J.K. Rowling volvió a encender el debate. La escritora británica, creadora de la exitosa saga Harry Potter, publicó el miércoles 21 de octubre un nuevo ensayo en su sitio web oficial para actualizar las opiniones que expuso por primera vez en junio de 2020 sobre el activismo trans, los derechos de las mujeres y la libertad de expresión.
La primera frase del texto marcó el tono de su intervención: “Mis opiniones no cambiaron”. A partir de esa afirmación, la autora repasó los acontecimientos de los últimos seis años, defendió su posición sobre los espacios exclusivos para mujeres y detalló cómo pasó de intervenir públicamente en la discusión a financiar organizaciones y acciones judiciales en el Reino Unido e Irlanda.
El nuevo ensayo, titulado An Update to My Essay of June 2020 volvió a colocar a Rowling en el centro de una controversia que excede el universo literario y que también generó distanciamientos con figuras vinculadas a las adaptaciones cinematográficas de Harry Potter.

Qué dijo J.K. Rowling en su nuevo ensayo sobre los derechos trans
En su publicación, Rowling sostuvo que el debate sobre la identidad de género tiene consecuencias concretas para los derechos de las mujeres y cuestionó las políticas que, según su interpretación, "priorizan la identidad de género por encima del sexo biológico en determinados ámbitos".
La autora británica consideró que "esas políticas pueden afectar el acceso a vestuarios, instalaciones deportivas, prisiones y servicios de asistencia destinados a mujeres". También sostuvo que "el desacuerdo con esas posiciones no debería derivar en sanciones ni restricciones a la libertad de expresión".
Uno de los pasajes más contundentes del texto estuvo dedicado al activismo trans contemporáneo, al que calificó de “elitista hasta la médula”. Rowling argumentó que, a diferencia de los movimientos históricos por los derechos civiles, esta corriente habría adquirido influencia en instituciones académicas, políticas y culturales que, a su entender, "no siempre contemplan las necesidades de las mujeres más vulnerables".

Sin embargo, la escritora distinguió su rechazo a determinadas políticas de una negación de los derechos fundamentales de las personas trans. En el ensayo afirmó que no deberían sufrir discriminación en el acceso a la vivienda o al empleo ni ser privadas de sus derechos humanos o de su seguridad personal.
En uno de los pasajes más significativos del ensayo: Rowling rechaza que el activismo trans actual pueda equipararse con las luchas históricas por los derechos civiles, de las mujeres y de las personas homosexuales: "No se parece en absoluto a los grandes movimientos por la justicia social del siglo XX".
Además de asegurar que siente "repugnancia por cualquier mujer que se diga feminista ataque a otra mujer por defender los derechos basados en el sexo biológico", en el texto Rowling asegura cosas como: "Si un hombre puede ser una mujer, entonces no existe tal cosa como una mujer".
Las amenazas que Rowling asegura haber recibido por sus opiniones
Otro de los ejes del ensayo es el "costo personal" que, según la escritora, tuvo su participación en el debate. Rowling aseguró haber recibido "una avalancha de amenazas de muerte, violación y tortura" por su postura.
En el texto, la autora sostuvo, además, que la reacción pública hacia ella se intensificó con el paso de los años. También recordó que sus intervenciones no comenzaron con la publicación de su ensayo de 2020 y que, durante décadas, financió refugios para mujeres que atravesaban situaciones de violencia doméstica y proyectos de asistencia para personas en condiciones de vulnerabilidad.
La polémica alrededor de sus declaraciones provocó fuertes críticas de sectores de la comunidad LGBTQ+ y de personalidades vinculadas con la franquicia literaria que la convirtió en una de las escritoras más exitosas del mundo. Entre ellas estuvieron los protagonistas de las películas de Harry Potter. Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint expresaron públicamente su apoyo a la comunidad trans y se distanciaron de las opiniones de la autora.

En agosto de 2026, Bel Powley, actriz vinculada con la nueva adaptación televisiva de la saga, también manifestó su desacuerdo con las posiciones de Rowling. “Estoy totalmente en desacuerdo con las opiniones de J.K. Rowling sobre el género. Creo que la comunidad trans merece seguridad, dignidad, respeto y aceptación total”, afirmó la actriz en una entrevista con The Telegraph.
John Lithgow, quien dará vida a Albus Dumbledore, también cuestionó la postura de la escritora. En febrero, el actor calificó de “irónico y algo inexplicable” que Rowling haya creado una historia centrada en la aceptación, la bondad y la lucha entre el bien y el mal mientras sostiene esas opiniones.
Pese a las críticas que recibió por aceptar el papel y los pedidos para que abandonara el proyecto, Lithgow decidió continuar con la serie: “Los motivos para hacerla eran mucho más poderosos que las razones para protestar contra lo que Rowling ha dicho y hecho”, explicó.
El fondo con el que financia acciones legales y el centro para mujeres que fundó
En la nueva versión del ensayo, Rowling también hizo un balance de las iniciativas que impulsó a partir de su activismo. Una de ellas es el J.K. Rowling Women's Fund, creado en 2024 para brindar apoyo económico a mujeres del Reino Unido e Irlanda que buscan defender judicialmente derechos que consideran amenazados.

Según explicó la escritora, el fondo permite que mujeres sin recursos suficientes puedan afrontar determinados procesos legales. En su actualización, señaló que el tipo de consultas recibidas cambió después de un fallo del Tribunal Supremo británico de abril de 2025, aunque sostuvo que todavía existen disputas vinculadas con la aplicación de las protecciones legales basadas en el sexo.
La otra iniciativa que ocupa un lugar central en el ensayo es Beira's Place, el centro de asistencia para mujeres que atravesaron situaciones de violencia sexual que Rowling fundó en Edimburgo en 2022.
El fallo del Tribunal Supremo británico que volvió a poner el tema en discusión
Uno de los antecedentes centrales que Rowling retoma es la decisión del Tribunal Supremo del Reino Unido de abril de 2025 sobre la interpretación de los términos “mujer” y “sexo” en la Ley de Igualdad de 2010.
El tribunal determinó que esos términos se refieren al sexo biológico a los efectos de esa legislación. La resolución se produjo en un caso impulsado por la organización For Women Scotland contra el Gobierno escocés.
El fallo tuvo un impacto importante en la discusión británica sobre los derechos basados en el sexo y las políticas de inclusión de las personas trans. Sin embargo, no eliminó todas las protecciones legales de las personas trans, que siguen contando con derechos reconocidos por la legislación.






















































