La muerte de Nahiara Jazmín Da Silva, la beba de un año que permaneció internada tras haber sufrido una intoxicación con cocaína, provocó conmoción en el partido bonaerense de Escobar. La causa avanzó en las últimas horas con la detención de sus padres y de la abuela paterna, mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda donde vivía la nena, en el barrio El Triángulo de Maquinista Savio.
Todo comenzó el pasado 14 de abril, cuando la beba fue llevada al hospital provincial Enrique Erill con un cuadro respiratorio grave. Debido a la complejidad de su estado, los médicos decidieron derivarla al hospital Petrona Villegas de Cordero, en San Fernando.

Fue durante los estudios médicos cuando los profesionales detectaron que Nahiara tenía cocaína en el organismo. Desde entonces, quedó internada en estado crítico y murió el 4 de mayo, después de varios días de asistencia intensiva.
A partir de ese momento, la Justicia abrió una investigación para determinar las responsabilidades de su entorno familiar.
Los padres estuvieron prófugos casi tres semanas
Tras la muerte de la nena, la Justicia ordenó la detención de sus padres: Micaela Jaqueline Benítez, de 30 años, y Diego Emanuel Da Silva, de 34. Sin embargo, ambos desaparecieron y permanecieron prófugos durante casi tres semanas.
Finalmente, efectivos del Gabinete de Tácticas Operativas (GTO) y del Comando de Patrullas de Escobar realizaron allanamientos el sábado pasado en Ingeniero Maschwitz y lograron capturarlos en una vivienda ubicada sobre la calle Martín Coronado al 1450.
En paralelo, también fue detenida Elena Rosa Da Silva, de 64 años, abuela paterna de la víctima, en una casa de Maquinista Savio.

Según confirmaron fuentes de la investigación, los padres fueron imputados por el delito de “homicidio agravado por el vínculo en comisión por omisión con dolo eventual”, mientras que la mujer quedó acusada de “abandono de persona seguido de muerte”.
El duro relato de la abuela
Antes de quedar detenida, la abuela paterna había brindado declaraciones públicas en las que describió el contexto en el que vivía la beba. En diálogo con Crónica TV, aseguró que cuando Nahiara nació ya tenía cocaína en sangre y que la madre había comenzado un tratamiento por consumo problemático que abandonó poco tiempo después. “Lo hizo más o menos un mes el tratamiento, nada más”, afirmó.
La mujer también sostuvo que la nena permanecía encerrada gran parte del tiempo y que existían señales de alarma desde hacía meses. “Mi hijo se iba a trabajar y la casa siempre estaba cerrada, las ventanas, todo. Y la beba ahí adentro”, relató.
Además, recordó que días antes de la internación había advertido problemas respiratorios en la pequeña. “Un día yo la alcé y le sentía ruido en los pulmones. Le dije que tenía que ser atendida”, contó.
En medio del avance de la causa, también se conoció el testimonio de una tía de la víctima, quien apuntó contra el accionar judicial y aseguró que los problemas familiares eran conocidos desde hacía tiempo. Según sostuvo, la madre ya había perdido anteriormente la tenencia de otra hija en medio de situaciones vinculadas al consumo.
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