Oscar “el Negro” González Oro murió este viernes 25 de septiembre a los 74 años en Punta del Este, Uruguay, la ciudad en la que vivía desde hacía años. La noticia fue confirmada por distintos medios argentinos durante el mediodía. Por el momento, no se informó la causa de su muerte ni trascendieron detalles oficiales sobre las circunstancias en que ocurrió.
De Mendoza a las mañanas de la radio: la trayectoria del “Negro” González Oro
Nacido en Mendoza el 16 de octubre de 1951, González Oro se convirtió en una de las voces más conocidas de la radio argentina.
Sus primeros acercamientos al medio incluyeron una experiencia pasando música en Radio de Cuyo. Más adelante trabajó en una emisora de Pinamar y pasó por Radio del Plata, antes de llegar a la etapa que lo instaló entre los grandes conductores del país.
Al frente de “El oro y el moro”, en Radio 10, construyó un vínculo diario con los oyentes durante años. Su manera de conducir combinaba entrevistas, actualidad, música y momentos personales.
La frase “¡Dale gas!” quedó asociada a su voz y a una forma de hacer radio que también llevó a otras emisoras y a la televisión.
En 2020 se instaló en Punta del Este. Desde allí siguió ligado durante un tiempo a su trabajo, aunque en marzo de 2021 anunció que se retiraba del periodismo.
Entonces explicó que quería disponer de más tiempo para estar con sus hijos, Agustín y Pablo. Su despedida formal de la radio no borró las décadas en las que acompañó a miles de personas desde el micrófono.

En los últimos años, algunas publicaciones suyas sobre el paso del tiempo habían preocupado a sus seguidores. Sin embargo, en una ocasión el propio conductor aclaró que las frases que compartía no necesariamente describían su situación personal.
Mientras se esperan precisiones sobre lo ocurrido en Punta del Este, la noticia de su partida vuelve a poner en primer plano una trayectoria que atravesó distintas épocas de la radio argentina.
González Oro había dicho alguna vez que él no había elegido a la radio, sino que la radio lo había elegido a él. Durante décadas, los oyentes eligieron escucharlo.























































