La versión empezó a circular con fuerza este martes 12 de mayo y tuvo pantalla grande: en el programa El Diario de Mariana (América TV), el panel debatió el posible desembarco de Morena Rial en dos formatos que viven de la polémica y el impacto inmediato—Gran Hermano y un reality carcelario en streaming que nació en España.
En ese contexto, Santiago Riva Roy aseguró al aire que la hija de Jorge Rial se estaría “auto promoviendo” para sumarse a Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) y también para viajar a Europa y entrar a La Cárcel de los Gemelos.
El comentario no quedó ahí: Martín Candalaft y Mariana Fabbiani se subieron al intercambio con ironías y preguntas directas sobre cuánto podría pedir Morena para encerrarse en la “casa más famosa” —o, en este caso, en una cárcel ficticia con cámaras 24/7—, mientras el panel analizaba si su situación judicial le permitiría semejante exposición.
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Y fue entonces cuando entró en escena Alejandro Cipolla, amigo de Morena y quien supo representarla legalmente: consultado por cifras, el abogado lanzó sin vueltas: “dos millones por día”, provocando las risas de todo el panel.
Cipolla, además, usó el tono de chicana para defender el “valor televisivo” del personaje y deslizó comparaciones con otras figuras —como Andrea Del Boca— y sostuvo que Morena “daría juego” dentro de un reality por su perfil mediático, llegando incluso a imaginar un combo explosivo de convivencia con personajes fuertes para garantizar conflicto permanente.
La mirada de Fabbiani fue por otro carril: planteó que, más allá de los titulares por sus causas judiciales, mucha gente no conoce a Morena “en situación”, hablando e interactuando, y que por eso su presencia en un reality tendría un componente de novedad.

El corazón del debate no es solo televisivo, sino también legal. Morena Rial viene atravesando un proceso judicial que cambió de fase en marzo, cuando la Cámara de Casación bonaerense le otorgó la prisión domiciliaria con monitoreo electrónico, decisión que —según se informó entonces— se apoyó, entre otros argumentos, en el “interés superior del niño” (en referencia a su hijo) y en documentación presentada ante la Justicia. Es decir: su presente no es el de una figura libre de condiciones, sino el de alguien bajo un régimen que suele incluir pautas de conducta y restricciones, algo que en el mundo del espectáculo se traduce, muchas veces, en dudas sobre viajes, contratos y exposición pública.
De hecho, en los últimos días también trascendió que Morena habría pedido formalmente que finalice el arresto domiciliario para pasar a un régimen de libertad condicional. Y, en ese mismo circuito de versiones, se mencionó que ya estaría “negociando” una participación en “el formato de los gemelos” en España.
En paralelo, el nombre de Morena Rial ya venía orbitando Gran Hermano desde antes. En abril, por ejemplo, Cipolla respondió en redes a la consulta “¿Morena Rial a Gran Hermano?” y dejó la puerta abierta con frases como “sería interesante” y “todo es negociable”, lo que alimentó especulaciones sobre contactos con Telefe.
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