La investigación en torno al femicidio de Agostina Vega sumó un nuevo capítulo clave tras la detención de Marianela Palmero, identificada como la pareja oficial de Claudio Barrelier, uno de los principales imputados. Marianela Palmero se convirtió en la cuarta persona detenida en la causa, luego de que la Justicia detectara severas contradicciones entre sus declaraciones.
Recordemos que, de acuerdo a la reconstrucción del fiscal, la mujer –llamada por sus íntimos "La Gringa Ludmila"– habría estado presente en otra habitación junto a su hija en el momento del brutal asesinato de la adolescente de 14 años.
En Crónica TV se detalló cómo la coartada de la mujer se desmoronó tras prestar testimonio en dos oportunidades diferentes, modificando sustancialmente el relato de los hechos ocurridos en la vivienda del barrio Cofico, en Córdoba.

La primera versión: una coartada precisa
En su declaración inicial ante las autoridades, Marianela Palmero intentó sostener una coartada detallada para Barrelier. En ese primer testimonio, la mujer afirmó y sostuvo que:
- Claudio Barrelier se había acostado a dormir cerca de las 3:00 de la mañana.
- Se levantó a las 8:00 de la mañana aduciendo que tenía hambre.
- Comió dos empanadas en el living de la casa.
- Posteriormente, regresó a la cama y se volvió a acostar hasta el mediodía.
En dicha declaración, Palmero remarcó que su pareja no había compartido la comida con el resto de las personas que se encontraban en el lugar.
La segunda declaración: dudas y un giro rotundo
Sin embargo, en una segunda instancia testimonial, el relato de la detenida cambió de forma drástica, introduciendo elementos que llamaron la atención de los investigadores. De acuerdo a fuentes del caso, en esta segunda versión Palmero manifestó:
- Falta de certezas: declaró que ya no sabía con seguridad a qué hora se había acostado Barrelier o si realmente había dormido.
- El único hecho firme: la testigo solo pudo ratificar con certeza que vio al acusado comiendo a las 8:00 de la mañana.
- Un nuevo e inquietante dato: en este segundo testimonio, Palmero sumó un dato clave, señalando que Claudio Barrelier ingresó primero a la cocina y luego se dirigió a la habitación donde se encontraba Agostina, utilizando como argumento que iba a configurarle la consola PlayStation.
Estas variaciones en el relato terminaron por comprometer su situación procesal. Las dos declaraciones, descriptas como "totalmente distintas", fueron determinantes para que la Justicia ordenara su detención inmediata, siendo trasladada posteriormente al establecimiento penitenciario de Bouwer. Marianela es la tercera detenida por encubrimiento agravado, junto a Soledad Andreani –regente de Wachitas Bar– y Osvaldo Fassetta, –amigo a quien Barrelier había acobijado en su vivienda–.

Una llamativa revelación sobre el vínculo de "la Gringa Ludmila" y Claudio Barrelier
Según reveló la periodista Soledad Larghi en el noticiero de América, allegados a la familia confirmaron que la relación de Palmero y Barrelier comenzó cuando ella era menor de edad. De ese vínculo nació una hija que hoy tiene 11 años y que, al momento del crimen, se encontraba en la planta alta de la misma vivienda donde –según la fiscalía– mataron a Agostina Vega.
Durante su convivencia, mantuvieron una relación compleja con antecedentes de infidelidades por parte de Barrelier. Tal como dio a conocer Carla, una extrabajadora sexual del bar Wachitas, lo del principal imputado "ya es un poliamor". La testigo se refirió al "harem" de Claudio refiriéndose a la relación amistosa que había entre Marianela y Soledad Andreani, quien manejaba el pool, y contó que eran "compinches" y frecuentaban juntas el controvertido local nocturno.
Mirá También

