En una tarde que parecía rutinaria en la calzada de Las Águilas, la tranquilidad de la colonia Las Haciendas, en Álvaro Obregón, fue abruptamente interrumpida por el estruendo de disparos. A bordo de un automóvil Volkswagen Virtus, Débora Sáenz Saldívar —exdirectora del Fideicomiso para el Desarrollo del Deporte del Instituto Mexicano del Seguro Social (FIDEIMSS)— viajaba acompañada de José Francisco Romero Saldívar y Reyna Vázquez, sin imaginar que serían víctimas de un ataque armado que conmocionaría a la comunidad.
El episodio, captado por cámaras de seguridad, muestra a dos hombres en motocicleta, portando cascos y mochilas de repartidor, acercándose al vehículo. Sin mediar palabra, el copiloto de la moto extrajo un arma de fuego y abrió fuego contra los ocupantes del auto. Los disparos impactaron de lleno en José Romero, quien perdió el control del automóvil hasta que una banqueta y un árbol detuvieron su marcha. Débora Sáenz y Reyna Vázquez también resultaron heridas, pero sobrevivieron al ataque y fueron trasladadas de urgencia a un hospital.
Un ataque planeado y la huida de los agresores
Mientras los agresores escapaban rápidamente del lugar, testigos alertaron a las autoridades y a los servicios de emergencia. Al llegar, los paramédicos confirmaron el fallecimiento de José Francisco Romero Saldívar, quien recibió disparos en la cabeza y el tórax. Las dos mujeres heridas, entre ellas la exfuncionaria del IMSS y de la Conade, fueron estabilizadas y se espera que sus testimonios sean clave para esclarecer lo ocurrido.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) acordonó la zona y notificó al Ministerio Público para iniciar las investigaciones correspondientes. Las cámaras del sistema C5, ubicadas cerca del punto del ataque, están siendo analizadas para intentar identificar y localizar a los responsables, quienes habrían simulado ser repartidores de aplicación para perpetrar el crimen.
¿Quiénes son las víctimas?
Débora Sáenz Saldívar es reconocida por su labor al frente del FIDEIMSS, donde impulsó proyectos para el desarrollo del deporte en México, y también cuenta con experiencia en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). Su presencia en el vehículo junto a José Francisco Romero Saldívar, de 38 años, añade complejidad al caso. Según relataron las propias víctimas, Romero había salido en septiembre de 2025 del Reclusorio Preventivo Varonil Sur, tras cumplir una condena por robo.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si el ataque fue dirigido específicamente contra alguna de las víctimas ni si está relacionado con disputas criminales en la zona. El hecho de que los agresores utilizaran la modalidad de repartidores ha encendido las alarmas sobre nuevas estrategias delictivas en la capital.
La incertidumbre y el impacto social
La noticia ha generado conmoción tanto en el ámbito deportivo como en la sociedad capitalina. El violento episodio pone en relieve la vulnerabilidad de figuras públicas y ciudadanos en general ante la creciente sofisticación de los ataques armados en la ciudad. Por ahora, Débora Sáenz y Reyna Vázquez se recuperan bajo resguardo médico, mientras que la investigación avanza en busca de respuestas.
El caso de Débora Sáenz, una mujer dedicada al servicio público y al fomento del deporte, adquiere especial relevancia por la brutalidad del ataque y el misterio que aún rodea sus motivos. La expectativa se centra ahora en el avance de las pesquisas y en el testimonio de las sobrevivientes, que podrían arrojar luz sobre lo que realmente sucedió en esa tarde fatídica en Las Águilas.

















































