Hay vida más allá del furor por los hoteles dentro de Disney y los famosos argentinos lo saben. Con el Mundial 2026 en pleno countdown, la proximidad estratégica (varios de los estados sede se encuentran en el sur de Estados Unidos), Florida se posiciona como base operativa para los fanáticos que quieran combinar fútbol con entrañables clásicos para los más chicos.
El Magic Moment Resort & Kids Club está ubicado en la US-192, la arteria principal de Kissimmee, a diez minutos de Walt Disney World, quince de Epcot y veinticinco de Universal Epic Universe, que en 2025 estrenó su nueva expansión y volvió a convertir a Florida en el destino del año para el turismo familiar.

El hotel: qué tiene y qué lo hace distinto
En los últimos dos años, las bubble parties o "fiestas de la espuma" explotaron en el mapa del turismo familiar de una forma que no tiene vuelta atrás. El resultado es el tipo de momento que genera contenido espontáneo, auténtico y altamente compartible en redes, lo que explica en buena parte por qué se viralizaron en las redes. Un detalle que las familias buscan específicamente antes de reservar y es uno de los fuertes del hotel.
Son 170 habitaciones en distintas categorías: cuartos estándar con dos camas queen, habitaciones superiores con vista a la pileta, cabañas para familias y las llamadas Signature Kids Rooms, los cuartos temáticos que son el hit del hotel.

Hay habitaciones inspiradas en los Minions, en el universo Disney, en el espacio. Las paredes tienen mensajes de amor y propósito escritos en varios idiomas, marca registrada de la filosofía del lugar.

Los amenities incluidos en la tarifa son los que marcan la diferencia en el día a día: desayuno caliente con temática de Mickey, shuttle a los parques temáticos, estacionamiento gratuito, pileta climatizada con cabañas al estilo mediterráneo, Kids Club, Teens Club, áreas de picnic y lounges al aire libre.
En el lobby de 24 horas funciona el Tutto Exquisito Caffè by Starbucks –el punto de encuentro donde se planifica el día antes de salir–, más un Mini Market con todo lo que pueda hacer falta a último momento.

Las actividades que no aparecen en ningún folleto pero que terminan siendo el recuerdo más vívido del viaje: las bubble parties, fiestas de espuma vespertinas en la pileta que los chicos esperan con más ansiedad que la apertura del primer parque. También hay noches de películas al aire libre, personajes sorpresa, noche de popcorn y helado, y juegos coordinados por el staff.

Cuánto cuesta alojarse y cómo es la historia de un edificio en ruinos convertido en hotel mágico
Las tarifas varían según temporada y tipo de habitación, pero en términos generales se ubican entre los 90 y los 200 dólares por noche con todos los servicios incluidos. En temporada alta –Navidad, Año Nuevo, vacaciones de verano norteamericanas– los precios suben y la disponibilidad se agota semanas antes.

La historia empieza con Carina Radonich y Ariel Tomat, dos argentinos que apostaron por un edificio deteriorado en Kissimmee cuando nadie más lo habría mirado dos veces. No era un proyecto de inversión especulativa: era una convicción sobre lo que debería ser la hospitalidad para familias.
Cada habitación temática, cada mensaje en las paredes, cada actividad del Kids Club fue diseñada con intención. La filosofía del hotel se resume en su propio nombre: cada momento importa. Tanto fue el éxito que el Magic Moment fue elegido como la propiedad pionera para el lanzamiento mundial de Dazzler Select by Wyndham.

Entre las figuras que eligieron la experiencia se encuentran, entre otros, Cale Ruggeri, quien viajó junto al hoy esposo Nico Maccari, y su hija Vita, y José María Listorti, quien estuvo acompañado por toda su familia y planea regresar.

Por qué Kissimmee: el plan perfecto a media hora de los parques
Kissimmee es una alternativa que lo tiene todo: a diez minutos de Disney, al lado de Old Town, con acceso rápido a Universal Epic Universe y a los parques acuáticos de la zona. El Magic Moment está en ese corredor, y el hecho de que un hotel en ese entorno, con esas tarifas, haya logrado ser el destino elegido por famosos que podrían estar en cualquier otro lado dice algo sobre lo que pesa la recomendación genuina del boca en boca.

A diez minutos del Magic Moment está Celebration, el pueblo lacustre fundado en los años 90 por The Walt Disney Company y diseñado por arquitectos de la talla de Michael Graves y Philip Johnson. Sus calles adoquinadas, sombreadas por palmeras, están bordadas de boutiques y restaurantes con mesas en la vereda, y el domingo hay feria de productores junto al lago.

Forbes lo eligió como uno de los barrios más lindos de Estados Unidos. Y es el plan perfecto para la tarde después de un día completo de parque: paseo en carruaje, macarons franceses en Le Macaron y paella en el Columbia Restaurant, un clásico de cocina española que lleva décadas operando en la zona.
Cuando Disney es el plan de los famosos del mundo
Y si hace falta una confirmación de que Disney sigue siendo el destino aspiracional por excelencia para los famosos con hijos, esta semana la dio la familia más observada del mundo. Meghan Markle, el príncipe Harry, sus hijos Archie –7 años– y Lilibet –que cumple 5 el 4 de junio– y Doria Ragland, la madre de la duquesa, eligieron Disneyland para celebrar los cumpleaños de los chicos.

El viaje sirvió también para prolongar el Día de la Madre para Meghan y su mamá, según contó una fuente cercana a la familia a la revista People. La duquesa lo compartió en Instagram con un solo emoji de corazón rojo: sin texto, sin explicaciones. La magia de Disney no necesita explicación.



