La búsqueda de tres nenes de entre 4 y 5 años terminó de la peor manera en Corzuela, Chaco. Los dos hermanitos y su primo fueron encontrados sin vida este domingo en una represa cercana a un club de la localidad. Según las primeras informaciones, habrían muerto ahogados, aunque las circunstancias del episodio permanecen bajo investigación.
El hallazgo fue confirmado por el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, en declaraciones radiales. Bomberos Voluntarios participaron del operativo y localizaron primero el cuerpo de uno de los pequeños. Minutos después, encontraron a los otros dos en el mismo lugar.
Hasta entonces, las familias y los efectivos que intervenían en el rastrillaje intentaban establecer dónde estaban los chicos, cuya desaparición había sido denunciada horas antes. El desenlace conmocionó a la comunidad y dio paso al trabajo de la Fiscalía y de los equipos especializados para reconstruir lo sucedido.

De acuerdo con el adelanto policial, los tres habían estado en una vivienda del barrio Obrero. El padre de los dos hermanos, que también era tío del tercer nene, se había ausentado del domicilio para viajar a Las Breñas por un familiar enfermo. Antes de salir, los había dejado al cuidado de su suegra.
El hombre regresó alrededor de las 19.30. Fue entonces cuando le informaron que los pequeños habían salido corriendo de la casa y que se desconocía su paradero. A partir de ese momento, comenzó a buscarlos por las inmediaciones, pero no logró encontrarlos.
La falta de noticias motivó la intervención de efectivos de la Comisaría de Corzuela, que dispusieron un operativo de búsqueda y rastrillaje en la zona. A ese despliegue se sumaron los bomberos voluntarios que más tarde realizaron los hallazgos.

La represa, ubicada en las cercanías de un club de la ciudad, se convirtió en el punto central del procedimiento. La información aportada por Romero permitió confirmar que los tres cuerpos habían sido encontrados allí, aunque todavía quedaba por determinar cómo habían llegado los nenes hasta ese sector.
Los datos preliminares situaron las edades de los pequeños entre los 4 y los 5 años. Si bien las versiones difundidas coincidieron en que se trataba de dos hermanos y su primo, presentaron diferencias sobre cuál de ellos tenía cinco años.
La hipótesis inicial indicó que los tres habrían fallecido por ahogamiento. Sin embargo, la confirmación del hallazgo no esclareció por sí sola la secuencia del episodio: la Fiscalía y los equipos especializados continuaban trabajando para establecer las circunstancias de las muertes.

Uno de los puntos que queda por reconstruir era lo ocurrido entre la salida de los chicos de la vivienda y su llegada a la represa. En la información disponible no se precisó a qué hora habían abandonado la casa ni cuánto tiempo había transcurrido hasta que se advirtió su ausencia.
Mientras Corzuela atraviesa el dolor por la pérdida de los tres pequeños, la investigación busca determinar cómo se produjo la tragedia. Hasta este momento, no se dieron a conocer conclusiones definitivas sobre la dinámica del hecho.





















































