Pasadas las primeras horas de este viernes, Lola Pagés, la adolescente de 17 años que era intensamente buscada tras desaparecer en Río Cuarto, Córdoba, finalmente apareció.
La angustia había comenzado el jueves alrededor de las 15 horas cuando Lola, oriunda de Río Cuarto, había sido vista por última vez en las inmediaciones del Pasaje Dalmasso y la Plaza Roca, en pleno centro de la ciudad, justo después de haber salido hacia el colegio.
Desde ese momento, el silencio de su teléfono y la falta de noticias activaron una alarma ensordecedora para su familia y toda la comunidad.
La Policía de Córdoba, bajo una presión social creciente, desplegó un operativo de búsqueda que no dio tregua durante toda la noche. El rastro, que comenzó en el sur provincial, terminó dando sus frutos a varios kilómetros de distancia, en la ciudad de Alta Gracia.

¿Cómo fue el momento del hallazgo? El operativo de búsqueda se concretó durante la madrugada, cuando el personal policial, en medio de las recorridas preventivas, divisó a una joven caminando en soledad.
Según informaron fuentes oficiales, "el hallazgo se produjo cuando efectivos policiales observaron a una adolescente cuyas características coincidían con las filiaciones aportadas previamente". En ese instante, el pulso de los efectivos se aceleró. Tras realizar las averiguaciones correspondientes de rigor, se confirmó la noticia que todos esperaban: se trataba de Lola.
Inmediatamente después de su identificación, la prioridad absoluta fue constatar su estado de salud. La joven fue trasladada de urgencia al Hospital Arturo Illia para ser sometida a una revisión médica de rutina.
Afortunadamente, los primeros reportes trajeron la calma definitiva. Según se informó oficialmente, la menor "estaba acompañada por su tío y se encuentra en buen estado de salud".
Aunque los motivos de su traslado desde Río Cuarto hasta Alta Gracia son todavía materia de investigación para la Justicia, el primer gran objetivo se cumplió: Lola está a salvo. La adolescente, tras completar los protocolos médicos, se prepara para el reencuentro definitivo con su familia y el regreso a su hogar en Río Cuarto.
En un contexto donde las noticias suelen ser esquivas con los finales felices, la aparición de Lola Pagés se siente como un respiro colectivo. Córdoba respira aliviada, mientras la investigación continúa para reconstruir las horas en las que la joven de 17 años mantuvo al país con el corazón en la boca.
