Andrea Frigerio, a los 63 años, habla de su presente: “No hago nada por conveniencia” – Revista GENTE
 

Andrea Frigerio, a los 63 años, habla de su presente: “No hago nada por conveniencia”

Instalada en un momento de plenitud laboral entre el cine y el teatro junto a figuras como Benjamín Vicuña y Guillermo Francella, la actriz habla con GENTE sobre sus elecciones, los desafíos del cine argentino y el vínculo con su hija Fini Bocchino.
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“Yo fui construyendo mi vida artesanalmente”, dice Andrea Frigerio. La frase aparece cuando habla de las decisiones que tomó a lo largo de su carrera, pero también parece resumir una manera de pararse frente a la vida: elegir con cuidado, avanzar de a poco y no hacer nada por conveniencia.

A los 63 años, la actriz atraviesa un presente de mucho trabajo y disfruta de una profesión que, lejos de perder intensidad, todavía la encuentra curiosa, apasionada y dispuesta a ponerse en la piel de nuevos personajes.

Por estos días, hace una pausa en la grabación de Pankake, la nueva película que protagoniza junto a Benjamín Vicuña y José María Muscari, para conversar con GENTE.

Andrea Frigerio es la actriz protagonista de Pancake, la nueva película argentina dirigida por Mariano Laffitte. Figuras como José María Muscari, Benjamín Vicuña y Enrique Piñeyro completan el gran elenco.

En el filme interpreta a Demi Hurgo, una conductora de televisión muy querida que, al atravesar un cambio de década, empieza a preguntarse qué vida quiere para los próximos años.

La crisis personal se cruza con una situación profesional que la lleva a enfrentarse a las presiones del poder y a tomar una decisión que cambia el rumbo de la historia.

Entre el detrás de escena de este nuevo proyecto, su mirada sobre la industria y el vínculo con su hija, que también eligió el camino artístico, Frigerio habla de las elecciones que la llevaron hasta acá y de una profesión que todavía disfruta “como una chica jugando”.

“Demi Hurgo es una conductora de televisión muy querida por todos que tiene una crisis existencial en un momento determinado de su vida. Ella está cumpliendo años, cambiando de década, y cuando llega al canal donde trabaja hace mucho tiempo, se encuentra con su maquillador en el camarín (Muscari). Tienen una conversación respecto a cuestiones íntimas de situaciones que ella está viviendo y quiere cambiar. En ese momento cae la propuesta de hacerle una entrevista al candidato a presidente que lidera las encuestas, le piden que haga determinado tipo de preguntas con las que no está de acuerdo, y ahí ella plantea su revolución francesa: no lo quiere hacer y se atrinchera en su camarín, provocando ahí el desenlace”, comenta entusiasmada sobre la trama.

-Una historia que tiene mucho de actualidad y se estrenará entre marzo y abril, plena campaña presidencial.

-Claro. Bueno, esos son los temas que justamente estamos tratando de poner sobre la mesa: cómo los medios reaccionan frente a las presiones del poder. Cada medio tiene un color determinado y la gente simplemente asiste a ver qué piensa cada grupo de medios. Por eso estamos planteando esta idea.

-También es un tema de actualidad el reclamo de los actores por trabajo. Sos una privilegiada de tener trabajo, de estar en el teatro (En el jardín, junto a Guillermo Francella) y ahora con esta película. ¿Cómo lo vivís?

-Bueno, con mucha felicidad en el trabajo y muy agradecida también porque siento que, como decís vos, no hay tanto trabajo en este momento, pero creo que la industria está reaccionando. Ya se entendió que hay que apelar a los capitales privados para poder hacer cine y creo que de a poco vamos a ir logrando que el cine argentino se vaya consolidando nuevamente. Es un cine muy apreciado en todo el mundo: me ha tocado estar en distintos lugares del mundo en diferentes festivales y escuchar, de boca de quienes los organizan, la importancia que le dan y cómo esperan nuestras producciones. Así que es un momento complejo, pero soy optimista.

Andrea Frigerio junto a Enrique Piñeyro y Benjamín Vicuña, sus compañeros de elenco.

-Cuando te llega esta historia, ¿cómo la recibís? ¿Qué te interpela en lo personal o profesional?

-Yo recibo muchos guiones y los leo todos por una cuestión de respeto y porque soy muy curiosa. Me interesa saber de qué se trata. Empiezo a pensar si yo podría estar en la piel de ese personaje, si me interesa contar esa historia y, si me pasa eso, acepto. En este caso particular, me gustó mucho el personaje de Demi Hurgo y especialmente el arco narrativo: qué es lo que le pasa personal y profesionalmente a una mujer a una edad donde ya hay que tomar decisiones más contundentes sobre qué vida quiere tener en los próximos 20 o 30 años.

-¿Y a vos esa pregunta te llegó?

-Por supuesto. Yo fui construyendo mi vida muy artesanalmente: cada "sí" mío y cada "no" siempre fue muy pensado, y no solo pensado por mí, sino consensuado con mi pareja, con Lucas, y con mi familia. Para nosotros irnos, por ejemplo, a hacer una temporada a Mar del Plata significa mover a toda la familia, entonces hay que pensarlo y ponerlo en consideración. Lo mismo cuando estoy haciendo teatro o cine. Siempre me caractericé en toda mi carrera por haber dado pasos muy cortitos y muy seguros.

-¿Te pasó de haberte rebelado como esta protagonista?

-No, porque la verdad es que trato de ser bastante honesta conmigo misma y de aceptar los trabajos y las cosas que me hacen feliz, pero siempre con decisiones puntuales y cortas. Me escucho, me respeto, me doy lugar a lo que realmente quiero hacer y, sobre todo, no hago nada por conveniencia; hago todo por convicción.

Andrea Frigerio junto a Enrique Piñeyro.

-¿Cómo evaluás este contexto familiar en el que hoy tu hija ya es grande y sigue tus pasos o está en el medio? ¿Qué consejos le das siendo actriz?

-Ella hizo un recorrido diferente al mío: yo fui convirtiéndome tímidamente en la actriz que soy hoy; pero ella no. Ella estudió, se prepara, canta, baila y tiene una carrera más completa desde el comienzo. Ella está mucho más preparada y está comenzando. Respecto a los consejos, creo que uno no da consejos… uno es quien es y el otro observa, tanto en cuestiones profesionales como personales. Los padres son observados por los hijos, y más que las palabras, valen los hechos.

-¿Qué sentís que mamó de vos en tu faceta de actriz?

-En mi faceta de actriz, creo que mi seriedad para encarar las cosas, la responsabilidad con la que hago todo, la pasión y sobre todo el espíritu. Nuestra profesión es una bendición porque tenemos la posibilidad de ser otras personas, y no solo de decir la letra de otros, sino que investigo mucho cada personaje. Trato de ponerme en el personaje desde el detalle más chiquito. Cómo se para, si tiene algún tic o una forma de hablar suave, agresiva o sensual; cada personaje tiene su tono. Siento que ella mamó eso desde muy chica: vino conmigo a todas las obras de teatro, saludaba al final y compartía con el grupo de actores. A mí me pasó desde chica que siempre me sentí una artista y parte del mundo de la expresión y de las emociones.

-Puntualmente en lo artístico, para representar una historia, realmente lo tenés que sentir y disfrutar, ¿no?

-Yo disfruto muchísimo. Si me vieras en el teatro... por ahí estoy cansadísima tras todo el día de rodaje y después me voy al teatro y tengo dos funciones. Sin embargo, me ves y estoy como una chica jugando. Soy feliz, inexplicablemente feliz a pesar de estar cansada. No me cambio por nadie.

Andrea Frigerio junto al director Mariano Laffitte, José María Muscari, Benjamín Vicuña y Enrique Piñeyro.

-Aprovechando que estamos conociendo un poco el detrás de escena de esta película, ¿cómo es un día de rodaje?

-El viernes va a venir una sobrina mía que quiere dedicarse a esto y le dije que esto no es tradicional. Nosotros estamos en este momento en los Estudios Cacodelphia, que es donde se hacen muchas producciones y donde todo pasa acá: exteriores y set interior. Normalmente, en una película tenés distintas locaciones, te movés o te vas de Buenos Aires. Por ejemplo, para mi próxima película me voy a ir a Neuquén. Así que esto de estar todo el tiempo en un mismo set no pasa mucho. A mí me encanta, es comodísimo, está bárbaro y además tiene esta capacidad de tener estas pantallas, que es algo muy impresionante y atractivo. Gran parte de lo que le pasa a mi personaje transcurre en este set de televisión.


 
 

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