La confirmación de la visita del papa León XIV a la Argentina reavivó el recuerdo de otros viajes papales que quedaron marcados en la historia del país. Según informó el Vaticano, el pontífice llegará en noviembre y recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján, uno de los principales centros de peregrinación de América Latina.
Más de cuatro décadas antes, San Juan Pablo II protagonizó la primera visita de un Papa a la Argentina. Fue el 11 de junio de 1982, en plena Guerra de Malvinas, cuando celebró una multitudinaria misa frente a la Basílica de Luján y dejó un obsequio que todavía hoy puede verse en el santuario.

El regalo que Juan Pablo II dejó en la Basílica de Luján
Durante una recorrida exclusiva por el museo ubicado junto a la Cripta de la Basílica, Revista GENTE conoció algunos de los objetos que se conservan de aquella histórica visita.
"Acá, en este museo, también tenemos lo que llamamos los tesoros de la Virgen. Tenemos la Rosa de Oro que le regaló el Papa a la Virgen de Luján", explicó a este medio Romina Ramírez, guía del santuario.

La pieza fue entregada por Juan Pablo II el 11 de junio de 1982, cuando el pontífice depositó la Rosa de Oro a los pies de la patrona de la Argentina durante la misa celebrada frente a una multitud. Aquel viaje, realizado en plena Guerra de Malvinas, se convirtió en uno de los momentos más recordados de su pontificado en el país.
Hoy, la Rosa de Oro permanece resguardada junto a otros objetos vinculados a aquella visita, como el altar y el reclinatorio utilizados por el Papa durante la ceremonia.
Qué significa la Rosa de Oro y por qué es una de las máximas distinciones del Vaticano
La Rosa de Oro es una de las condecoraciones más antiguas y prestigiosas que concede la Santa Sede. Su origen se remonta al año 1049, durante el pontificado de León IX, y desde entonces fue entregada a reyes, reinas, personalidades destacadas y, especialmente, a determinadas advocaciones de la Virgen María.
La pieza consiste en una rosa elaborada íntegramente en oro, símbolo de Cristo resucitado y de la alegría pascual. Tradicionalmente, el Papa la bendice durante el cuarto domingo de Cuaresma antes de entregarla.

Durante sus casi 27 años de pontificado, Juan Pablo II otorgó únicamente ocho Rosas de Oro a distintos santuarios marianos del mundo, por lo que la que recibió la Virgen de Luján constituye un reconocimiento excepcional dentro de la historia del santuario argentino.
Desde 1982, esa distinción forma parte de los llamados "tesoros de la Virgen" y puede visitarse en el museo de la Basílica de Luján.

