“Nunca me imaginé poder estar de novio con un chico”, confiesa Kevsho al mirar hacia atrás y repasar cómo vivió durante años su sexualidad. Aunque asegura que sabía que le gustaban los hombres, jamás se había permitido imaginar una relación de pareja con uno.
Fue recién cuando conoció a Iván que algo cambió. “Sentí algo que no me había pasado con nadie”, reconoce al hablar del vínculo que terminó impulsándolo a dejar atrás sus miedos y mostrarse públicamente por primera vez.
En una entrevista exclusiva con GENTE, el pionero de YouTube en Argentina abre su corazón como nunca antes y habla en profundidad de su historia de amor, los años en los que volcó toda su energía al trabajo y relegó su vida sentimental, las dificultades de vivir una relación siendo una figura pública y los prejuicios que todavía persisten.
Además, se sincera sobre cómo su pareja lo ayudó a descubrir nuevas facetas de sí mismo, las inseguridades que trabajó en terapia, el romántico que lleva dentro y las pequeñas cosas que construyeron una relación que hoy, después de años, lo encuentra más libre y feliz que nunca.
Kevsho y el amor que llegó cuando menos lo esperaba: "Conocer chicos nunca fue mi prioridad"
–¿Sentís que perdiste la posibilidad de conocer personas en lo amoroso por estar en el clóset?
–Creo que no hay nadie a quien yo le haya bajado la persiana por estar en el clóset. Si bien no tuve otras relaciones. Sí conocí gente, pero nada trascendió ni avanzó al punto de como fue con Iván, mi actual novio.

–¿Cómo conocías a esas personas?
–En su momento llegué a tener Tinder, pero al toque me bajaban la cuenta porque pensaban que no era yo. Me denunciaban varias veces el perfil y terminaban cerrándomelo. Entonces dije: "Bueno, no es por acá". Después empecé a conocer chicos del trabajo o amigos de amigos, gente que uno va cruzándose. Pero la realidad es que en mis años más fuertes en YouTube estaba muy enfocado en mi carrera. Como que la libido o mi energía estaba puesta en trabajar, crecer, viajar y hacer proyectos. Conocer gente como que nunca fue mi prioridad.
–¿No creés que pudo ser también una manera de sobrellevar tu secreto?
–Totalmente. Yo siempre fui muy trabajador. Desde los 16 años empecé a subir videos y tenía muy claro lo que quería. Mi foco estaba puesto en los videos, los proyectos, los viajes. Fueron años muy movidos. Hicimos una obra de teatro con Mica Suárez y estuvimos dos años de gira, recorriendo el país. Después llegó la pandemia y todo se calmó un poco. Obvio que eventualmente una que otra persona conocía pero mi foco no estaba puesto en eso. Igual te aclaro que tampoco era algo que sufriera. Por suerte, no.
Nunca me imaginé poder estar de novio con un chico".

–¿Alguna vez te imaginaste que ibas a estar de novio con un chico?
–Recién me lo imaginé cuando conocí a alguien, en 2019, y pensé: "Che, podría". Hasta ese momento yo pensaba que podían gustarme los chicos, pero no me imaginaba poniéndome de novio con uno. Suena loco, pero literalmente me imaginaba formando una pareja con una chica. Pensaba: "A mí me gustan los chicos, pero me voy a poner de novio con una chica". Nunca me imaginé poder estar de novio con un chico.
–Cuando te ponés de novio, ¿cuándo se produce ese click en el que decís: "Esta persona sí"?
–No sé ni cómo explicarlo. Sentí algo que no me había pasado con nadie hasta ese momento. Uno puede conocer gente y sentir cosas, pero cuando ves algo más en la otra persona, cuando descubrís que es alguien bueno, desinteresado, y empezás a aprender de vos mismo, ahí fue cuando dije: "Claramente me está pasando algo más con esta persona". Ahí hice el click y me hice un poquito más cargo. Porque la verdad es que yo no estaba buscando enamorarme ni ponerme de novio. No estaba en mis planes. Y eso hizo que fuera más especial. Apareció alguien que me movió de una manera que terminó desembocando en una relación.
Las enseñanzas de Kevsho sobre sí mismo tras ponerse de novio: "Era bastante celoso"

–¿Qué te hizo descubrir de vos estar en pareja? ¿Cuántos años tenías cuando lo conociste?
–Tenía 24 años y él 29. Hoy yo tengo 28 recién cumplidos. La verdad es que me hizo descubrir muchas cosas. Uno aprende muchísimo en pareja. Me hizo dar cuenta de actitudes que tenía, ciertas contestaciones o formas de reaccionar que no estaban buenas. Cuando esas cosas afectan a alguien que querés, te hacen replantearte mucho.
–¿Y qué cosas cambiaste?
–Mirá, empecé a hacer terapia justamente por eso. Al principio era bastante celoso y había actitudes mías que no me gustaban. Quería entender de dónde venían. Siempre fuimos y somos un muy buen equipo. Hay mucha comunicación y entendí que muchas veces uno proyecta en el otro cosas que tienen más que ver con cómo se siente uno mismo.
–¿Y qué cualidades positivas descubriste como novio?
–Que soy muy atento y detallista. Me gusta hacer planes y pensar en el otro, en cómo hacer que se sienta querido. Me gusta sorprender.
–¿Sos romántico?
–Sí.
–¿Y él también?
–La verdad que sí. Al principio le costaba un poquito más, pero ahora hasta me gana. Para los cumpleaños o las fechas especiales somos muy de hacer algo distinto y especial. Y eso está lindo.
Kevsho y su historia de amor con Iván: "Nunca fuimos demasiado demostrativos"
–¿Cómo fueron los primeros meses de relación? Entiendo que en ese momento tampoco querías que se supiera.
–Íbamos a cenar y hacíamos planes, pero nunca fuimos demasiado demostrativos en la vía pública. Quizás por la exposición y también por la sociedad. Argentina no es el país más gay friendly del mundo.

–¿Había miedo a la homofobia?
–Totalmente. De hecho, cuando fuimos a Europa caminábamos de la mano y estábamos re tranquilos. Ahí sí nos sentíamos mucho más seguros. Pero en general somos más del plano íntimo.
–¿Alguna vez se besaron en la calle acá en Argentina o en Buenos Aires?
–Sí, pero tampoco soy una persona muy demostrativa en público. Ni con Iván, ni con una chica, con nadie.
–Más allá de lo poco demostrativo que son en público, las pocas veces que sí lo fueron, ¿te pasó de sentir cierto miedo del afuera?
-Siento que ese miedo siempre está. Es un bajón porque ves a una pareja heterosexual besándose y pasa desapercibida, pero sabemos que si fuéramos nosotros no sería igual. Habría miradas o situaciones incómodas. Aunque se avanzó muchísimo, todavía cuesta imaginar un mundo donde eso no genere ninguna reacción. Igual, no es algo que suframos. Nuestra relación empezó de una determinada manera y ya se volvió natural. Pero sí, sería hermoso poder hacerlo cuando tengamos ganas, sin pensar que alguien va a mirar raro.


