El debut de la Selección argentina ante Argelia en el Mundial 2026 dejó varias postales, pero una de las que más llamó la atención fue la imagen de Luca Zidane bajo los tres palos del conjunto africano.
El apellido del arquero inevitablemente remite a su padre, Zinedine Zidane, una de las máximas leyendas del fútbol francés, aunque esta vez las miradas se concentraron en otro detalle: la llamativa máscara negra con la que disputó el encuentro.
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Lejos de tratarse de una cuestión estética, la protección responde a una dura lesión que sufrió apenas semanas antes del inicio de la Copa del Mundo y que, por momentos, hizo temer que se perdería la gran cita.

El accidente que casi deja a Luca Zidane sin Mundial
La historia comenzó en abril, durante un partido entre Granada y Almería por la Segunda División española. En una acción fortuita, Luca Zidane chocó con el delantero Óscar Naasei y terminó con una fractura de mandíbula y mentón, una lesión que obligó a una intervención quirúrgica y encendió las alarmas de cara al Mundial.
Tras varias semanas de recuperación y trabajos diferenciados, el arquero logró volver a entrenarse y recibió una máscara especial diseñada para proteger la zona afectada. El propio futbolista había explicado a medios argelinos que ya no sentía dolor y que la operación había sido un éxito.

Desde entonces, esa máscara negra rígida, que cubre la frente, las mejillas y el mentón, pasó a ser una característica distintiva. Pese a la protección, el guardameta se mueve con total naturalidad y mantiene intactas sus condiciones bajo el arco.
El heredero de una leyenda que eligió representar a Argelia: la historia de Luca Zidane
Nacido hace 28 años en Aix-en-Provence y criado en Madrid, Luca Zidane realizó toda su formación en las divisiones inferiores del Real Madrid. A diferencia de sus hermanos Enzo, Théo y Elyaz, eligió el puesto de arquero y llegó a debutar con el primer equipo merengue en 2018, cuando su padre era el entrenador.

Sin embargo, su carrera tomó un camino más discreto, con pasos por Racing de Santander, Rayo Vallecano, Eibar y Granada, club en el que logró continuidad.
Su decisión de vestir la camiseta de Argelia estuvo vinculada tanto a una cuestión deportiva como a sus raíces familiares. Sus abuelos paternos, Smaïl y Malika Zidane, abandonaron la región de Cabilia en 1962 para instalarse en Francia, huyendo de la Guerra de Independencia. Décadas después, su nieto decidió honrar ese legado, pese a haber sido internacional juvenil con Francia y campeón europeo Sub 17 en 2015.

Convertido en uno de los nombres más observados del seleccionado argelino, Luca Zidane llegó al Mundial con una historia de superación reciente y una imagen imposible de pasar por alto. Y, en el partido frente a la Argentina, aquella máscara negra terminó por despertar la curiosidad de miles de fanáticos alrededor del mundo.

