A exactamente un mes de la muerte de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años que se convirtió en el símbolo de la desidia institucional en Comodoro Rivadavia, el caso sumó un capítulo que despertó una indignación total.
La encargada de sacudir el avispero fue Cinthia Fernández, pareja del abogado Roberto Castillo —representante de la familia paterna—, quien difundió a través de sus redes sociales fragmentos de una conversación que hoy suena a sentencia.
En los audios se escucha a Luis, el papá del niño, intentando alertar sobre el estado de su hijo a la psicóloga Jennifer Grisel Leiva, señalada por la querella como una de las responsables de la entrega del menor a un entorno de tortura.
Vale aclarar que Luis López, el papá del menor de 4 años fallecido, denunció penalmente a la profesional a cargo de redactar el informe que propició la tenencia a la mamá biológica del nene.

Las grabaciones son el testimonio vivo de un sistema que, según Cinthia Fernández, no solo no escuchó a Ángel, sino que incluso se burló de la desesperación de un padre. “En estos audios vas a escuchar cómo no se escuchó a Ángel ni a Luis, y cómo incluso se le reían en la cara”, sentenció la mediática al compartir el material que ahora será incorporado como prueba clave en la causa.
El diálogo, que transcurrió entre la frialdad profesional de Leiva y la angustia creciente de Luis, dejó frases que hoy hielan la sangre. A continuación, el intercambio completo que desnudó el abandono de Ángel:
Psicóloga: ¿Cómo estás, Luis? Bien, bien. Bueno, te citamos justo porque el otro día nos habían llamado de la escuela, ¿viste? Entonces, bueno, un poco para saber qué es lo que está pasando.
Luis: O sea, me fui al jardín. A ver a mi hijo, nomás.
Psicóloga: Bien. ¿Y por qué fuiste a verlo allá?
Luis: Porque en dónde lo iba a ver si no era en el jardín, yo no tenía ninguna perimetral ni nada, entonces me asesoré muy bien como para ir a verlo y me fui a verlo y lo vi en en la situación que él está y no, no está bien. Aparte que él quiere vivir conmigo, no con la mamá.

Psicóloga: Lo grabaste seguro.
Luis: Grabé todo, todo, todo.
Psicóloga: Amo. Amo las situaciones de violencia que generás. Eso se llama revictimización... De la escuela nos han llamado varias veces ya bastante preocupados por la situación, porque dicen que vos te has presentado muchas veces. Ahí no es un lugar para ver al nene porque es un jardín.
Luis: ¿Segura muchas veces me presenté? Dos veces.
Psicóloga: Dos veces, sí bueno dos veces que claramente fueron situaciones super graves para que el jardín nos llame.
Luis: ¿Por qué es grave?
Psicóloga: Estoy hablando y me vas a escuchar a mí y de ahí me preguntás todo lo que querés.
Luis: ¿Y quién dijo eso?
Psicóloga: La directora y vas a ir ahora para allá ahora, ¿no? Maltratándola me imagino.
Luis: No. Porque ahora tengo turno con mi abogado. Sí, tengo todo trabajo. Esto se lo voy a dar todo a mi abogado. ¿Por qué? Porque si a mí no me están haciendo caso como está mi hijo, como se encuentra... Encima no se dan cuenta que mi hijo está mal y está mal. Ustedes me dijeron que los dos trabajan, en el informe dijeron que los dos trabajan y no, no trabajan los dos, trabaja solamente ella. Él se queda en la casa cuidándole a las criaturas, a los dos. Y él me dijo que al Ángel ya no le pueden cuidar... Para él el Ángel casi ya un estorbo, porque no puede hacer cuidarle a una a una bebé de 4 meses y cuidarle al Ángel. Eso me dijo que ella es la que pone la plata en la casa y él el que le cuida.
Psicóloga: ¿Y por qué fuiste a buscar al nene?
Luis: Porque quiero estar con mi hijo.
Psicóloga: Bien, te vuelvo a preguntar, ¿por qué te llevaste al nene del jardín?
Luis: Yo no me lo llevé al nene del jardín.
Psicóloga: Estaba en su casa...
Luis: Y sí, pero me fui a buscarle y bueno, le digo, vamos pasar un ratito. Nos fuimos a la casa y compartimos e íbamos a volver nada más. ¿Qué de malo hay en eso? Si no tenemos ni perimetral, no tenemos nada. Lo único que yo no podía hacer es llevármelo a mi hijo y que él quede en mi casa.
Psicóloga: No podías llevártelo sin autorización de Mariela. Lo mismo. Esto lo tiene que arreglar usted con su abogado porque ahora es más problema.
Luis: No es problema. O sea, esto es normal para usted que el nene llore, que no quiera ir con su mamá, que no quiera vivir con ella.
Psicóloga: No es normal que vayan a la escuela a buscar a los niños o que intenten verlos ahí.
Luis: ¿Por qué no? Yo me fui a ver en qué colegio se iba mi hijo, porque ustedes me dijeron que él se iba en el colegio donde yo le mandé antes y no estaba ahí. Yo agarré y nos fuimos y lo buscamos. Lo buscamos al Ángel y estaba allá arriba. Me fui, me presenté normalmente, le dije, 'Yo soy la el papá del Ángel Nicolás', me pidió todos mis datos como para verificar. Y ahí me retiré. Le dije que encima estaba en el acta que no quería verle al nene ahora, sí igual después... Mirá, yo me voy a ir, ya se va a dar cuenta cuando maten a mi hijo...

El calvario de Ángel: Los detalles que estremecieron al país
La muerte de Ángel no fue un rayo en un cielo sereno. Fue, según la querella, un infanticidio previsible. La autopsia preliminar reveló que el pequeño tenía más de 20 golpes en la cabeza y lesiones internas compatibles con el "síndrome del sacudón". Para los fiscales, la multiplicidad de heridas evidencia que fueron ocasionadas de manera "voluntaria".
Hoy, su madre Mariela Altamirano y su padrastro Maicol González cumplen prisión preventiva por seis meses. Ella, acusada de homicidio agravado por el vínculo por omisión; él, señalado como el autor de los golpes.
Mientras tanto, la Corte Suprema de Chubut intervino por 60 días al Equipo Interdisciplinario, poniendo bajo la lupa a Leiva y a otros funcionarios que, a pesar de los informes del jardín que hablaban de un nene "exaltado y enojado", decidieron que el mejor lugar para Ángel era la casa de sus captores.

