Una conversación cotidiana entre amigas, una visita pautada con una invitación a tomar unos mates. Los últimos mensajes que Daniela Villalba envió antes de ser asesinada en su departamento de Córdoba se convirtieron en una de las piezas centrales de la investigación de un crimen que conmociona al país.
Daniela, de 29 años, fue encontrada sin vida el miércoles 21 de octubre en su vivienda del barrio Cofico. Sin embargo, los investigadores creen que el ataque ocurrió durante dos noches antes, el lunes 19, cuando mientras la joven mantenía una conversación de WhatsApp con una amiga que estaba por visitarla.
“Me voy a ocupar, ya te llamo”, le escribió Daniela cerca de las 22. Unos minutos más tarde, volvió a comunicarse con ella: “Ya me desocupé”. La conversación continuó con normalidad. Cuando su amiga le preguntó si podía pasar por su departamento, Daniela respondió: “Sí, voy poniendo la pava”.
Pero lo que parecía el comienzo de un encuentro habitual tuvo un desenlace estremecedor. La amiga de Daniela tardó unos 15 minutos en llegar al edificio. Una vez allí, le escribió para avisarle que estaba en la entrada del edificio y pedirle que bajara a abrirle. Ante la falta de respuesta, comenzó a insistir hasta preguntarle “¿Estás bien?”.
Daniela nunca volvió a contestar.
La inquietante hipótesis sobre los últimos mensajes de Daniela Villalba
Según informó El Doce, el último mensaje que registró doble tilde en el teléfono de Daniela fue enviado a las 22:49. A las 23:15, su amiga volvió a escribirle, pero ese nuevo mensaje ya no llegó a su celular. La diferencia entre ambos horarios es uno de los elementos que se analizan para intentar reconstruir lo ocurrido.
Sin embargo, hay otra circunstancia que despierta especial inquietud. Desde el entorno de Daniela sospechan que el hombre que estaba con ella en el departamento —el principal sospechoso del asesinato— todavía permanecía allí mientras la joven intercambiaba sus últimos WhatsApp.
Incluso deslizaron que podría haber estado en el baño o cambiándose cuando ella escribió que ya se había desocupado y que prepararía el mate para recibir a su amiga. Bajo esa hipótesis, el ataque se habría producido poco después de aquella última conversación.
No obstante, todavía no se pudo determinar con precisión cuándo ocurrió el crimen ni si el sospechoso tuvo acceso a los mensajes que llegaron posteriormente al teléfono de la víctima. Un elemento que dificulta esa reconstrucción es que el celular de Daniela no fue encontrado en la vivienda.
La detención del principal sospechoso del crimen de Daniela Villalba
Este lunes la investigación dio un giro importante con la detención de un hombre de 28 años, identificado como Renato Iván Tavella, señalado como el principal sospechoso del asesinato. El procedimiento se realizó en un hotel del centro de la Ciudad de Buenos Aires, después de que los investigadores analizaran distintas cámaras de seguridad que permitieron reconstruir parte de sus movimientos.
Las imágenes habían captado a un hombre saliendo del edificio donde vivía Daniela, y trasladando una valija y una alfombra, elementos que luego fueron encontrados en la basura. Además, la Justicia busca determinar si el detenido también está vinculado con la muerte de Tatiana Micaela Fernández, de 27 años, hallada sin vida en un departamento del barrio porteño de Retiro.

Mientras avanzan las pericias, los últimos mensajes de Daniela siguen siendo fundamentales para reconstruir sus horas finales. Una conversación que terminó con la promesa de preparar unos mates y una amiga que, apenas quince minutos después, llegó a una puerta que nadie volvió a abrirle.






















































