El país entero está conmovido y la resaca emocional de lo que se vivió anoche en el estadio Monumental todavía se siente en cada rincón de la Argentina.
Hoy, 7 de octubre, después de una jornada histórica que marcó el cierre de su etapa con la camiseta de la Selección, Lionel Messi decidió volcar sus sentimientos en sus redes sociales, dejando un mensaje que quedará grabado en la memoria de todos los futboleros.

A través de su cuenta de Instagram, el astro rosarino compartió un carrusel de 19 imágenes que resumen a la perfección la intensidad de su última noche. Entre las postales elegidas, se lo puede ver aferrándose a la cinta de capitán con el escudo de AFA, liderando la salida por el túnel escoltado por sus compañeros de mil batallas y con los ojos vidriosos en medio de la ovación.



Pero más allá del peso visual de las fotografías, fue el texto que acompañó la publicación lo que terminó de quebrar a sus millones de seguidores. Con la sinceridad que lo caracteriza, el ídolo dejó en claro que no hay marcha atrás y se tomó el tiempo para agradecerle a cada pilar de su carrera, incluyendo una sentida y mágica mención a Diego Armando Maradona.
A continuación, sus palabras completas:
"Ayer fue mi último partido y ya extraño vestir la celeste y blanca. Sé que estoy tomando la decisión correcta. Fue un camino increíble, lleno de alegrías y también de algunas tristezas, pero tengo claro que valió la pena cada paso que di.
Y me quedaron muchas cosas por decir. Me es imposible expresar todo lo que siento en unas palabras o en un posteo. Este viaje habría sido imposible sin mi familia, que siempre estuvo a mi lado y me bancó, sobre todo en los momentos difíciles, cuando más lo necesitaba. 🙏

También fueron imprescindibles mis amigos, todos los compañeros y técnicos que tuve, junto con sus cuerpos técnicos. No quiero olvidarme del Diego, que puso a nuestro país donde se merecía estar y que, como siempre digo, sé que nos ayudó estando acá con nosotros y también desde el cielo, en cada paso que dimos.
Gracias a los clubes en los que jugué, por respetar siempre mis sentimientos y permitirme dedicarme a mi país cuando tocaba ponernos la camiseta de la Selección. Y, por supuesto, gracias a Dios: sin su guía y su voluntad, ni siquiera estaríamos soñando con haber llegado hasta acá.
Soy un agradecido. Los quiero mucho, los voy a extrañar y siempre voy a darles las gracias por haber estado a nuestro lado, a mi lado. 🩵🤍"


El posteo, que en cuestión de minutos superó los millones de reacciones, funciona como el cierre perfecto para el ciclo más glorioso en la historia del combinado nacional.
El hombre que le devolvió la sonrisa futbolística a todo un país se despide de la cancha, pero deja un legado de gratitud y pertenencia que será eterno.
























































