La investigación sobre el adolescente de 15 años de Quilmes sospechado de haber elaborado un plan para atacar su colegio sumó un capítulo clave con el allanamiento de su vivienda. Allí, efectivos de la Policía Federal Argentina encontraron una serie de elementos tácticos que quedaron incorporados a la causa y ahora serán analizados junto con los dispositivos electrónicos del joven.
El procedimiento permitió, además, establecer un dato central: en la casa no fueron encontradas armas de fuego ni municiones. Por el momento, la Justicia intenta determinar hasta dónde había avanzado el supuesto plan y qué relación guardan los objetos secuestrados con los mensajes que dieron origen a la investigación.
Qué encontraron durante el allanamiento en Quilmes
Según se informó, los agentes secuestraron dos teléfonos celulares, que serán sometidos a peritajes en busca de conversaciones, búsquedas u otro tipo de información que pueda resultar relevante para reconstruir los hechos.
Pero eso no fue todo. En la vivienda también encontraron dos pares de guantes tácticos, un gorro tipo piluso camuflado, un pasamontañas con una calavera, otro pasamontañas camuflado y gafas negras de protección táctica.

Todos esos elementos quedaron a disposición de la Justicia. Su hallazgo adquiere relevancia dentro de la investigación debido a que, según la información incorporada al expediente, en los mensajes analizados el adolescente habría hecho referencia a conseguir determinada vestimenta y materiales para concretar el supuesto ataque.
Sin embargo, el operativo no permitió hallar armamento. No había armas de fuego ni municiones en la vivienda, una circunstancia que también será considerada por los investigadores a la hora de establecer en qué instancia se encontraba el presunto plan.
La alerta que puso en marcha la investigación
El caso comenzó a investigarse el 19 de agosto, cuando el Agregado Jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos en la Argentina puso en conocimiento de las autoridades locales información relacionada con un usuario que habría mantenido conversaciones sobre un posible ataque escolar.
A partir de ese aviso intervino la Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina. Los investigadores realizaron tareas digitales, trabajo de campo y análisis de fuentes abiertas hasta lograr identificar al adolescente.
De acuerdo con los datos reunidos en la causa, el joven habría contemplado realizar el supuesto ataque en 2027, aunque también habría evaluado adelantar la fecha. Esos intercambios forman parte del material que ahora deberá ser contrastado con la evidencia obtenida durante el procedimiento.

La causa está en manos de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Quilmes, encabezada por el fiscal Walter Bruno. El allanamiento fue autorizado por el Juzgado de Garantías del Joven N°1, a cargo de la jueza Miriam Susana Alcolcel.
Tras el procedimiento, el adolescente y sus padres fueron citados a presentarse ante la fiscalía. El expediente está caratulado como “intimidación pública” y la investigación continúa a la espera de los resultados de las pericias sobre los celulares y el resto del material secuestrado, que serán determinantes para precisar el alcance de la amenaza bajo investigación.




















































