La despedida de Rosalía de Buenos Aires tuvo un último capítulo cargado de confesiones, humor y anécdotas personales. Durante su último show en el Movistar Arena, la cantante española volvió a abrir el espacio conocido como “Confesionario”, una de las instancias más particulares de su gira LUX, y esta vez tuvo como invitada a Taichu.
La artista argentina se convirtió en la protagonista de una historia que comenzó con un romance aparentemente tranquilo y terminó con un descubrimiento que la dejó completamente desconcertada. Frente a Rosalía y a miles de personas, relató la situación con humor y sin ocultar los detalles.
El “Confesionario” ya había tenido como protagonistas a Ángela Torres, Lali Espósito y La Joaqui, quienes durante las noches anteriores compartieron distintas experiencias vinculadas a sus relaciones amorosas antes de interpretar “La Perla”. Para el cierre, el turno fue de Taichu, quien llevó al escenario una historia personal que rápidamente generó complicidad con la cantante española.
La fuerte revelación de Taichu ante Rosalía que terminó en una insólita historia
“Yo hace tres o cuatro años estaba saliendo con un cordobés divino, un diamante. Un amor el tipo”, comenzó relatando. La descripción provocó la reacción inmediata de Rosalía, que no pudo evitar preguntarse qué había ocurrido: “Hasta aquí yo no entiendo qué pudo haber salido mal”.

La respuesta llegó cuando Taichu contó que, en medio de aquella relación, apareció otra persona que modificó completamente el rumbo de la historia. “Un día me cruzo a un bandido. Lo miré y dije ‘es completamente mi tipo’. Sabía que era una red flag viva pero bueno, una, ciega”, relató sobre aquel hombre que, según contó, avanzó rápidamente en su vida.
“Este bandido fantasma me tenía la primera semana diciéndome ‘mi amor’ y en la segunda semana se instaló en mi casa. Muy intensa la cosa. Y yo me preguntaba, ‘¿será que de ir tan rápido un día chocamos?’”, continuó.

La situación tomó otro rumbo cuando la cantante se ausentó de su casa por una gira y decidió dejar al hombre allí para que cuidara el lugar y, además, de su gata.
“Para ese entonces yo sigo con el man, me voy de gira y le dejo mi casa para que me la cuide. Y le dejo a mi gata. Cuando vuelvo a mi casa, le traje regalos. En ese reencuentro me encuentro con ropa que no era mía, en mi casa”, relató.
A partir de allí, Taichu decidió involucrar directamente a Rosalía en su relato y le planteó una pregunta: '¿Cuál sería la peor prenda de otra mujer que podría encontrar en su propia casa?'. La respuesta de la española fue contundente: “Una tanga”.
Taichu no dudó: “¡Bingo!”.

El hallazgo, sin embargo, tuvo una explicación que en aquel momento la cantante decidió creer. “El loco me la dio vuelta como un campeón, me dijo que una amiga vino a mi casa unos días, o que podía ser de la novia de un amigo que un día se quedó. Yo, ingenua, me la creo. Ciega”, recordó.
La verdadera respuesta apareció tiempo más tarde y de una manera inesperada. Taichu contó que un día fue a hacerse las uñas y allí recibió una información que terminó de conectar todas las piezas: “Las vueltas de la vida. Me voy a hacer las uñas un día y mi manicurista me cuenta que tenía una clienta que conocía mi casa, mi gato, mi cama, mi ropa… Yo cómo ‘¿cómo, si yo no la invité? Claro, debe haber sido mi perla’”.
Así cerró el último confesionario de la española en Buenos Aires, que se convirtió en uno de los bloques distintivos de la gira LUX. Con distintas invitadas, Rosalía logró transformar el escenario en un espacio de relatos íntimos, donde las artistas compartieron historias sentimentales antes de darle paso a “La Perla”, una de las canciones que funciona como hilo conductor de este particular segmento de sus presentaciones.
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