La entrevista que Nahir Galarza brindó al canal de streaming OLGA finalmente salió al aire este lunes y volvió a poner el foco sobre uno de los casos policiales más resonantes de la historia reciente argentina. Desde la Unidad Penitenciaria de Paraná donde cumple una condena a prisión perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo, la joven respondió preguntas sobre su vida en prisión, sus relaciones afectivas y el crimen ocurrido en diciembre de 2017.
Durante la charla con Nati Jota y Paulo Kablan, Galarza volvió a sostener su postura sobre los hechos y aseguró que nunca tuvo la intención de matar a Fernando. Además, calificó el vínculo que mantenían como una relación "tóxica" y aseguró que hoy observa aquella historia desde otra perspectiva.
Uno de los momentos más destacados de la entrevista llegó cuando Nati Jota le preguntó qué cosas no repetiría en una futura relación. "Me arrepiento de no haberme alejado de una relación que nos hacía muy mal a los dos”, respondió Galarza.

A lo largo de la conversación insistió en que no mantenía una relación formal ni exclusiva con Fernando Pastorizzo, pese a que compartieron vacaciones familiares y numerosos momentos juntos. "La relación que tuve con Fernando solo la sé yo. Sé que él no puede contarla, por eso tengo mucho cuidado con lo que digo”, expresó.
La fuerte confesión sobre la noche del crimen
Aunque en varias oportunidades aclaró que no deseaba reconstruir los hechos porque consideraba que ninguna declaración modificaría su situación judicial, la joven terminó brindando detalles sobre lo que ocurrió aquella madrugada.
“No me levantaba todos los días pensando en matar a alguien. Fue un momento que se dio en base a una discusión, Fernando reaccionaba muy mal contra mí, se ponía violento, me golpeaba. Se estaba poniendo violento, me venía gritando, no frenó nunca. Así fue el contexto”, sostuvo.
La conversación avanzó sobre uno de los puntos más discutidos del caso: el arma utilizada en el crimen. Cuando Nati Jota le preguntó directamente si había tomado el arma, Galarza respondió: “La agarró Fernando porque sabía dónde estaba, no era la primera vez que la agarraba”.

La conductora profundizó entonces sobre cómo se produjo el disparo. "Porque él la llevaba en la parte adelante. Yo trataba de defenderme, de salirme de la situación”, afirmó Nahir. Más adelante agregó: “No fue tan simple como no quiero ir, voy y te agarro el arma. Fue una situación donde estábamos los dos sobrepasados, colapsados, él estaba en un ataque de ira, íbamos en la moto discutiendo, él iba a los gritos. Fue toda una situación, en un contexto enorme”.
Cuando le consultaron si accionó el arma de manera intencional, evitó dar una respuesta concreta. "No quiero mentir, hay partes que no me acuerdo por la situación. Si te ha pasado de estar en una situación de peligro, que no sabés cómo manejarte porque es la primera vez que te pasa algo”, señaló.
Otro de los momentos más tensos de la entrevista surgió al abordar el segundo disparo que recibió Fernando Pastorizzo, uno de los puntos centrales de la investigación judicial. Ante la consulta sobre la reconstrucción realizada por los peritos, Galarza rechazó las conclusiones de la causa. "Eso dijeron los peritos. Yo sé cómo fueron las cosas, no fue así, la reconstrucción que hicieron no fue de ninguna manera así”, manifestó.
Pese a las preguntas insistentes, evitó brindar mayores precisiones y reiteró que no consideraba útil volver a relatar lo sucedido porque ya fue condenada. "No sé si sirve de algo que lo vuelva a contar porque ya estoy condenada”, sostuvo.
Cómo son sus días en la cárcel y quién es su nuevo amor
Además de hablar sobre el crimen, Galarza contó cómo transcurre su vida cotidiana dentro de la unidad penitenciaria. La joven explicó que dedica gran parte de su tiempo al estudio y a diferentes actividades educativas. "Empecé un curso de cocina, de gestión jurídica. Doy clases de baile a las chicas y este año termino la carrera de psicología social”, reveló.
También explicó que suele generar vínculos de amistad con otras internas, aunque muchas veces esas relaciones terminan cuando recuperan la libertad antes que ella.
Durante la entrevista, Galarza confirmó además que mantiene una relación sentimental desde hace tiempo con un hombre privado de la libertad en el penal de varones ubicado frente a la cárcel donde ella cumple condena.

Según relató, se conocieron a través de una actividad académica desarrollada entre ambos establecimientos penitenciarios. La joven explicó que las visitas íntimas requieren un largo proceso administrativo y que los encuentros son poco frecuentes. Sin embargo, aseguró que logran verse cada dos semanas.
“Los primeros años me costó muchísimo confiar”, confesó. Y agregó: “Me enseñó lo que era una relación sana entonces fui aprendiendo”. Según contó, su pareja cumple una condena de ocho años y recuperará la libertad antes que ella, una situación sobre la que ya conversaron y que forma parte de los desafíos que enfrenta la relación.

