Los duques de Sussex protagonizaron uno de sus planes familiares más entrañables de los últimos tiempos: Meghan Markle, el príncipe Harry, Archie –7 años– y Lilibet –que cumple 5 el próximo 4 de junio– viajaron a Disneyland junto a Doria Ragland, la madre de la duquesa. El destino fue Anaheim, California, a pocos kilómetros de Montecito, donde la familia vive desde que dejó atrás la vida institucional en el Reino Unido.
Fue la propia Meghan quien documentó la jornada en Instagram, donde sus redes sociales llevan tiempo siendo la única ventana a su vida privada, siempre cuidando de no mostrar los rostros de los niños. La galería de fotos llegó acompañada únicamente de un emoji de corazón rojo. Las imágenes hablaron verdaderamente por sí solas.

El motivo: dos cumpleaños, un solo festejo
Archie cumplió siete años el 6 de mayo y Lilibet celebrará los cinco el 4 de junio, de modo que Disneyland fue el punto de encuentro para festejar ambos cumpleaños en una misma salida. Una fuente cercana a la familia confirmó a People que "disfrutaron de muchas atracciones" y que fue "una forma muy especial de prolongar el Día de la Madre para Meghan y su mamá".

No es la primera vez que el parque funciona como escenario de los hitos familiares de los Sussex. El año pasado, para los cuatro años de Lilibet, la familia también eligió Disneyland: dos días completos en el parque, encuentro con Elsa y Anna de Frozen, atracciones y una torta temática de La Sirenita con el nombre de la pequeña. El ritual se repite, y con él la decisión de celebrar lejos del protocolo.

Lilibet, Cenicienta y la abuela de los pequeños royals
Las imágenes muestran a Lilibet abrazando a Cenicienta y siendo presentada a la Bella Durmiente. Son los encuentros que los chicos esperan con más ansiedad que cualquier atracción y que Meghan eligió como las fotos centrales del álbum.

Meghan y Doria no dudaron en sumarse al espíritu del parque con diademas y gorras con las orejitas de Mickey y Minnie.
Doria, que es una abuela muy presente en la vida de Archie y Lilibet y asume frecuentemente el cuidado de los chicos cuando Harry y Meghan viajan, completó una postal que difícilmente podría ser más alejada de Buckingham Palace.

Lo que Meghan construyó en estos años –la vida bajo perfil en California, los cumpleaños en Disney, la abuela materna en el centro de la familia– es exactamente lo que declaró querer cuando todo se derrumbó. El emoji de corazón rojo, esta vez, alcanzó para decirlo todo.

Y su reciente visita a Disney fue una confirmación más del "nuevo capítulo" en su vida que firmó tras renunciar a la realeza y, ahora más recientemente, al desmentir una eventual vuelta a la ficción. Un representante de la duquesa de Sussex confirmó a E! News de modo terminante que no existe "ninguna verdad" en la versión de que se sumaría al proyecto de una eventual película de la franquicia.

Fotos: IG Meghan Markle.


