Una selfie durante un paseo por Bélgica dejó registrado uno de los momentos del viaje de Ana Martina Conte Grand, la argentina de 32 años que murió en el choque de trenes ocurrido este miércoles en Toledo. La fotografía, compartida en sus redes sociales en los días previos al accidente, fue publicada por el diario Tiempo de San Juan.
En la imagen, Martina apareció en primer plano, sonriente, con una bufanda gris y ropa de abrigo. Detrás de ella se distinguieron jardines y edificios, parte del paisaje elegido para guardar un recuerdo de su recorrido por Europa.
La acompañaban un hombre y una mujer, cuyas identidades y vínculos con la joven no trascendieron. En la versión difundida de la fotografía, los rostros de ambos aparecieron desdibujados.
Tiempo de San Juan situó la visita en Brujas, Bélgica, y señaló que la publicación correspondía a los últimos días. La imagen permitió conocer una parte del itinerario que Martina había realizado antes de encontrarse entre los pasajeros de una de las formaciones siniestradas.

Qué se sabe de Martina y de su hermano, que viajaba con ella
Martina era oriunda de San Juan y había cumplido 32 años el pasado 25 de julio. Se había recibido de licenciada en Podología en la Universidad de Buenos Aires, una profesión que compartía con su hermano Zacarías. Ambos habían trabajado juntos en un consultorio de la capital sanjuanina.
Era hija de Jorge Conte Grand, médico, y de Claudia, docente. Integraba una familia de cuatro hermanos: Jeremías, Zacarías, Lisandro y ella. Lisandro era su mellizo.
El viaje tenía un motivo familiar: había ido junto a sus padres para conocer a su sobrino de cuatro meses, hijo de su hermano mayor, Jeremías. Según la información difundida sobre el accidente, ambos viajaban en el coche 7 cuando se produjo el impacto.
Jeremías sobrevivió y fue trasladado a un hospital de Toledo tras sufrir fracturas. Mientras él recibía atención médica, sus seres queridos confirmaron en las redes sociales el fallecimiento de Martina.

Cómo ocurrió el choque de trenes en Toledo
El accidente se produjo el miércoles 28 de octubre, a las 8:54, hora local, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en el tramo entre Mora, Orgaz y Urda, en la provincia de Toledo.
Un AVE de Renfe impactó desde atrás contra un tren de Iryo que permanecía detenido. Ambas formaciones recorrían el mismo trayecto y transportaban, en conjunto, a 544 pasajeros. La fuerza de la colisión provocó el descarrilamiento de vagones y su caída por un terraplén.
El balance informado ascendió a 69 víctimas fatales. Las causas continuaban bajo investigación, con una posible falla de señalización y un eventual error humano entre las hipótesis. En paralelo, al cierre de esta nota, sigue la búsqueda de Agustín Randazzo, otro argentino que viajaba en una de las unidades.





















































