En una noche que parecía destinada a la adversidad, el Atlas demostró que la resiliencia puede ser su mejor arma. Los Rojinegros viajaron a Aguascalientes para enfrentar al Necaxa en el arranque de la Jornada 12 del Apertura 2026 y, a pesar de quedarse con un hombre menos durante buena parte del segundo tiempo, lograron imponerse 2-0 en el estadio Victoria.
El partido comenzó con una señal clara de las intenciones visitantes. Apenas al minuto 5, el delantero marroquí Ryan Mmaee apareció en el segundo poste para empujar el balón y abrir el marcador, un golpe temprano que condicionó el ritmo del encuentro. Desde ese instante, el Atlas supo manejar los tiempos y contener a un Necaxa que, a pesar de la urgencia por sumar puntos, volvió a mostrar las carencias que lo tienen sumido en el fondo de la tabla.
Una expulsión que no cambió el guion
El duelo se tornó aún más desafiante para los dirigidos por Hernán Crespo cuando, al minuto 68, Milton Valenzuela vio la tarjeta roja tras una dura entrada sobre Emi Rodríguez. Con un hombre menos y más de veinte minutos por delante, el escenario parecía propicio para que los Rayos aprovecharan la superioridad numérica y buscaran el empate. Sin embargo, la respuesta nunca llegó.
Lejos de volcarse al ataque con determinación, el Necaxa se mostró impreciso y sin ideas claras. La diferencia numérica jamás se reflejó en el terreno de juego y, en cambio, fue el Atlas quien supo resistir y esperar su momento para sentenciar el partido.
El golpe final y la crisis de los Rayos
Cuando el reloj marcaba el minuto 90, el argentino Manuel Capasso selló la victoria rojinegra con un potente remate tras un tiro de esquina, desatando la celebración de los visitantes. Ese segundo gol no solo aseguró los tres puntos, sino que confirmó la solidez de un equipo que, sin brillar en lo futbolístico, sabe sacar provecho de sus oportunidades.
Para el Necaxa, la derrota es un nuevo capítulo en una temporada para el olvido. Los Rayos acumulan ya diez partidos sin conocer la victoria y, bajo el mando de Juan Reynoso, no logran encontrar el rumbo. Con apenas nueve unidades, ocupan la penúltima posición de la clasificación y ven cada vez más lejana la posibilidad de pelear por un lugar en la Liguilla.
Atlas, firme entre los protagonistas
El triunfo en Aguascalientes permite al Atlas saltar momentáneamente al segundo lugar de la tabla, alcanzando los 21 puntos y consolidando su candidatura para la Fiesta Grande del fútbol mexicano. Sin desplegar un fútbol espectacular, los Zorros han hecho de la eficacia y el carácter sus principales virtudes en una campaña que los mantiene entre los mejores del torneo.
La noche en el estadio Victoria dejó una lección clara: en el fútbol, la actitud y la capacidad de sobreponerse a las dificultades pueden ser tan determinantes como el talento. El Atlas lo entendió mejor que nadie y se llevó una victoria que vale mucho más que tres puntos.




















































