Gladys "La Bomba Tucumana" abre su corazón: el duelo por la muerte de su pareja, el sostén de su hijo y la verdad sobre su salida de Gran Hermano – GENTE Online
 

Gladys "La Bomba Tucumana" abre su corazón: el duelo por la muerte de su pareja, el sostén de su hijo y la verdad sobre su salida de Gran Hermano

En una íntima entrevista con revista GENTE, la artista repasa uno de los momentos más difíciles de su vida, recuerda con emoción a Luciano Ojeda, su exnovio fallecido, y comparte el papel fundamental que cumple Tyago Griffo en su día a día.
Lifestyle
Lifestyle

A un par de semanas de haber abandonado voluntariamente Gran Hermano Generación Dorada (Telefe), Gladys "La Bomba Tucumana" se presta con entusiasmo a una producción para revista GENTE, pero hay algo que resulta imposible de disimular: la tristeza que la atraviesa hace poco más de un año por la muerte de Luciano Ojeda, su pareja.

A lo largo de una conversación atravesada por las lágrimas y confesiones sensibles, la cantante habla sin filtros sobre el duelo, su vida, y revela el papel fundamental que cumple su hijo en este proceso. Cada vez que lo menciona, la mirada se le ilumina.

Gladys habla a corazón abierto sobre el duelo que atraviesa a más de un año del fallecimiento de Luciano Ojeda.

También hay espacio para recordar con orgullo el fenómeno eterno de La Pollera Amarilla, ese clásico que marcó generaciones y que, asegura entre risas, seguirá cantando "hasta de anciana".

El entrañable motivo por el que aceptó entrar a "Gran Hermano Generación Dorada"

A poco más de un mes de haber ingresado a la casa más famosa del país, Gladys "La Bomba Tucumana" decidió abandonar voluntariamente la competencia. En diálogo con este medio, la cantante hace un balance de la experiencia, reconoce que la convivencia no fue como la imaginaba y revela que, detrás de su decisión de participar, había un motivo profundamente personal: intentar sobrellevar el duelo por la muerte de Luciano Ojeda, el gran amor de su vida.

—¿Cómo fue tu paso por la casa?

—Para la vida que yo tengo ha sido difícil. Es difícil convivir con gente que no conocía... Están todos queriendo ver qué van a hacer con su vida o buscando una salida laboral en el ambiente artístico. Yo entré siendo La Bomba Tucumana y no alguien que no sabe qué va a hacer con su vida. Soy una señora de 61 años... Me cansé de laburar. No puedo pedirle más nada a mi país. Hice todo. Fueron semanas difíciles...

—¿No te imaginabas que fuera tan difícil la convivencia?

—No...

—¿Qué te imaginabas?

—Que yo iba a entrar a dar alegría. A pesar de gente que puede pensar que soy discutidora, yo ya estoy en otra etapa de mi vida. Pelear y discutir ya no es de mi agrado y no me gusta. Quiero disfrutar de la vida que es re corta, de mi familia, mi hijo y mi madre. Pensé que iba a poder mostrar esa parte de mí que es muy divertida y no fue así. Las primeras dos semanas estuve bien y después me di cuenta de que nadie me atraía. Me dijeron que yo había robado una base de maquillaje... Fue alguna de las cosas que me hicieron salir del juego.

La cantante estuvo poco más de un mes dentro del reality show.

—¿Te arrepentís de haber aceptado el desafío?

—No, no me arrepiento de nada. A mí me sirve de experiencia para conocerme a mí y a mis límites. Fueron muchos días comiendo mal y con gente maltratándome. Quería irme y sentí que no tenía más para hacer.

—¿Cuál fue el motivo para aceptar entrar a la competencia?

—Yo no estaba siguiendo mucho esta edición. De verdad que entré como si hubiese sido el primer día porque no sabía nada de ellos... Entré porque hace muy poco perdí a mi todo, el amor de mi vida... Estuvimos 4 años juntos, pero considero que estuve con él toda mi vida. Mi hijo me está acompañando en este duelo y le pregunté a él qué pensaba. Yo estaba mucho con el teléfono mirando fotos y las cosas de él de cuando estaba vivo... Pensé que podía ser un buen espacio para hacer otra cosa y dejar de mirar un poco eso. Mi amor no querría que estuviera así.

—¿Qué te dijo tu hijo?

—Estuvo de acuerdo, pero me dijo que tenga presente de saber que me podría ir cuando sintiera que ya estaba en mi límite, que me fuera. Me pidió que le prometiera que cuando no me divirtiera más me tenía que ir y fue lo que hice.

—Fue lo que hiciste...

—Sí, yo ya en las últimas semanas estaba pensando en que me quería ir... Yo estaba en otro plan... Además quería cocinar y no me dejaban. Pude hacer unos pancitos y un locro. No dejaban que me involucrara en la cocina... Yo quería disfrutarlo...

Pese a la tristeza, Gladys intenta dar lo mejor de sí y sonreír ante todos.

Gladys "La Bomba Tucumana" reflexiona sobre el duelo que atraviesa a poco de cumplirse un año de la muerte de su pareja

El 24 de mayo de 2025, Luciano Ojeda falleció a los 38 años tras una larga lucha contra un agresivo cáncer de estómago. La cantante lo acompañó durante todo el proceso de la enfermedad y permaneció a su lado hasta el final.

—Decías que habías entrado para poder alejarte de la tristeza que tenías por la muerte de tu pareja, ¿lo lograste?

—No, para nada... Me salió mal. Al contrario, salí súper sensible. Tuve que hablar con mi psicólogo... En un momento Tamara Paganini me dijo que hasta cuándo iba a estar así. Se metió con mi duelo y eso me dolió.

—Entonces no te sirvió para pasar el duelo...

—Al contrario. En vez de darme fortaleza me debilitó. Me hizo extrañar a mi esposo, a mi hijo y a la gente que me quiere. Necesitaba el abrazo de mi familia. Me hizo mal.

"Salí súper sensible", asegura Glady tras haber dejado Gran Hermano.

—¿Cómo fue cuando pudiste verte con tu hijo?

—Salí corriendo, lo abracé y me puse a llorar desconsolada. Es mi familia, alguien que me ama y me conoce.

—Siempre se te vio y se te ve como una mujer fuerte, ¿te choca mostrarte tan vulnerable ante el público?

—No, porque dentro de toda esa fortaleza tengo una persona muy sensible. Puedo habitar sentirme así porque soy un ser humano y me han pasado cosas durísimas...

—¿Cuáles son tus herramientas para salir de esos momentos tristes?

—Mi trabajo me ayuda un montón... Ahí es donde desconecto completamente. Es mi mundo. No solo canto La Pollera Amarilla, eh...

La cantante aseguró que en el escenario es el lugar donde "desconecta" por completo de todas sus tristezas.

Gladys "La Bomba Tucumana" habla del legado de "La Pollera Amarilla"

Lanzada a comienzos de los años 90, La Pollera Amarilla trascendió generaciones y se convirtió en uno de los grandes clásicos de la música popular argentina. Más de tres décadas después, la canción sigue sonando en fiestas, canchas y celebraciones de todo tipo.

—¿Te molesta que te sigan pidiendo La Pollera Amarilla?

—Es un clásico del que no reniego. Al contrario, estoy muy agradecida. Decime un artista que tenga 45 años de carrera como yo y tenga un tema que lo caracteriza así. Yo si voy a la televisión sé que tengo que cantarlo, aunque tengo un montón de temas divinos.

—Es una canción que sigue vigente en las fiestas...

—Yo lo grabé en 1990, tiene dos años más que mi hijo y suena como si fuera un tema de ahora. No pasa de moda nunca. El arreglador fue muy visionario... Tiene unas buenas trompetas, un bajo impresionante... Es un tema que cantan en la cancha... ¡Es un montón!

La artista habló sobre el gran hit que la acompaña hace más de treinta años.

—¿Cómo te sentís con ser parte de lo popular con tu canción?

—¡Feliz! Agradecida a Dios porque ese tema es el que hace que yo siga existiendo y seguramente me haga seguir estando aunque no esté físicamente algún día. Te adelanto que va a ser dentro de muchísimos años y que me van a tener que bancar cantando La Pollera Amarillasiendo anciana. No me ofende que me reconozcan por esa canción. A mí me halagan porque pude hacer 45 años de carrera ininterrumpida.

—¿Te sentís bien con el paso del tiempo?

—Me siento mejor que antes... Sí, mucho mejor. En todo sentido. Tengo 61 años y físicamente estoy excelente. Siempre me modernizo, no me quedo en el tiempo...

—¿Hasta cuándo te imaginás en los escenarios?

—Para siempre... No me imagino fuera...

El apoyo de su hijo y el último gran gesto de amor con Luciano Ojeda

En uno de los pasajes más emotivos de la charla con este medio, la cantante habla del rol fundamental que tuvo su hijo durante el duelo y recuerda, entre lágrimas, uno de los momentos más difíciles que le tocó atravesar tras la muerte de Luciano Ojeda.

—¿Con tu hijo cómo es la relación?

—Con mi hijo... No se puede explicar el amor a un hijo. Él también se dedica a la música. Es mi orgullo, es una persona buena...

—¿Te gusta que se haya dedicado a la música?

—Sí, me gusta... Ojo: también juega al fútbol muy bien. Siempre me lo reclama porque yo no lo dejé seguir... Como una tarada le decía que tenía que estudiar y terminar el colegio secundario. No lo dejaba ir... Me llamaron para firmarlo en Vélez y no quise. Ahora no sabés cómo juega... Podría ser un jugador de élite...

"Es mi orgullo", dice Gladys sobre su hijo.

—¿Cómo se llevan?

—Es todo. Es mi sostén. Puso su pecho para que yo llorara a mi amor. Él quería mucho a Luciano. Me acompaña todos los días.

—¿Cómo es dejarte consolar por tu hijo?

—No sé... Tuve la desgracia de que me pasara esto. Si no hubiese estado él no sé qué hubiera hecho. Yo tuve que dedicarme con todo a los trámites del velorio... Lo que hice, que no sé si lo podría volver a hacer, es que lo vestí para el funeral. No lo puedo creer. Yo pienso que el amor me dio esa fortaleza. No me hubiera gustado que cualquiera viera su cuerpo...

—Fue un último acto de amor...

—Mucho amor. Lo hice con él porque fue mi gran amor de la vida... (Llora)

Fotos: Diego García.
Maquillaje y peinado: Nahuel Puentes para Sebastián Correa Estudio.



 
 

Más Revista Gente

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig