudios forenses deberán aportar precisiones sobre la secuencia investigada.



















































