Por qué tu perro suspira cuando se acuesta y qué significa ese comportamiento – GENTE Online
 

Por qué tu perro suspira cuando se acuesta y qué significa ese comportamiento

Después de acomodarse en su cama, el sillón o el piso, muchos perros hacen algo que llama la atención de sus dueños: sueltan un suspiro largo y profundo justo antes de cerrar los ojos o relajarse.
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Es una escena que se repite en muchos hogares. El perro da un par de vueltas para acomodarse, encuentra una posición cómoda y, de repente, exhala de forma lenta y audible.

Para quienes conviven con él, ese sonido suele generar curiosidad.

¿Está cansado? ¿Está triste? ¿Le pasa algo?

En la mayoría de los casos, un suspiro simplemente indica que el perro está entrando en un estado de relajación.

Después de un paseo, una sesión de juegos o incluso tras pasar un rato atento a lo que ocurre en la casa, muchos perros liberan la tensión acumulada mediante una respiración más profunda.

Es una forma de relajar el cuerpo antes de descansar.

Algo similar ocurre en las personas cuando, después de una jornada intensa, se sientan en un sillón y exhalan profundamente sin siquiera pensarlo.

El suspiro suele acompañar el momento en que el perro deja de estar alerta y comienza a descansar.

También puede formar parte de una rutina.

Cada perro desarrolla pequeñas costumbres a la hora de dormir y algunos incorporan ese largo suspiro como el paso previo a quedarse tranquilos.

Si el animal se muestra relajado, mantiene el apetito, juega normalmente y no presenta otros síntomas, ese comportamiento generalmente no representa ningún motivo de preocupación.

Es más común de lo que parece que los dueños terminen reconociendo ese suspiro como una señal de que llegó el momento del descanso.

Sin embargo, el contexto siempre es importante.

El lenguaje corporal de los perros debe interpretarse como un conjunto y no a partir de un único gesto.

En algunas situaciones, un suspiro también puede aparecer cuando el perro siente frustración o resignación.

Por ejemplo, si esperaba salir a pasear, seguir jugando o recibir atención y eso finalmente no ocurre.

En esos casos, el suspiro suele ir acompañado de otras señales, como permanecer despierto, mirar a su dueño de manera insistente o cambiar de posición varias veces.

Por eso resulta útil observar qué estaba ocurriendo antes de que apareciera ese comportamiento.

Si el perro simplemente se acomoda para dormir y suspira una vez antes de cerrar los ojos, lo más habitual es que forme parte de un proceso normal de relajación.

En cambio, si los suspiros se vuelven muy frecuentes, aparecen junto con dificultad para respirar, tos, jadeo excesivo o cambios marcados en su conducta, conviene consultar al veterinario para descartar un problema de salud.

Un suspiro aislado suele ser normal; si aparece acompañado de otros síntomas, merece atención.

En definitiva, cuando un perro suspira al acostarse, generalmente está expresando que se siente cómodo y listo para descansar. Lejos de ser un signo de tristeza, este gesto suele reflejar relajación y bienestar, siempre que forme parte de un comportamiento habitual y no esté acompañado por otras señales que indiquen un problema.



 
 

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