Así será el nuevo pago digital en gasolineras y casetas: el Senado aprueba la Ley de Economía Digital – Revista GENTE
 

Así será el nuevo pago digital en gasolineras y casetas: el Senado aprueba la Ley de Economía Digital

Con la mira puesta en modernizar las transacciones y reducir el uso de efectivo, la iniciativa genera entusiasmo y preocupación: mientras el gobierno promete eficiencia y seguridad, la oposición advierte sobre posibles aumentos en precios y comisiones que afectarían a pequeños comercios.
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En una sesión marcada por el debate y la expectativa, el Senado de la República aprobó la Ley de Economía Digital, una reforma que promete transformar la manera en que los mexicanos pagan en gasolineras y casetas. Con 73 votos a favor y 34 en contra, la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum avanza hacia su publicación oficial, abriendo la puerta a una nueva era de pagos electrónicos en sectores estratégicos del país.

El primer gran cambio será visible en los próximos días: el gobierno tendrá 15 días para definir los sectores donde comenzará a disminuir el uso de efectivo, y las gasolineras y casetas serán el laboratorio inicial de esta transformación. La escena cotidiana de pagar combustible o peaje con billetes y monedas podría quedar atrás, reemplazada por terminales digitales y la solicitud de NIP en cada transacción.

La promesa de eficiencia y seguridad

Para los impulsores de la ley, la digitalización de los pagos representa una oportunidad de modernizar el sistema financiero mexicano. Emmanuel Reyes, presidente de la Comisión de Economía, destacó que la adopción de medios electrónicos no solo agiliza las operaciones, sino que también fortalece a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs). "Incorporar medios digitales de cobro representa la posibilidad de ampliar sus modalidades de pago, facilitar las ventas a distancia, reducir tiempos de operación y generar registros verificables de sus ingresos", explicó durante la sesión.

Estos registros, argumentan los defensores de la ley, facilitarán el acceso a financiamiento para los negocios y permitirán a las instituciones financieras conocer mejor la actividad económica de cada establecimiento. Además, la digitalización promete mayor seguridad y transparencia, reduciendo el riesgo de robos y facilitando la fiscalización.

Preocupaciones por el impacto en pequeños comercios

Sin embargo, la oposición en el Senado no tardó en manifestar sus reservas. Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano advirtieron que la obligatoriedad de los pagos digitales podría traducirse en un aumento de comisiones bancarias y, en consecuencia, en precios más altos para los consumidores.

José Máximo García, del PAN, fue uno de los más críticos: "Obligar a una PyME o a un comerciante de mercado a cobrar exclusivamente por medio digital significa forzarlo a contratar internet, rentar una terminal, pagar comisiones bancarias que van del 1.5 al 4.5 por cada venta. ¿Y quién pagará este plato roto? El consumidor final". Según su visión, los pequeños comercios no podrían absorber estos costos y terminarían trasladándolos al precio de productos básicos como el huevo, la leche o las tortillas.

Claudia Anaya, del PRI, sumó inquietudes sobre la falta de gradualidad en la implementación y la posible contradicción con la Ley Monetaria. "Aunque en la exposición dice que esta ley se implementará con gradualidad, en los artículos ninguno menciona eso", señaló, preocupada por la inmediatez de la aplicación y la falta de observaciones del Banco de México.

Entre la modernización y la resistencia

El debate evidenció una tensión de fondo: la búsqueda de eficiencia y transparencia frente al temor de que la digitalización excluya a quienes dependen del efectivo para su subsistencia diaria. Néstor Camarillo, de Movimiento Ciudadano, resumió el sentir de muchos pequeños comerciantes: "Las personas que van al día, que usan el efectivo como una manera de sobrevivir ante una economía devastada, lastimada y silenciosa".

Por su parte, Gerardo Fernández Noroña, de Morena, defendió la medida como un paso necesario contra la corrupción, argumentando que la trazabilidad de los pagos digitales dificultará las operaciones ilícitas y mejorará la fiscalización.

Lo que viene: una transición observada de cerca

Con la ley ya aprobada y a la espera de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, el país se prepara para una transición que será observada de cerca tanto por consumidores como por comerciantes. El gobierno deberá definir en dos semanas los sectores donde arrancará la reducción del efectivo, y gasolineras y casetas serán el primer termómetro de esta nueva política.

La Ley de Economía Digital abre un nuevo capítulo en la vida económica de México. Para algunos, representa el salto hacia la modernidad y la transparencia; para otros, un riesgo de exclusión y encarecimiento en tiempos de incertidumbre. Lo cierto es que, a partir de ahora, la forma en que los mexicanos pagan por servicios cotidianos está a punto de cambiar para siempre.


 
 

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