La mañana de este miércoles comenzó con un importante operativo policial en el barrio porteño de Villa del Parque. Efectivos de la División Trata de Personas de la Policía de la Ciudad allanaron una vivienda ubicada sobre la calle Bahía Blanca al 2242 y rescataron a 18 personas que, según las primeras investigaciones, vivían y trabajaban en condiciones de extrema precariedad dentro de un taller textil clandestino.
El procedimiento se llevó adelante luego de una denuncia que alertaba sobre posibles situaciones de explotación laboral y personas retenidas en condiciones inhumanas dentro del inmueble. Al llegar al lugar, al menos dos móviles policiales participaron del operativo junto con personal de la Agencia Gubernamental de Control (AGC).
Dentro de la propiedad, los agentes encontraron a 11 adultos y 7 menores de edad, todos de origen extranjero, principalmente provenientes de Bolivia y Perú. Si bien trascendió que podría existir algún vínculo familiar entre varias de las víctimas, esa información todavía no fue confirmada oficialmente por los investigadores.

Cómo funcionaba el taller clandestino
De acuerdo con las primeras averiguaciones, las personas rescatadas se encontraban bajo un régimen de explotación laboral conocido como “cama caliente”. Se trata de un sistema en el que los trabajadores se turnan para dormir en las mismas camas, mientras otros continúan trabajando, generando ciclos casi continuos de producción y descanso mínimo.
Las autoridades sospechan que las víctimas eran obligadas a permanecer durante largas jornadas dentro del lugar, donde además convivían en condiciones insalubres. El taller ya había sido clausurado tiempo atrás, pero seguía funcionando de manera ilegal.

Las imágenes y testimonios recolectados durante el allanamiento serán ahora parte de la investigación judicial que busca determinar las responsabilidades de los dueños y organizadores del taller clandestino.
La asistencia a las víctimas
Tras el rescate, especialistas del área de contención y asistencia a víctimas de trata comenzaron a trabajar con las personas encontradas en el lugar, especialmente con los menores de edad. El objetivo es brindar apoyo psicológico, sanitario y social mientras avanza la investigación.
Hasta el momento no se reportaron detenidos, aunque las autoridades no descartan futuras imputaciones a partir de las pruebas reunidas durante el procedimiento.
El caso volvió a poner el foco sobre los talleres textiles clandestinos que funcionan en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y las condiciones de explotación a las que muchas veces son sometidos trabajadores migrantes, especialmente familias vulnerables que llegan al país en busca de oportunidades laborales.
Mientras continúa la investigación, la Justicia intenta reconstruir cómo operaba el taller, quiénes estaban detrás de la organización y desde cuándo funcionaba nuevamente pese a haber sido clausurado anteriormente.
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