Marcelo Bonelli recordó públicamente el homicidio de su primo a manos de un menor de edad durante un asalto en la localidad bonaerense de San Martín. El hecho, que ocurrió en el marco de un intento de robo, motivó el testimonio del conductor radial en un contexto de reformas legislativas en materia penal juvenil.
"Un menor mató a un primo mío en un intento de robo en San Martín. Yo era muy cercano a mi prima, la acompañé en el juicio. Fue bastante rápido. A uno de los dos delincuentes, al cual me estoy refiriendo desde un principio, lo condenaron. Era menor de 17 años. El otro desapareció", reveló.
"Sentís una impotencia. Lo ves ahí y decís... Por un lado, te sale lo peor. Por otro lado, ves que es un nene. Sentís impotencia de que la sociedad no pueda solucionar y/o resolver este tipo de cosas", profundizó el conductor de Radio Mitre.
Durante el proceso judicial, el periodista observó la actuación de la defensa oficial dispuesta para el acusado. "Cuando declaró, le armó un versito. Dijo que pensaba que mi primo iba a agarrar un revólver, para plantar un escenario de defensa propia. Es un absurdo. Mi primo no tenía un revólver", detalló Bonelli.

El comunicador también se refirió al contexto social de los jóvenes involucrados en delitos y a las dificultades para su reinserción. "Recuerdo que los padres tenían antecedentes penales. Hay que pensar que hay cuarta generación de delincuentes, pymes familiares que se dedican a la delincuencia", describió.
"Ya tiene toda una generación que hoy tienen entre 15 o 17 años, que es horrible lo que voy a decir, pero yo no creo que ya los pueda sacar porque la mayoría tiene un montón de entradas, salen y vuelven a cometer delito", reflexionó el periodista.
Finalmente, fijó su posición respecto al debate sobre las modificaciones legales. "Esto de bajar la edad de imputabilidad es discutible. Hay sociedades que tienen edades menores. Yo creo que no resuelve nada", concluyó Bonelli.
Las claves del nuevo Régimen Penal Juvenil

El Gobierno nacional reglamentó el nuevo Régimen Penal Juvenil, que establece la baja de la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años. La medida fue oficializada mediante el Decreto 875/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques. La norma determina que el nuevo límite de punibilidad alcanza a los menores de entre 14 y 18 años de edad, quedando el Ministerio de Justicia como la autoridad de aplicación de la ley.
La reforma legal, sancionada por el Senado en febrero con 44 votos a favor y 27 en contra, contempla la aplicación de penas de prisión para aquellos adolescentes que cometan delitos graves con uso de violencia o resultado de muerte. Asimismo, la normativa introduce una escala de sanciones para que los magistrados apliquen castigos de acuerdo a la gravedad de los hechos cometidos.
Entre estas opciones se encuentran la amonestación, el monitoreo electrónico, la prohibición de salir del territorio nacional y la realización de tareas comunitarias. Estas alternativas rigen para delitos cuyas escalas penales no superen los 11 años de prisión, siempre que no se registre el deceso de la víctima o lesiones graves.
Por otra parte, la privación de la libertad efectiva se reserva exclusivamente para delitos graves como homicidios, secuestros violentos, abusos sexuales o robos con violencia. En estos casos, la ley establece un límite máximo de privación de la libertad de 15 años, aplicable aun si la acumulación de delitos prevé una pena superior. El nuevo régimen prevé además la asistencia legal obligatoria para los menores imputados y mecanismos de coordinación provincial para el seguimiento de los jóvenes y la asistencia a las víctimas.


















































