Las tartas caseras siguen siendo una de las recetas más buscadas porque resuelven almuerzos, cenas y viandas de manera simple. Esta versión de pollo y choclo combina cremosidad, sabor y una preparación fácil que no falla.
El secreto para que el relleno no quede aguado está en cocinar bien la cebolla y reducir la humedad antes de sumar la crema o el queso. Ese paso evita que la masa se humedezca y ayuda a lograr una textura firme y mucho más rica.
Además, el choclo aporta un toque dulce que equilibra el sabor del pollo y convierte esta receta en una alternativa ideal para toda la familia. Se puede comer caliente o fría y queda incluso mejor al día siguiente.
Ingredientes
- 2 tapas de tarta
- 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas
- 1 cebolla picada
- 1 lata de choclo
- 150 g de queso cremoso
- 2 huevos
- 3 cucharadas de crema de leche
- 2 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta
- Nuez moscada
Paso a paso
- Rehogar la cebolla en aceite hasta que quede transparente.
- Agregar el pollo desmenuzado y cocinar unos minutos.
- Incorporar el choclo y condimentar.
- Sumar el queso cremoso en cubos.
- Mezclar los huevos con la crema de leche.
- Integrar todo y dejar enfriar unos minutos.
- Colocar una tapa de tarta en un molde.
- Volcar el relleno y cubrir con la otra masa.
- Hacer un pequeño corte en el centro para liberar vapor.
- Hornear a 180 °C durante 35 minutos o hasta dorar.
Tips
- Dejando enfriar un poco el relleno evitás que la masa se humedezca.
- Podés agregar verdeo o morrón para más sabor.
- Una pizca de nuez moscada realza muchísimo el relleno.
- Se puede freezar ya cocida.

